Diario de un incesto. El crudo relato de una víctima de abusos incestuosos

incestoLa autora, protegida por el anonimato, cuenta cómo su padre la violaba desde que tenía tres años. A partir de hay pocas explicaciones caben sobre el contenido y la intención de esta obra tan brutal y cruda, como necesaria y valiente.

El propio editor, Malcom Otero ha querido dejarlo muy claro en su carta de presentación: “Os escribo esta carta porque ante un título tan duro y contundente, parece necesario explicar que este libro es único por muchísimas razones. Diario de un incesto es la historia real (aunque se firma como anónimo) de una mujer que sufrió abusos por parte de su padre, y con el que posteriormente mantiene una relación incestuosa”. Tal y como sostiene el editor “La autora no busca comprensión ni compasión, ni siquiera tu empatía. Lo cuenta tal y como fue, en un ejercicio crudo de sinceridad, sin literatura, sin embellecimientos”.

Quizá algunas de las confesiones de este libro puedan levantar ampollas entre los más políticamente correctos o hipersensibles, pero constituyen la parte más demoledora de una obra sin concesiones, sin tapujos y sin falsos aspavientos, como demuestran frases como ésta: “Cuando pude escapar, ya era tarde: mi padre controlaba mi mente, mi cuerpo, mi deseo. Yo lo deseaba a él. Iba a casa. Volvía a casa a por más”. Un libro que rompe con uno de los tabús más férreos de nuestra sociedad.

Diario de un incesto ha sido publicado por la editorial Malpaso en 2017

Sincronía, una sola Humanidad. Siempre con las víctimas y contra cualquier tipo de abuso.

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Homenaje a los profesores en la Semana de la Educación Especial

NiñosPorque no todos los niños nacen iguales y cada uno es especial en algún modo, se celebra esta cada año la Semana de la Educación Especial, con el objetivo esencial de insistir en la necesidad de que ningún niño, tena las condiciones que tenga, se quede fuera del sistema educativo, que es uno de sus derechos básicos y fundamentales.

Los niños que nacen con capacidades diferentes y necesidades e aprendizaje personalizada, como los autistas, los chicos con síndrome de down, los niños con síndrome de asperger, o aquellos chicos que nacen con problemas de retraso mental, entre otros muchos y diversos casos, son precisamente los que más necesitan del apoyo social para su aprendizaje.

Por eso en esta Semana de la Educación Especial, queremos mostrar también nuestro apoyo especial a aquellas maestras y maestros que dedican su vida a enseñar a estos niños que necesitan de una educación diferente y una atención especial, para que puedan desarrolla al máximo sus habilidades.

Sincronía, una sola Humanidad. Campaña por un Pacto de Estado en Educación.

“Yo también sufrí bullying”, un alegato personalizado contra el acoso escolar

LKibro bllyingEl popular actor de televisión Nacho Guerreros y la periodista Sara Brun, han elaborado esta obra que pretende sensibilizar a la sociedad respecto al grave problema del acoso escolar. Se trata de un exhaustivo trabajo de investigación sobre el bullying, realizado con la colaboración de varias asociaciones

Nacho Guerreros sufrió el acoso en carne propia, tal y como ha manifestado en numerosas entrevistas: “Me han insultado, me han humillado, me han dado patadas y collejas, me han mirado con desprecio y he sido víctima del silencio cómplice del resto de mis compañeros”. Los propios autores afirman que “el libro no es la solución al problema, pero esperamos que sea un buen punto de partida para que el lector comprenda cómo puede implicarse en la lucha contra el bullying”.

Tal y como se manifiesta en su presentación editorial, el acoso escolar es mucho más que la alarma social que se crea cuando aparece la noticia de que un niño ha recibido una paliza en el colegio. El 90% de los casos de bullying no aparecen en los informativos. La violencia psicológica es difícil de detectar y de frenar, y aún hoy en día se menoscaba con comentarios del tipo “son cosas de niños”. A través de los testimonios de Nacho Guerreros, Carlos Alonso, Lucía Álvarez, Victoria, Miguel y Víctor viviremos en primera persona el sufrimiento y la impotencia que padecen tanto las víctimas como sus familias. Además, trataremos de ofrecer respuestas sobre la detección, la prevención, el tratamiento y las vías de solución a través de entrevistas que hemos realizado a profesionales y especialistas en el acoso escolar.

Yo también sufrí bullying ha sido editado en 2017 por la Editorial Versatil y es un consejo de Sincronía, una sola Humanidad dentro de su campaña Por un Pacto de Estado en Educación

Con la compra de este libro se colabora con la fundación ANAR.

Aprender a dialogar. Toma de conciencia de las habilidades para el diálogo.

Aprender a dialogarEste libro de Josep Maria Puig desarrolla un programa de toma de conciencia de las habilidades dialógicas con el objetivo de obtener una progresiva percepción por parte de los alumnos adolescentes de los distintos usos que puedan dársele al diálogo, hasta convertirlo en una práctica natural y cotidiana. La obra desarrolla conceptos como la educación moral y el diálogo, la posibilidades, métodos y anecesidades del aparendizaje del diálogo y la toma de conciencia de las habilidades necesarias para el mismo.

Josep Maria Puig Rovira, autor de más de una docena de libros sobre educación, es Catedrático de teoría de la educación en la Facultad de Educación de la Universidad de Barcelona y miembro del GREM (Grup de Recerca en Educació Moral), e imparte clases de teoría de la educación y educación en valores.

Aprender a dialogar ha sido editado por última vez en el año 2000 en la colección Educación y Cultura de la Fundación Infancia y aprendizaje. E

Es una recomendación de Sincronía, una sola Humanidad dentro de su campaña Por un Pacto de Estado en Educación

Recordando a Mahatma Gandhi en el Día Internacional de la No Violencia

mahatma-gandhiEl 2 de octubre, aniversario del nacimiento Mahatma Gandhi, se celebra en todo el mundo el día de la no violencia en homenaje al líder del movimiento de la independencia de la India y pionero de la filosofía de la resistencia pacífica.

El principio de la no violencia tiene una relevancia universal y busca conseguir una cultura de paz, tolerancia y comprensión. Como dijo Ghandi «la no violencia es la mayor fuerza a disposición de la humanidad. Es más poderosa que el arma de destrucción más poderosa concebida por el ingenio del hombre».

Sincronía, una sola Humanidad

Ojo por ojo solo puede terminar dejando a todo el mundo ciego.

El acoso moral. El maltrato psicológico en la vida cotidiana

9788449329050El «acoso moral» es el concepto que describe la posibilidad de destruir a alguien sólo con palabras, miradas o insinuaciones. En este libro, que se alimenta de numerosos testimonios, la autora analiza la especificidad de este tipo de relaciones perversas y nos enseña a identificarlas allá donde se produzcan, ya sea en la pareja, la familia o la empresa.

El acoso moral genera, en quienes lo sufren, una espiral depresiva, y en muchos casos suicida. Es una agresión constante e insidiosa de una persona hacia otra con la que el agresor pone de manifiesto su voluntad de desembarazarse de alguien sin mancharse las manos, pues estas personas perversas saben enmascarar muy bien sus intenciones. la autora, Marie-France Hirigoyen, busca dar pistas para identificar estas imposturas para que las víctimas puedan recuperar sus puntos de referencia y librarse de la influencia destructiva de su agresor.

Apoyándose en su experiencia clínica, la autora se sitúa del lado de las personas agredidas y nos hace comprender que el acoso que éstas sufren cotidianamente es un verdadero «asesinato psíquico».Gracias a este libro el problema del acoso moral está dejando de ser un tabú, pero todavía queda mucho camino por recorrer hasta erradicar este tipo de tortura psicológica.Y ello lo convierte en una lectura imprescindible.

El acoso moral, fue editado en 2013, va ya por su 25 edición y es una recomendación de Sincronía, una sola Humanidad.

Javier Orrico: “Los profesores de instituto deben volver a ser los universitarios mejor preparados, como en los 70 y los 80”

FOTO OPINIÓN. javier-orrico. COPIA SINCRONÍAEntrevista a Javier Orrico, catedrático de instituto y periodista, con 34 años de experiencia en el ámbito educativo, en la especialidad de Lengua y Literatura Españolas.

Trabajó en el Diario 16 de Murcia como editorialista y jefe de la sección de Opinión y hace un cuarto de siglo que colabora como columnista en diversos medios.

 

 

En esencia, ¿qué ha querido contar en su libro “La tarima vacía”?

Una explicación de lo que ha pasado y por qué ha pasado en la enseñanza española en el periodo democrático, sobre todo a partir de la LOGSE de 1990, que es la ley que nos ha llevado al desastre actual. Los españoles tienen derecho a saber lo que ha ocurrido, cuáles son las causas de lo que perciben como crisis inacabable, la razón de las muchas cosas que no entienden y que afectan gravemente a la instrucción de sus hijos. Y miren que digo instrucción, y no educación, primer engaño, porque la educación la deberían poner ellos, los padres, las familias. Hay mucho ruido y poco conocimiento, incluidos los medios de comunicación, devorados por el esnobismo y una grave ignorancia sobre estas cuestiones. Esta situación es lo que llamo en el libro “el desconcierto: nadie sabe ya cuál es su función ni a qué principios atenerse.

Es su segundo libro sobre el sistema educativo español… desde esa experiencia ¿cuáles son los principales problemas de la educación en nuestro país?

Sí, el primero fue “La enseñanza destruida” (Madrid, 2005). En aquel denunciaba todo lo que ya empezaba a manifestarse como consecuencia de la ley y las políticas aplicadas hasta entonces (la LOGSE socialista, que la derecha ayudó a implantar). Allí denunciaba asuntos como la eliminación del conocimiento como objetivo de la enseñanza; el igualitarismo, empezando por el ataque a los cuerpos de profesores de bachillerato y la supresión del cuerpo de catedráticos, a los que se consideraba “élite”; la disgregación del sistema por la cesión a las comunidades; y, sobre todo, el extraordinario perjuicio que estas políticas supuestamente progresistas estaba causando a las clases menos favorecidas. Aquel libro de alguna manera se adelantó a su tiempo, aunque también encontró un gran eco entre quienes ya habían comenzado a sufrir las consecuencias del sistema. Sin embargo, lo que entonces se apuntaba hoy lo corrobora todo el mundo, menos los fanáticos (pedagogos, psicólogos, sociólogos, profesores de universidad profundamente ignorantes de aquello sobre lo que pontifican) que habían diseñado el sistema y propiciado su implantación. Lo dije entonces y lo sostengo ahora: el progresismo educativo es lo más reaccionario que le ha caído a España en medio siglo.

Así pues los problemas a que ahora nos enfrentamos no son más que el resultado de esos disparates, con daños y vicios muy arraigados y difíciles de extirpar. Voy a señalar sólo algunas de las cuestiones que abordo en “La tarima vacía” y les invito a leer el libro, donde intento profundizar en estas y muchas otras cuestiones: (1) La destrucción del mérito como eje del sistema, tanto entre los alumnos como entre los profesores. (2) La pérdida del clima de estudio a causa de la descalificación de los conocimientos como objetivo de la enseñanza. Ese es el caldo de cultivo de la violencia y el acoso. (3) La obsesión innovadora, la innovación por la innovación, olvidando que el saber es precisamente una tradición a la que servimos como transmisores. (4) El descrédito de los profesores, tarea en la que han actuado al unísono la Administración, algunos padres y los teóricos de la pedagogía. (5) El altísimo porcentaje que tenemos de abandono temprano y de NI-NIS: no se les ha entrenado para interesarse por el saber, para amar el estudio o superar obstáculos. (6) La feroz burocratización. (7) Y, por supuesto, la politización, con una izquierda encastillada en sus errores y dogmas, y una derecha incapaz de hacerle frente. Seguramente porque sospecha que, gracias a tan progresista sistema, sus intereses están a salvo.

¿Por dónde pasan las soluciones para mejorar nuestra enseñanza?

Lo imprescindible es recuperar el principio de mérito. No se puede mantener que los alumnos pasen de curso sin aprobar, no tanto por lo que saben o no, que por supuesto, sino porque el ejemplo es atroz; ni que un candidato a profesor con un nueve en el examen no obtenga plaza y se la hayan llevado, durante muchos años, personas que ni superaban el examen, sólo por su supuesta experiencia. Los profesores de instituto deben volver a ser los universitarios mejor preparados, como era en los setenta y los ochenta. Y hay que cambiar radicalmente la formación de los maestros de primaria porque sólo estudian didácticas; o mejor, cerrar las facultades de Educación y Pedagogía y rehacer la escuelas de Magisterio. La distancia entre los viejos maestros y los nuevos es abismal en cuanto a preparación. El innovacionismo vacío ha destruido la primaria y por eso los chicos se estrellan cuado llegan al instituto. Habría que volver, además, a que permanecieran en la escuela (una escuela que instruyera de verdad) hasta los catorce años y, desde ahí, diversificar los caminos y potenciar la FP frente a un bachillerato que debería ser minoritario. Por mantenerlos a todos juntos lo único que se ha conseguido es arrojar al 25% a la nada.

Hay, pues, que volver a la exigencia y a los conocimientos, a las oposiciones puras y duras desde la primaria a la universidad, con cuerpos nacionales de profesores, oposiciones iguales en todas partes y currículos sencillos, claros e iguales para acabar con el cantonalismo educativo, que es la vía principal hacia el fin de España. Y además implantar verdaderas reválidas nacionales que garanticen la homologación de los títulos, y no los sucedáneos de la LOMCE, que no sirven para nada. A los fundamentalistas de la falsa izquierda se les olvida que el único modo de igualar los títulos de la enseñanza privada y de la pública, de garantizar niveles iguales de conocimiento en toda España y el dominio de la lengua común, el español, que es también el que garantiza la igualdad, es precisamente el de las reválidas nacionales. En unos años, los jóvenes catalanohablantes ya no podrán salir de allí. Habrán vuelto, en efecto, al Ancien Regime. Y, por último, y lo más importante, una vez seleccionados los mejores profesores, hay que darles autonomía, respetar su libertad de cátedra, dejar de mandarles comisarios ignorantes, exigirles resultados, por supuesto, y confiar en ellos. Libertad y responsabilidad. No hay modo de que ningún sistema funcione si los profesores no creen en él y no se les deja trabajar. Los padres deberían darse cuenta del daño que se hacen mandando a sus hijos a instruirse con profesionales de los que recelan, lo que inevitablemente transmiten a sus vástagos. Y eso nada tiene que ver con la impunidad de los malos profesionales.

Se manejan mucho nuevos conceptos como neuroeducación o educación emocional, pero casi nadie los concreta: ¿son soluciones reales o meras formulaciones teóricas?

Charlatanería, con la que mucha gente se está haciendo de oro. ¿Pero quiénes se han creído que son para dirigir algo tan íntimo como las emociones o los sentimientos? La sentimentalidad es una visión del mundo y yo prefiero que se la eduquen Cervantes o Flaubert, antes que el primer mangante que se monta un canal de vídeo. Me recuerdan a los curas que iban a decirnos que no hiciésemos cosas feas.

¿Hacia qué modelo educativo debemos ir?

Un modelo que recupere el amor por la cultura. Un modelo que sepa que sólo el conocimiento nos hace libres.

¿La educación es víctima de una crisis de valores? ¿Qué nuevos valores hay que adoptar y cuáles hay que recuperar?

La educación es víctima de unas ideas equivocadas y de la renuncia de los adultos a transmitir los buenos valores que heredaron, en la creencia errónea de que todos eran propios de una sociedad autoritaria e intolerante. Ha sido un golpe de péndulo, como en tantas otras cosas que han ocurrido en España, y de las que seguramente no vamos a tomar conciencia hasta llegar al límite de la autodestrucción. Pero los principios de responsabilidad personal, de esfuerzo, de perseverancia, de voluntad, de compañerismo, de mérito y recompensa, de rebeldía frente al matonismo de lo que llamábamos ‘abusones’, de apoyo a los débiles, de rectitud y respeto a los mayores que nuestros padres nos inculcaron son el fundamento de cualquier sociedad sana. Y, por tanto, los imprescindibles para educar y para instruir. Y estos son los mejores valores de siempre. Sólo faltaría que la sociedad adulta y el Estado apoyaran la justicia, protegieran a los que cumplen y reprendieran de verdad a los que se aprovechan del abandono y el miedo para imponer la ley del más fuerte en las aulas. Y en la vida.

¿La aplicación de las llamadas nuevas tecnologías es la adecuada en nuestros centros escolares?

Otro Bálsamo de Fierabrás. Perdón por la cita. Ya hay que pedir perdón por cualquier cita. Me refiero a que afirmar que las llamadas TIC iban a arreglar el hundimiento de los niveles de formación de nuestros jóvenes ha sido otro más de los engaños de los defensores del sistema (encima se creen antisistema, cuando son el ‘establishment’ en estado puro). Y de los más gordos, pues supuso un gran negocio para algunas empresas. Las TIC son medios preciosos e insoslayables, pero no son la finalidad de la enseñanza. Y, como todos los medios, son inútiles si se manejan desde la ignorancia. Los ‘expertos’ y los ‘ticnólogos’ están empeñados en esa confusión entre los medios y los fines, pues esa es la única justificación de su presencia como gurús enredando en la enseñanza.

¿Cuál es el papel del profesorado en todo este proceso de renovación educativa?

Ustedes mismos caen en la trampa. ¿Por qué tiene que haber una “renovación” educativa, si desde que estamos ‘renovando’ vamos hacia atrás? Hay que volver a lo mejor de nuestra tradición educativa. Y dejarse de mentiras, cuando dicen que los que defendemos estas posiciones sólo queremos volver a la lista de los reyes godos, que yo ya no estudié en los años sesenta y setenta. Renovar, en muchos casos, sería volver a cosas mucho mejores que lo que vino luego. En mi generación enseñábamos Literatura con comentarios de texto y leyendo sin parar obras esenciales y enseñando a interpretarlas a nuestros alumnos, y quizás debimos también poner un poco más de énfasis en la memorización, tan denostada y tan necesaria cuando se usa como medio y no como fin.
Hoy, gracias a los innovadores, el estudio de la gran Literatura ha muerto, y ya no se lee o se leen chorradas neoinfantiles que dan vergüenza por su simpleza. Todo lo que presentaba la menor dificultad ha sido eliminado. Y luego se sorprenden de que los chicos no entiendan lo que leen. ¿Qué más da que sean muy hábiles en los videojuegos si cometen horribles faltas en cuanto les quitas el corrector o no saben buscar porque carecen de conocimientos?

Hemos tenido siete leyes de educación desde la transición democrática ¿Cómo afecta eso a la calidad de la enseñanza?

Siento contradecirles: sólo hemos tenido una, la LOGSE. Todas las demás sólo son reescrituras. Incluida la LOMCE, incapaz de desmontar el sistema, y que hasta ha consistido en escribir sobre la LOE, que tampoco era más que la LOGSE sin GS. La estructura, las políticas de profesores, las concepciones pedagógicas, el descuartizamiento autonómico son exactamente los mismos desde hace 27 años. Incluso han ido a peor.

¿Hasta qué punto es importante lograr un consenso educativo? ¿Es posible ese consenso?

Sí, porque la derecha aceptará al final las imposiciones de la izquierda y los nacionalistas, siempre de la mano, que les garantizarán a su vez la continuidad de la enseñanza privada concertada y de las universidades privadas. La izquierda y los nacionalistas se quedarán con la pública (y en Cataluña y País Vasco, con la privada también). Y ese va a ser el consenso: que nos moriremos con más LOGSE amañada y disfrazada de palabrería para seguir engañando a la gente. A la que, por cierto, le encanta que la engañen, siempre que le garanticen la promoción automática y títulos para todos.

Sincronía, una sola Humanidad, campaña por un Pacto de Estado en Educación.