Ilustres olvidadas: Susana March, la poeta que coescribió los Episodios Nacionales Contemporáneos

susanamarchalcalaSusana March Alcalá nació el 28 de enero de 1915 en Barcelona, en el seno de una familia de clase media acomodada y desde mu pequeña se despertó en ella su afición literaria y publicó sus primeros poemas en un diario local a los 14 años. Seis años después daría a conocer su primer poemario, Rutas, convirtiéndola en una de las principales figuras de una generación literaria que por desdicha es bastante desconocida, la llamada Generación del 36.

Tuvo una infancia triste, aquejada por la enfermedad y marcada por la muerte de varios, primero dos hermanos pequeños por enfermedad y luego el mayor, en el frente de combate durante la Guerra Civil. Quizá por eso su primera obra está cargada de un tono triste y melancólico. En la posguerra destacan sus obras poéticas El viento, de 1951, La tristeza, accésit del Premio Adonáis 1952, y Esta mujer que soy, también de Adonáis, en 1959. En 1940 se casó con el investigador histórico y novelista santanderino Ricardo Fernández de la Reguera, con quien coescribió una extensa obra de corte histórico conocida como Episodios Nacionales Contemporáneos, en alusión a la continuidad temática con la obra de Benito Pérez Galdós.

La escasez de oportunidades literarias para las mujeres en los años de la posguerra la llevaron a convertirse en una popular escritora de novelas románticas, una faceta que también cultivo con éxito su hermana María Teresa ( bajo el seudónimo Laura Denis). Sin embargo, su obra más famosa fue la novela Algo muere cada día, ambientada en la guerra civil española, que fue traducida a varios idiomas. Falleció el 21 de diciembre de 1990 en su Barcelona natal, prácticamente olvidada por el público y la comunidad literaria.

Sirvan estas líneas como nuestro homenaje en el aniversario de su nacimiento

Sincronía, una sola Humanidad

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“La fiesta mágica y realista de la resiliencia infantil”, un libro con técnicas para ayudar a los menores a superar la violencia, la marginación y el abuso

jorge-barudy-y-maryorie-dantagnan-zPara los niños y adolescentes en situaciones de riesgo la capacidad de recuperar la autoestima y desarrollar su capacidad de resilencia para superar situaciones traumáticas es una tabla de salvación tan indispensable como difícil de alcanzar. O dicho de otra forma: “La resiliencia empieza a remendar el Yo desgarrado de los diferentes miembros de la familia cuando el altruismo comienza a renacer entre otros por el importante rol de las mujeres en los cuidados proporcionados a los niños y niñas, y también a la solidaridad afectiva y la ayuda mutua”, tal y como expone el neurólogo, psiquiatra y psicoanalista Boris Cyrulnik en el prólogo de la obra que hoy recomendamos.

Los menores que hayan padecido situaciones de maltrato, violencia o injusticia social causada fundamentalmente por los adultos, necesitan establecer unas relaciones muy positivas de las que puedan salir fortalecidos. Ese es precisamente el objetivo de La fiesta mágica y realista de la resiliencia infantil, un libro de Jorge Barudy y Maryorie Dantagnan que es un verdadero es un manual para padres, educadores y profesionales que convivan o trabajen con niños y jóvenes que se hayan visto envueltos en situaciones y ambientes problemáticos.

Las técnicas de trabajo y las actividades que se plantean en la obra tienen como objetivo principal paliar el dolor y el estrés producidos por cualquier tipo de agresión. El siguiente objetivo de estas propuestas, trabajadas fundamentalmente a través de talleres en los que los menores trabajen y disfruten de un entorno afectivo y respetuoso es prevenir y anular el impacto de la victimización secundaria que suponen los traumas posteriores a la agresión.

La fiesta mágica y realista de la resiliencia infantil ha asido publicado por Gedisa Editorial y es un consejo de Sincronía, una sola Humanidad.

Primer Día Internacional de la Educación: a buenas horas, mangas verdes

escuelafracaso_escolarQue hoy se celebre por primera vez el Día Internacional de la Educación no es precisamente una buena noticia y revela la escasa importancia que le hemos venido dando en los últimos tiempos al más básico y fundamental pilar de nuestro desarrollo social. El pasado mes de diciembre la ONU decidió instaurar el 24 de enero como el día señalado para llamar la atención sobre la necesidad de potenciar la educación mundial, resaltando que esa es la base para comenzar a erradicar la pobreza y el hambre, mejorar la salud, promover la igualdad entre hombres y mujeres, la paz y el respeto de los derechos humanos. Perogrullo estaría encantado de este descubrimiento tan evidente. Este elemental descubrimiento de una evidencia tan inmensa se produce además en un momento histórico en el que la necesidad de reformar el sistema educativo heredado del siglo XIX por uno adaptado a las necesidades del siglo XXI es un clamor mundial, en el que hay más opiniones que soluciones.

¿Cómo será la educación de futuro? Si nos atenemos a la corriente mayoritaria en los próximos años veremos, o deberíamos de ver un cambio radicar en la forma en la que se transfiere el conocimiento, algo que tendrá como ejes principales el desarrollo las habilidades de los alumnos para realizar trabajos en colaborativos y su capacidad para adaptarse a cambios rápidos en el entorno social y educacional. tal y como vienen repitiendo como un mantra todos los expertos mundiales en educación. ¿Pero como traducir eso a la práctica del día a día a partir de este mismo momento, que todos consideran crucial para un inminente cambio a que obliga la revolución tecnológica? Ahí es donde la rotundidad de las expresiones pierde fuelle y comienzan las frases ambiguas y los conceptos generalistas.

Por un lado, uno de los grandes cambios se producirá en el propio concepto de escuela, en el que la educación on line, a través de las redes sociales, con menos interacción física entre profesores y alumnos pero más contacto personalizado y con una importante proliferación de plataformas virtuales educativas. Otro cambio importante es la figura del profesor o educador, que pasará de ser un transmisor de conocimientos a un orientador y e¡un desarrollador de la capacidad de los alumnos y su desarrollo personal. Además, la forma de trabajar pasará de una recepción y acumulación de datos y de conocimientos al desarrollo de trabajos en equipo y proyectos globales que permitan a los alumnos un aprendizaje continuado que permita a los alumnos soluciones retos continuados en un mundo cambiante.

Pero toda consideración teórica se quedará en meras frases vacías sino no van acompañadas de medidas concretas de cambio real y sino se aborda un verdadero diálogo de todas las partes implicadas que siente las bases de un pacto educativo para crear un nuevo sistema de enseñanza y, por supuesto, una clara apuesta económica de inversiones que mejoren nuestro sistema educativo. Hay una frase que recorre las redes sociales que viene a decir que mientras un futbolista tenga más importancia social que un maestro seguiremos teniendo una sociedad atrasada… quizá por ahí habría que empezar, no en vano en el país con la, teóricamente, mejor educación del mundo, Finlandia, la carrera de magisterio es una de las más exigentes y la profesión de maestro una de las más respetadas.

Sincronía, una sola Humanidad. Por un verdadero Pacto de Estado en Educación.

Adiós a Lolo Rico: la periodista trasngresora que iluminó el mundo infantil con una bola de cristal y que fue víctima de la censura y la intransigencia

lolo-ricoMaría Dolores Rico Oliver nació en Madrid en 1935, un año antes de que este país se desangrase en una bestial guerra civil que lo sumió en cuatro décadas de oscurantismo moral y cultural, contra el que aquella niña, a la que todos acabarían conociendo con el apodo masculinizado de Lolo, luchó durante toda su vida. Comenzó su carrera profesional escribiendo cuentos infantiles y entró a trabajar en Radio Nacional de España y Televisión Española, donde se convertiría en un mito de la cultura popular gracias a su programa estrella La Bola de Cristal, una referencia para millones de espectadores, tanto niños como a adultos, de los años 80 y que, a pesar de su fama y audiencia, siempre estuvo en el punto de mira de la censura que acabó eliminándolo después de solo cuatro años en antena.

En los años 70, cuando la dictadura franquista daba sus últimos estertores, Lolo comenzó a iluminar la programación de la única televisión del país, trabajando como guionista en programas que abandonaban la ñoñeria y el adoctrinamiento para comenzara a tratarlos con sujetos inteligentes que algún día, con suerte, serían los ciudadanos protagonistas del cambio político y social español. Antes de que los niños nacidos a finales de los 60 tuviesen la fortuna de asomarse a la modernidad irreverente de La Bola de Cristal, hubo generaciones de españolitos que pudieron intuir que había algo más allá de la cantinela repetitiva de tabla de multiplicar o los pecados capitales recitados de memoria gracias a programas como La casa del reloj (1971-1974), Un globo, dos globos, tres globos (1974-1979) o La cometa blanca (1981-1983).

Además de encarnar en la Bola de Cristal la parte más creativa, transgresora, libertaria y moderna que tuvo la mediaticamente exagerada “Movida” de los años 80, Lolo Rico fue desde siempre una escritora que defendió cosas que parecen elementales pero nunca lo han sido, como la reivindicación de la educación pública sobre la privada (uno de los motivos de censura que llevó al final del programa), el desarrollo de los juegos infantiles frente a la ficción televisiva, el impulso de la imaginación frente al mero papel de espectadores de los niños, la libertad sexual frente a los estereotipos tradicionales o la insumisión intelectual frente al dirigismo de las modas. En una de sus últimas entrevistas reivindicaba la libertad creativa como el principal referente para crear un programa infantil: “Lo que tiene que tener un programa para niños es inteligencia, humor y conocimientos. La cultura no tiene por qué ser algo aburrido, ni lo entretenido tiene que ser banal e insustancial”.

Nuestro agradecido homaneja. Sincronía, una sola Humanidad.

Homo deus: ¿sustituirá la tecnología del conocimiento a los viejos conceptos de la patria y la religión?

homo deus¿Hacia dónde va el ser humano a las puertas del siglo XXI? ¿Un futuro tecnológico supondrá el apocalipsis de la humanidad? ¿Se impondrá la ciencia a la religión como elemento esencial de las creencias del hombre? ¿La inteligencia expulsará a los individuos del mercado laboral, creando una clase social de humanos innecesarios? Estas grandes y vertiginosas preguntas, que por el momento parece que sólo se plantea una parte del mundo científico e intelectual, son obviadas por las élites políticas y los grandes medios de comunicación de masas, en un ejercicio de descomunal miopía histórica.

Mientras seguimos anclados en paradigmas del pasado, marcados por conceptos como la religión y la patria, la revolución tecnológica ha creado un mundo cada vez más pequeño e interdependiente con unos retos de futuro que en muchos casos ni siquiera somos capaces de imaginar. Homo deus, un libro escrito por Yuval Noah plantea sin complejos muchos de esos retos y busca las posible soluciones con una abierta osadía que transgrede los caducos planteamientos morales, religiosos y filosóficos de la sociedad post industrial.

Para el autor la gran ventaja evolutiva del homo sapiens sobre otros homínidos fue y sigue siendo su capacidad para crear una solida corriente identidaria y un modelo de civilización a partir de la elaboración de ficciones basadas en cosas tan intangibles como un dios, una bandera o incluso los colores de una entidad deportiva. Frente a estos conceptos abstractos que han marcado la evolución de la humanidad, Yuval Noah propone el imperio de la ciencia como filosofía que nos permitirá sobrevivir a nuestras propias creaciones tecnológicas.

Eso le lleva a formular ideas tan aparentemente simples como profundamente revolucionarias, como la que afirma que el principal descubrimiento de la ciencia ha sido la ignorancia y que ha sido la propia ciencia la que ha tolerado la aparición y pervivencia de otros mitos modernos como la posibilidad del crecimiento indefinido o la inmortalidad del ser humano. La sociedad de la información propiciará aparición de un nuevo ser humano en una sociedad en la que las máquinas, o sea la inteligencia artificial, le permitirán ahorrarse muchas decisiones y dudas, pero también le pondrán frente al espejo de su propias limitaciones. En ese equilibrio está el futuro de la humanidad.

Homo Deus es la segunda obra de Yuval Noah Harari, un joven profesor de Historia cuyos libros sobre la condición humana han revolucionado el mundo académico. Con su primera obra, Sapiens, en el que realiza un recorrido sobre lo que le ha sucedido al ser humano desde su aparición como homo sapiens hasta el momento actual, vendió más de un millón de ejemplares traducido a 30 idiomas.

Es una recomendación de Sincronía, una sola Humanidad

Jack London, el escritor que se autoeducó leyendo en la biblioteca pública

jack-londonokEl autor de obras tan influyentes en la juventud mundial del siglo XX como La llamada de la selva, Colmillo blanco o Martin Eden, es un ejemplo de superación personal a través del acceso a la cultura y de la importancia de las bibliotecas y los centros culturales públicos que, por cierto, en estos tiempos están bastante olvidados por parte de las autoridades políticas. Nació en San Francisco el 12 de enero de 1876 como John Griffith Chaney, hijo de madre soltera, aunque años más tarde se enteraría de que su padre era probablemente un famoso astrólogo llamado William Chaney, cosa que este negó categóricamente hasta su muerte.

El caso es que el joven Jack Londo se crió en la miseria, sin poder acudir apenas a la escuela y optó por refugiarse de los rigores callejeros en la biblioteca de su ciudad, donde un buen día descubrió la novela Signa, de la escritora Ouida (pseudónimo de la novelista inglesa Marie Louise Ramé), en la que se cuenta cómo un joven campesino italiano sin estudios escolares llega a alcanzar fama como compositor de ópera, historia que hizo germinar en London las ansias de convertirse algún día en escritor.

A los 17 años se embarcó en la goleta Sophia Sutherland, rumbo a Japón, de donde regresó en los turbulentos últimos años del siglo XIX para convertirse primero en trabajador temporero y luego en vagabundo, actividad que llevó a pasar una corte temporada en prisión. A la salida de la cárcel publicó su primer relato, Un tifón en las cotas del Japón, y se dedicó en cuerpo y alma a intentar entrar en la Universidad de California, lo que consiguió tras ímprobos esfuerzos a base de estudiar por su cuenta, usando como en sus días infantiles, los recursos que las bibliotecas públicas ponían a su alcance.

Sin embargo los problemas financieros le obligaron a abandonarla en 1897 y nunca llegó graduarse. decidió no rendirse y mientras trabajaba de doce a dieciocho horas al día en una conservera de pescado siguió escribiendo y publicando hasta que ahorró lo suficiente para comprarse una pequeña embarcación y dedicarse a la pesca de ostras, un oficio que acab´ço abandonando para convertirse en buscador de oro en Alaska, de donde sacó el material para sus obras más famosas.

En 1989 regresó a Oakland y se convirtió en impresor, un nuevo oficio en el que luchó contra viento y marea hasta que su carrera como escritor se encauzó con la publicación de su novela El Gato Negro. Además tuvo la fortuna de que las nuevas técnicas de impresión surgidas a principios del siglo XX le permitieron ganar dinero con revistas populares y pudo dedicarse a escribir y a viajar por todo el mundo, su actividad favorita. Tras una larga y exitosa vida como escritor y aventurero, falleció en 1916 dejando un importante legado cultural que hoy es patrimonio universal y del que se puede disfrutar en las mismas instituciones que permitieron que un día, un niño condenado a la pobreza pudiese tener acceso a la cultura: las bibliotecas.

Sincronía, una sola Humanidad

“Eso no es amor”. Un testimonio personal contra el maltrato, que desmonta los falsos mitos amorosos

portada_eso-no-es-amor_marina-marroqui-esclapez_201703301837Los celos, el sentimiento de dependencia personal y el control asumido como demostración de interés o cariño, son a menudo deformaciones del sentimiento amoroso que llevan a muchas jóvenes y adolescentes a caer víctimas del maltrato físico y psicológico. Eso no es amor, la obra de Marina Marroqui, es un libro que trata de dar una salida a esas jóvenes víctimas del abuso y la violencia de género cuando son incapaces incluso de identificarla.

La obra se divide en ocho partes identificadas como: “un molde que no cambia”, donde se abordan los estereotipos, “me conozco y me quiero”, donde se desarrolla la autoestima, “la selva de mi clase”, a modo de guía para encajar en la diferencia, “la sociedad que no amaba a las mujeres”, donde se hace un recorrido del papel de la mujer a través de la historia, “la desigualdad que nos educa”, que trata de la influencia de los juegos, el diseño de personajes y la televisión que convierte a las mujeres en un objeto, “en la búsqueda de lo normal¡, donde se desmontan los falsos mitos sobre el amor, y un desgarrador último capítulo denominado “yo me lo creí”, donde la autora explica su experiencia personal.

El libro es fruto de una entrevista que Marina Marroqui concedió al programa Salvados en la que contó como fue víctima de la violencia de género durante su adolescencia y casi una década después decidió denunciarlo públicamente tras años de un silencio que no hizo más que agravar las secuelas del maltrato. Durante sus estudios de Educación Social decidió hacer cursos de violencia de género para intentar dar respuesta a las preguntas que la habían acosado a los largo de su vida y superar un sentido de culpabilidad que no había podido sacudirse hasta entonces.

Marina Marroquí es educadora social y es la fundadora de la Asociación Ilicitana sobre la Violencia de Género de Elche, AIVIG, una asociación sin ánimo de lucro que preside ella misma y que trabaja para la prevención, superación y eliminación de la violencia de género.

Eso no es amor fue publicado por Editorial Destino en 2018 y es una recomendación de Sincronía, una sola Humanidad.