La poesía es la libertad que no entiende de barreras raciales

image1170x530croppedEl racismo, la discriminación racial, la xenofobia y otras formas conexas de intolerancia, siguen acaparando cada día más espacios en los espacios públicos, medios de comunicación e incluso instituciones públicas de todo el mundo. Movimientos extremistas y racistas de diversa índole, basados en ideologías que pretenden promover programas populistas y la superioridad racial, cobran fuerza día a día, en un avance intolerable que solo se puede frenar de formar eficaz y sostenible con la incidencia en los programas educativos y culturales dirigidos a las futuras generaciones para que puedan construir un mundo mejor.

En 1979 la Asamblea General de la ONU decidió que a partir del 21 de marzo se decretase un día en solidaridad con los pueblos que luchan contra el racismo y la discriminación racial, para conmemorar la matanza de 69 personas en una manifestación pacífica contra las leyes de pases del apartheid que se realizó en Sharpeville, Sudáfrica, ese mismo día de 1960. 20 años después la UNESCO decidió que el día 21 de marzo fuese proclamado como Día Mundial de la Poesía como manifestación de la diversidad en el diálogo, de la libre circulación de las ideas por medio de la palabra, de la creatividad y de la innovación.

La celebración de ambas reivindicaciones en la misma fecha es una coincidencia que celebramos desde Sincronía, una sola Humanidad, como perfecta expresión del espíritu que anima nuestra Campaña por un Pacto Social y de Estado en Educación.

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Emergencia en Mozambique… miles de personas necesitan ayuda

Mozambique

El número de muertos por el ciclón Idai en Mozambique podría alcanzar las 1.000 personas. Las estimaciones señalan que al menos 1,7 millones de personas se han visto directamente afectadas por el paso del ciclón, según el Programa Mundial de Alimentos de la ONU. Mozambique es el tercer país de África más expuesto a sufrir desastres naturales relacionados con el clima.

Cientos de miles de personas necesitan ayuda urgente.

https://www.accionverapaz.org/index.php/component/content/article?id=845:emergencia-mozambique

 

“Mirai, mi hermana pequeña”, una película japonesa de animación sobre la educación emocional que triunfa en todo el mundo

MiraiMamoru Hosoda, uno de los principales animadores del cine japonés contemporáneo, está triunfando en todo el mundo con uno de los retratos más rompedores de la institución familiar en el que reflexiona sobre la descendencia, la ascendencia y la educación emocional compartida. La película narra la eterna historia de “el rey destronado”, en este caso Kun, un niño de cuatro años que acapara toda la atención y el cariño de sus padres hasta que un día su hermana, Mirai, llega a la familia para disputarle las caricias, los efectos y los juguetes. Su disgusto inicial desaparece cuando Kun recibe la visita de su hermana Mirai pero en versión adolescente, directamente llegada del futuro para explicarle por qué es importante que no se aferre a la envidia y sustituya la irritación y el egoísmo por el cariño y la empatía.

Mirai, mi hermana pequeña es ante todo un creativo y entretenido acercamiento a las interioridades de la psicología infantil, envuelta en una narrativa que analiza la necesidad de educar a través de las emociones, fomentando la empatía mediante la sensibilidad. La película también supone una buena oportunidad para conocer algunas tradiciones que rodean al mundo infantil japonés y se plantea un análisis sobre su vigencia en el mundo actual que puede ser perfectamente extensible a cualquier otra tradición cultural del mundo.   La obra tiene además tiene una segunda lectura respecto a la educación en clave de género, solidaridad y la tolerancia.

Mamoru Hosoda ha dedicado su carrera al estudio del universo emocional infantil con películas como La chica que saltaba a través del tiempo o Summer Wars, que trataban el crecimiento personal desde el punto de vista de la creatividad y la fantasía, una fantasía que, al contrario de lo que era habitual en el animee japonés, no usa la competitividad y la épica de la lucha, sino el sentimiento y la calidez de los afectos y la libertad de la imaginación.

Es una recomendación de Sincronía, una sola Humanidad dentro de su Campaña por un Pacto Social y de Estado en Educación.

Albert Einstein. Homenaje a un genio que nos coloca ante el espejo de nuestra ignorante obcecación

albert-einstein-relatividad-teoriaCada día sabemos más y entendemos menos. Si Einstein hubiese vivido los 140 años que hoy le separan de su nacimiento hubiese sonreído socarrón, como siempre, ante el alcance de esta afirmación suya, que en nuestros días ha cobrado más carta de naturaleza que nunca gracias a la revolución tecnológica que ha puesto a nuestro alcance un acceso al conocimiento que estamos desaprovechando de forma espectacular. Nunca en su historia el hombre había tenido más información y nunca había vivido más envuelto en la intoxicación informativa, la mentira y los prejuicios basados en falsedades, hoy eufemísiticamente conocidas como fake news.

Albert Einstein, el judío alemán que se convertiría en una de las mentes más preclaras del siglo XX y uno de los científicos más populares de la historia, fue un niño al que se consideraba retrasado debido a sus dificultades para expresarse y que solía evitar la compañía de otros niños que se burlaban de él ante la falta de comprensión de algunos de sus profesores. No encajaba en la rígida y disciplinaria escuela germánica de la época y atravesó por numerosas dificultades en su etapa escolar. Es histórica la anécdota protagonizada por uno de sus profesores, el Dr. Joseph Degenhart, quién cuando Albert tenía 15 años le dijo que «nunca conseguiría nada en la vida». Por fortuna para la física y la ciencia humana en general, el susodicho profesor era un pésimo futurólogo y Albert alcanzó cotas del conocimiento que todavía son admiradas 64 años después de su muerte, entre las que destaca fundamentalmente su famosa Teoría de la Relatividad sin la que, por ejemplo, hoy no tendríamos nuestros famosos GPS, entre otros avances tecnológicos y científicos de mucho mayor calado.

Hoy nuestras escuelas deberían recordar con un homenaje a aquel ilustre sabio que también dijo: “La educación es lo que queda después de que uno haya olvidado lo que uno ha aprendido en la escuela”. Quizá sea la mejor definición que podamos usar para explicar el enorme atraso de nuestro sistema educativo, anclado todavía en la época de la revolución industrial mientras el mundo se adentra a pasos agigantados en la revolución del conocimiento. Por eso desde aquí seguimos exigiendo a nuestros políticos un Pacto de Estado que cree en nuevo sistema educativo capaz de afrontar los retos del siglo XXI

Sincronía, una sola Humanidad, por un Pacto Social y de Estado en Educación.

Lo más urgente y a la vez lo más complicado, es conectar la escuela con el mundo real

Belen Pineiro BeSincroBelén Piñeiro, es profesora de Educación Infantil especializada en Educación Emocional y Máster en Neuropsicología y Educación. Con su web y sus libros se ha convertido en un referente educativo. Actualmente forma a padres y docentes a través de su plataforma, “Escuela con corazón”, con un nuevo modelo educativo que permita a los niños potenciar al máximo sus cualidades a través de la mejora de su autoestima.

 

Has escrito cinco libros en torno a la educación emocional ¿Qué te impulsó a lanzarte a
esta aventura?
Pues todo nació a raíz de mi blog: maestradecorazon.com. Llevaba un tiempo publicando artículos sobre Educación Emocional que tenían muy buena acogida, así que decidí ir un paso más allá y publicar mi primer libro “Educar las emociones en la primera infancia”, una guía para llevar la Educación Emocional a las aulas de segundo ciclo de Educación Infantil y/o primer ciclo de Educación Primaria. La base ya la tenía creada, ya que era mi Trabajo de Fin de Grado, por el cual me dieron la Matrícula de Honor en la universidad. Me di cuenta de que si el libro se vendía, muchos niños y muchos profesores podrían beneficiarse de mi trabajo y llevar a cabo mi proyecto.

¿A qué sector van dirigidos tus libros: a profesionales de la educación, maestros, padres?
Pues a día de hoy, a todos los educadores, en los que se incluyen padres, maestros,
educadores infantiles, monitores, pedagogos y todos los profesionales de la educación.
Todos educamos y todos tenemos que seguir una misma línea. Para educar a los niños
en cualquier materia, primero hay que educar a sus adultos de referencia. De la misma
forma que todos los educadores sabemos leer, sumar o escribir y podemos enseñarles a
los niños estos conocimientos y apoyarnos en el proceso (docentes y padres), con la
Educación Emocional sucede lo mismo. No podemos enseñar a los niños a gestionar sus
emociones, a marcarse objetivos o a comunicarse de una forma asertiva si nosotros no
tenemos esas habilidades.

La Educación Emocional es un término en boga en todos los artículos y entrevistas de
prensa sobre educación ¿Podrías explicarle a un profano en qué consiste?
Pues la educación emocional es, según palabras de Rafael Bisquerra y de forma muy
resumida: “La educación emocional es un proceso educativo, continuo y permanente ,
que pretende potenciar el desarrollo emocional como complemento indispensable del
desarrollo cognitivo, con el objetivo de capacitar al individuo para afrontar mejor los retos que se plantean en la vida cotidiana y aumentar el bienestar personal y social”. De la misma forma que conocemos nuestros músculos, nuestros huesos y nuestros órganos… nuestras emociones también forman parte de nosotros. El hecho de identificar qué sentimos, saber cómo nos afecta y ser capaz de gestionar nuestras emociones a favor de nuestros objetivos y de nuestros valores, nos hace la vida más fácil, tanto a nosotros mismos, en primera persona, como a las personas que nos rodean.

Para educar a los niños en cualquier materia, primero hay que educar a sus adultos de referencia

¿Es la Educación Emocional la respuesta los males que aquejan nuestra educación?
No lo definiría como la “piedra filosofal” que cure todos los males… pero sí como una
herramienta útil para todos los seres humanos. Todos sentimos emociones y a todos nos
viene bien tener herramientas para, por ejemplo, gestionar los nervios antes de un
examen, o no perder los papeles ante una discusión con un amigo o familiar.

¿Explícanos en qué consiste el proyecto “Escuela con corazón”?
Pues se trata de una escuela online, escuelaconcorazon.com, orientada para padres y educadores que intenta suplir las carencias de la educación tradicional y enseñar otras competencias más propias del siglo XXI. Ofrecemos formaciones en temas como: educación emocional, educación sexual,neuroeducación, nutrición, educación en valores… Temas transversales que preocupan tanto a padres como a educadores. Además de eso, también ofrecemos temáticas específicas para docentes, para que conozcan nuevas metodologías con las que trabajar en el aula, que puedan aprender de los mejores otras formas de trabajar que les motiven: flipped classroom, gamificación del aprendizaje, conecta con las matemáticas… Y otras formaciones para resolver situaciones con las que se encuentran cada día: Prevención y gestión del acoso escolar, altas capacidades, fracaso escolar… etc. Todos nuestros cursos se pueden realizar 100% online, sin tiempo límite, sin fechas de entrega, ni horario y con acceso ilimitado a los tutores. Queremos que nuestros alumnos (en su mayoría profesores y padres) realicen las formaciones a su ritmo para que puedan aprovechar al máximo todos los contenidos. Ofrecemos lo que deseamos en la enseñanza: una verdadera educación personalizada.

¿Está nuestro sistema educativo preparado para afrontar la revolución tecnológica en la
que nos hemos adentrado?
Bueno, es difícil generalizar. Habrá colegios y/o profesores que sí lo estén y otros que no.
A grandes rasgos te diría que no, pero ya no hablando solo del sistema educativo, sino de
la sociedad a nivel global. Creo que somos muchos los que todavía no estamos (bien)
educados en el uso de la tecnología: unos por defecto y otros por exceso de uso. Una vez
más, si nosotros no estamos educados, no podemos educar a nuestros niños ni servir de
modelo de referencia para ellos.

¿Qué cambios urgentes necesitan nuestras escuelas?
Hacen falta muchísimos cambios.Creo que lo más urgente, y quizás también lo más
complicado es conectar la escuela al mundo real. Enseñar cosas que realmente sean
útiles para los niños. Casi la totalidad de los adultos tienen una cuenta bancaria, cocinan, tienen que hacer la declaración de la renta, habrán firmado un contrato laboral, tienen algún tipo de conflicto con sus amigos, tienen compañeros de trabajo con los que tienen lidiar cada día, tienen relaciones de pareja, mantienen relaciones sexuales… Sin embargo, las escuelas apenas tratan estos temas… No preparamos a los niños para la vida real. ¿Por qué no hablar más de economía, de nutrición, de derechos y deberes laborales, de resolución de conflictos, del trabajo en equipo, ofrecer una educación afectivo-sexual? Sinceramente, de corazón, creo que ese tipo de educación sería más útil que exigir a los niños que memoricen unos datos a los que pueden acceder en un par de​ clics desde sus smartphones. Estas carencias de la escuela tradicional son las que intentamos suplir en Escuela con Corazón.

Los docentes tendrían que tener más libertad para probar cosas nuevas en sus aulas

¿Hasta qué punto es importante lograr un consenso educativo? ¿Es posible ese
consenso?
Creo que lo más importante es lograr la confianza en el docente. No puede ser que todos
los maestros y educadores dependan de lo que les diga el gobierno de turno para desempeñar su trabajo. Considero que los docentes tendrían que tener más libertad para probar cosas nuevas en su aula, elegir cómo dar las clases y también tener un poco más de manga ancha en los temarios a impartir. Estamos todos de acuerdo en que hay ciertos contenidos mínimos que todo niño debe adquirir: leer, sumar, restar, escribir… pero a partir de ahí el maestro debería poder tener más implicación en la selección de los contenidos a impartir. Creo que tanto él como sus alumnos disfrutarían mucho más de las clases.

¿Qué papel deben asumir los educadores en un nuevo sistema educativo adaptado a la
sociedad digital del siglo XXI?
Depende de la etapa educativa en la que nos encontremos. En Educación Infantil y
Primaria, insistiría mucho en la educación en un uso responsable y no abusivo. La
tecnología es una herramienta fabulosa tanto para la enseñanza como para nuestro día
a día, pero es eso, una herramienta. Debemos enseñar a los niños a utilizarlas de una
forma responsable y segura. Cuando los niños son un poco mayores, insistiría mucho en el tema de la privacidad, de la seguridad. Prevenir casos de acoso, de exposición de nuestra privacidad, y por supuesto, del cyber-bullying. Por otro lado, también es importante enseñar a los niños a filtrar todos los contenidos que ven en Internet. A buscar fuentes fiables, a contrastar información y a
desarrollar su pensamiento crítico.

¿El entorno social: medios de comunicación, industria del ocio infantil y juvenil, etc., es
importante en el proceso educativo? ¿Están esos sectores a la altura de las necesidades
de educativas de nuestra sociedad?
Hoy en día tenemos muchísima oferta en estos sectores. Más de la que podemos abarcar
y utilizar. Una vez más, lo más importante es que nosotros sepamos elegir. Filtrar y
seleccionar aquello que merece la pena, que resulta útil para cubrir nuestras necesidades, que está alineado con nuestros objetivos y valores y dejar a un lado lo que no lo está. Una vez más, sale a relucir la importancia de educar al educador. Considero que la oferta es suficiente y que hay muchísimo material que está a la altura. Tan solo hay que buscarlo y saber distinguirlo de todo lo demás.

Sincronía, una sola Humanidad. Por un Pacto Social y de Estado en Educación.

La situación de la mujer en cifras, una trágica realidad que exige una drástica solución

Cuadro-Negro Machismo - copiaEn España una mujer es violada cada ocho horas. En el mundo, una de cada tres mujeres ha sufrido violencia física o sexual. El 80% de las personas víctimas de trata para la explotación sexual son mujeres y niñas. Un tercio de las mujeres que habitan el planeta son obligadas a casarse antes de cumplir 18 años. En Europa, la mitad ha sido acosada sexualmente al menos una vez en su vida. Una de cada tres ha sufrido acoso sexual en el ámbito laboral. Las mujeres cobran de media un 23 % menos que sus compañeros varones por el mismo trabajo. En España casi 1 millón y medio de mujeres con edad laboral están en situación de pobreza y exclusión social.

Una somera ojeada a esta media docena de datos, extraídos del informe de las Naciones Unidas y el Instituto de la Mujer de 2018, dan una imagen desoladora de la situación que padecen las mujeres, tanto en el mundo como en nuestro país. La mitad del planeta, el 49,6 % de mujeres, está sometido a una situación injusta y cruel que está muy lejos de desaparecer. A pesar de todos los innegables avances del último siglo, desde que las primeras sufragistas arrancaron a la clase política el elemental derecho al voto, queda todavía mucho camino que recorrer para lograr que las mujeres dejen de ser unas ciudadanas de segunda y objeto de la violencia y la vesania gratuita de un machismo que impera, más o menos encubierto, en todas las capas de nuestra sociedad. El Día Internacional de la Mujer Trabajadora es la ocasión puntual para reivindicar la igualdad, pero el trabajo para alcanzarle debe ser cotidiano y tiene muchos frentes, pero sobre todo uno fundamental: la escuela, donde se educan los ciudadanos del mañana. Ahí está la clave del futuro del ser humano.

Sincronía, una sola Humanidad. Por un Pacto Social y de Estado en Educación.

Final de otra legislatura, suma y sigue de las oportunidades perdidas en el Pacto de Estado en Educación

Escuela franquista (antigua) - copiaEste martes 5 de marzo han quedado disueltas las Cortes Españolas. Se acaba una nueva legislatura, una de las más agitadas de nuestra historia reciente, en la que las posibilidades del ansiado y cacareado Pacto de Estado por la Educación han quedado una vez más reducidas a cenizas. Con la clase política enfrascada en un combate de presing-catch político cada día más férreo, apenas ha habido espacio y ocasión para se formulasen, no ya propuestas, sino intenciones de abordar el urgente e imprescindible cambio del sistema educativo español. La agenda política del último año solo ha anotado en la casilla educativa un nuevo fracaso de la opción del diálogo y el mantenimiento de la actual ley, la LOMCE, en un limbo próximo al derribo e inmerso en la inoperancia.

Se abre ahora otra vez la Caja de Pandora electoral, con una campaña que se anuncia bronca y desabrida, en la que, en el mejor de los casos, la reforma educativa se convertirá en una herramienta electoralista que los partidos mencionarán de pasada y sin entrara en el detalle. Vista la situación política es muy poco probable que de estas elecciones salga un parlamento con la imprescindible capacidad de diálogo y el necesario espíritu de pacto para bordar de una vez el cambio en el sistema educativo que desde hace décadas reclaman padres, educadores y expertos en pedagogía.

Nos adentramos en la segunda década del siglo XXI con un sistema educativo heredado, con meros cambios estáticos y formales, de finales del siglo XIX. Nuestros estudiantes y profesores se ven obligados a afrontar la revolución tecnológica de la nueva era del conocimiento, con las herramientas de la revolución industrial de la era del maquinismo. Mientras la humanidad se asoma al vertiginoso futuro en el que las materias de estudio, los retos y los trabajos sufrirán cambios que ahora mismo somos incapaces de imaginar, la batalla política sigue enfrascada en los detalles, peleando por los beneficios de una educación convertida en negocio y en herramienta ideológica.

Sea cual sea el resultado de las próximas elecciones, es muy poco probable que se produzcan los pasos necesarios para acabar con la dinámica de que a cada cambio de partido en el gobierno, se produce una nueva ley electoral que vuelve a sumir en el desconcierto a los alumnos y los profesores, en un toma y daca inacabable. Mientras, la sociedad civil sigue reclamando el Pacto Educativo entre todos los estamentos sociales y políticos que ponga fin a estos vaivenes políticos y siente las bases de un nuevo sistema educativo nuevo, flexible, estable y duradero, que nos permita afrontar con garantías los retos del siglo XXI.

Desde Sincronía, una sola Humanidad seguiremos reclamando incansablemente ese Pacto Social y de Estado en Educación.