Ilustres olvidadas: Mercedes Gaibrois, pionera de la investigación histórica sobre figuras femeninas

Soledad_Acosta_de_SamperMercedes Gaibrois Riaño nació en París, donde su padre era el embajador de Colombia, el 18 de septiembre de 1891 y pasó sus primeros años entre la capital francesa y Bogotá. Recibió una esmerada educación, siempre en su domicilio, a cargo de dos renombradas intelectuales colombianas: la escritora Soledad Acosta de Samper​ y la historiadora Herminia Gómez Jaime de Abadía. Más tarde estudió en la Escuela Colombiana de Bellas Artes, donde recibió varios premios por su habilidad pictórica. Sin embargo acabó dedicándose definitivamente al estudio de la Historia a raíz de su estancia en Sevilla, donde residió a partir de los 17 años, tras la muerte de su padre. En la capital hispalense se casó con el catedrático de historia Antonio Ballesteros Beretta, con quién compartió numerosas investigaciones y junto a quién creo una escuela de historiadores.

En 1922, a los 31 años, comenzó a publicar la Historia del reinado de Sancho IV de Castilla, que comprendería al final tres tomos editados durante un período de seis años, una obra que le supuso el mayor galardón de la Real Academia de la Historia, de la que se convirtió en la primera mujer académica. El 24 de febrero de 1935 leyó su discurso de admisión, Un episodio de la vida de María de Molina, dedicado a quien fuera Reina de Castilla y una figura de gran peso a finales del siglo XIII. en los años sucesivos Mercedes Gaibrois se convirtió también en miembro de la Academia de Buenas Letras de Barcelona y de la Sociedad de Americanistas de París. En 1933 fue la primera mujer condecorada por Colombia con la Orden de Bogotá, para lo cual fue necesario un acuerdo especial del Parlamento del país.

Tras la muerte de su marido, en 1949, le sucedió como bibliotecaria perpetua de la Real Academia de la Historia. También fue Presidenta de la comisión internacional de Ciencias Históricas de París y representante de la Real Academia de Historia de España en el X Congreso Internacional de Ciencias Históricas. Falleció en Madrid a los 68 años de edad dejando un importante legado en obras de investigación histórica con especial incidencia en las protagonistas femeninas, como María de Molina, tres veces reina, Isabel la Católica, La reina doña Mencía, Anakaona (cacique aborigen taína de la isla Bohío) o Presencia de la mujer en la conquista de América.

Sirvan estas líneas como homenaje en el aniversario de su nacimiento.

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Las políticas negacionistas del cambio climático amenazan la recuperación de la capa de ozono

Capa ozono

La capa de ozono es una frágil franja de gas que protege la Tierra de los efectos nocivos de los rayos solares, indispensable e insustituible para preservar la vida en todo el planeta. Hace 32 años la ONU decidió poner en marcha políticas activas para frenar su galopante deterioro y, aunque la situación sigue siendo muy preocupante dado lo avanzado del agujero de la capa de ozono, cifrado en 25.000.000 de metros cuadrados, al menos hemos conseguido eliminar el 99 por ciento de los productos químicos que contaminan el ozono a través de los refrigeradores, aires acondicionados y otros productos similares. Además hemos evitado en torno a 135 mil millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono entre 1990 a 2010.

Si todo sigue un ritmo progresivo la situación podría estabilizarse hacia el año 2050, pero las políticas de negación del cambio climático adoptadas por muchos gobiernos mundiales en los últimos años, con Estados Unidos al frente, podían dar al traste con esta recuperación. Solo el esfuerzo conjunto de los gobiernos y una acción responsable individualmente puede lograr la protección de la salud humana y los ecosistemas reduciendo la radiación ultravioleta del sol que llega a la Tierra.

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“Mediocracia, cuando los mediocres llegan al poder”, el libro que saca los colores a la sociedad actual

MediocraciaDa igual si es ponemos el punto de mira en el ámbito político, cultural, académico, jurídico o mediático; se mire donde se mire, en todas partes se constata el triunfo de lo mediocre y los mediocres. Con este contundente planteamiento se presenta en sociedad el nuevo libro de Alain Deneault, que está causando un enorme impacto en una sociedad, la de principios del siglo XXI, en la que sólo parece causar sensación la última ocurrencia absurda del político de turno, la idea peregrina y falaz del famoso presentador televisivo y el penúltimo espectáculo sin contenido del artista internauta.

Políticos con una idealogía de quita y pon que gobiernan a golpe de tuit con la única intención de ganar votos y seducir la opinión pública, profesores universitarios que no dudan en falsificar cirruculums y que están mucho más preocupados de agradar a los poderosos y conservar su sueldo que de invesgtigar y hacer avanzar a la ciencia y la cultura, artistas con pose de disidente radical que viven de la subvenciones públicas y no dudan en adecuar su opinión a la ideaología imperante en el momento, periodistas lacayos que usan la mentira y olvidan la ética profesional sin ningún pudor para aupar a los grupos económicos y políticos que les sustentan: ese el es patético panorama que dibuja Alain Deneault, tan certero como crudo y pesimista.

Pero que nadie se rasgue las vestiduras y señale como única culpable a la corrupción de una cúpula dirigente. Como plantea Deneault, las aspiraciones mediocres que invaden la sociedad dan como resultado ciudadanos también mediocres, que a su vez aúpan a líderes mediocres. La mayoría de los ciudadanos prefieren lo que no destaca por ser ni demasiado malo ni demasiado brillante, la capacidad de riesgo se ha anulado y la opinión crítica no sólo es perseguida por el poder, sino que es mal vista por una sociedad atemorizada y acomodaticia que desconfía del que destaca y teme al que se sale del carril marcado. Por decirlo clara y crudamente: educamos a sumisos para crear idiotas que elijan mediocres. ¿Cómo se rompe ese círculo vicioso? Pues de una sóla forma: creando individuos capaces de analizar y pensar por su cuenta en las escuelas, algo que, de momento, está muy lejos de suceder.

Alain Deneault es uno de los más destacados filósofos del panorama literario actual. Es profesor de Sociología en la Université du Québec y director del programa del Collège International de Philosophie de París. En sus libros y charlas se ha centra fundamentalmente en la denuncia de las prácticas inmorales de las grandes corporaciones. Este es su segundo libro traducido al español, después de Paraísos fiscales. Una estafa legalizada, punblicado en el año 2017.

Mediocracia, cuando los mediocres llegan al poder ha sido editada por Editorial Turber y es una recomendación de Sincronía, una sola Humanidad.

Jesse Owens, el atleta que pulverizó el racismo

Jesse OwensJames Cleveland Owens nació en el seno de una familia de antiguos esclavos en Oakville, Alabama, el 12 de septiembre de 1913. En 1921 su familia se trasladó al norte, a Cleveland, Ohio, en lo que se conoce como la Gran Migración Negra, en la que más de un millón y medio de afroamericanos huyeron en masa de la miseria y la segregación racial que imperaba en el sur de los Estados Unidos. En el Norte pudo acudir con cierta regularidad a la escuela hasta que en la adolescencia comenzó a realizar todo tipo de trabajos para ganarse la vida y ayudar a su numerosa familia, compuesta por su padre, su madre y nueve hermanos y hermanas.

Mientras seguía acudiendo a la Fairmont High School se fijó en sus extraordinarias cualidades físicas un entrenador llamado Charles Riley, que le permitió entrenar fuera del horario escolar para que pudiese trabajar al mismo tiempo. Gracias a eso se convirtió en un atleta, destacando especialmente las carreras de velocidad. En 1933 atrajo la atención del mundo deportivo nacional al igualar el récord mundial de 9,4 segundos en la carrera de 100 yardas y conseguir además una marca en el salto de longitud de 7,56 metros durante el campeonato nacional que tuvo lugar en Chicago. A partir de entonces pudo acudir a la Universidad Estatal de Ohio donde era conocido como «La bala» y donde consiguió ocho títulos durante las competiciones de la Asociación Nacional Deportiva Universitaria.

Convertido en una estrella del deporte tuvo que soportar sin embargo la segregación racial, obligado a comer y dormir a parte de sus compañeros blancos durante los desplazamientos de las competiciones. Ni siquiera logró nunca una beca gracias sus méritos deportivos y tuvo que seguir trabajando para poder participar en las competiciones.A pesar de ello logró hazañas asombrosas, como la superación de varios récords mundiales, incluido el de salto de longitud con 8,13 metros, que se mantendría imbatido durante 25 años.

Pero su mayor triunfo llegó en 1936 durante la celebración de los Juegos Olímpicos de Berlín, donde ganó cuatro medallas de oro ante los iracundos bigotes de Hitler que abandonó el estadio olímpico para no tener que saludar a un campeón mundial al que él y sus seguidores nazis consideraban un ser inferior. Pero a su vuelta a casa volvió a ser víctima del racismo a alojarse durante las competiciones en hoteles segregados como el resto de atletas afroamericanos. Tras una etapa realizando exhibiciones por todo el mundo, compitiendo incluso con jinetes o ciclistas, acabó sus días trabajando en una gasolinera para poder sobrevivir. Murió prácticamente en la ruina en 1980.

Sirvan estas líneas como homenaje a todos los que con su esfuerzo personal han demostrado el sin sentido del racismo.

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Vuelta al cole: despropósitos, ocurrencias y desencuentros

aula-digitalLos niños gallegos que pretendan aprender robótica tendrán que estudiar obligatoriamente religión. Este despropósito de mezclar las antagónicas churras de la ciencia con las merinas de la fe, es quizá la noticia más representativa de la desoladora situación que atraviesa nuestra educación, sitiada por ocurrencias y despropósitos que entierran cada vez más hondo cualquier posibilidad de diálogo en pos de un pacto educativo que cree un sistema digno del siglo XXI y la sociedad del conocimiento y la revolución tecnológica en que estamos inmersos. Mientras seguimos inmersos en debates estériles sobre la enseñanza religiosa o la orientación política de las clases de historias, seguimos mirando desde el andén como pasa ante nuestras narices el tren del progreso, ese que lleva grabado en la locomotora el lema de que los alumnos de hoy deberán enfrentarse a retos que ni siquiera somos capaces de imaginar… y no les estamos preparando para ello.

También ahondan en el debate estéril ocurrencias como la del presidente andaluz de destinar parte de sus presupuestos para que los niños gallegos y catalanes reciban clases extra de castellano, que no sólo no tienen la más mínima eficacia educativa sino que ahondan en la división entre partidos y manda al cajón del olvido cualquier posibilidad de pacto. La propuesta de Juanma Moreno no no tendrá ninguna consecuencia práctica, como ha reconocido el propio presidente de la Federación de Entidades Andaluzas en Catalunya, Daniel Salinero, sino que contribuye a enfangar todavía más el ya de por sí embarrado terreno del debate lingüístico catalán, sin aportar absolutamente nada al desarrollo educativo de los alumnos de dicha comunidad autónoma.

Al ámbito del permanente desencuentro autonómico también pertenece el penúltimo movimiento de las editoriales de libros de texto, que han denunciado presiones políticas de todas las comunidades autónomas para que los manuales “digan lo que ellos quieren y no lo que la ciencia dice”, según ha afirmado el director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores de España, en un aprovechamiento de la situación política, que no logra ocultar una maniobra de las editoriales del sector educativo para tratar de abaratar costes en un mercado cautivo en el que tienen más preocupación por los resultados económicos que por la calidad de sus textos, olvidando que llevan décadas plegándose a los intereses políticos en aras del puro y duro negocio.

Y mientras el nuevo curso se abre con este baile en el que políticos, empresarios y confesiones religiosas siguen tratando de usar la educación en su propio beneficio e interés, los expertos, profesores y profesionales de la educación siguen clamando en el desierto, advirtiéndonos que seguimos anclados en un sistema educativo propio del siglo XIX mientras avanza imparable la revolución del conocimiento que trae la sociedad digital del siglo XXI. A ese clamor insistimos en sumarnos exigiendo un Pacto de Estado en Educación para crear un nuevo sistema educativo moderno, flexible y duradero.

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Ilustres olvidadas: Sarah Orne Jewett, solidaria, feminista y ecologista. Una mujer adelantada a su tiempo

Sarah-Orne-Jewett1Sarah Orne Jewett nació el 3 de septiembre de 1849 en el seno de una familia acomodada de Nueva Inglaterra, Estados Unidos. Su padre era médico y ella lo acompañaba en muchas de sus visitas en las zonas rurales, lo que la puso en contacto con un amplio abanico social que incluía a familias desfavorecidas, Lo que impulsó sus sentimientos solidarios, y también con una naturaleza abrupta y feraz, lo que la acercó a un temprano ecologismo, cuando tal cosa todavía no se había inventado. A los 19 años publicó su primera narración en la revista literaria de Boston Atlantic Monthly, lo que la puso en contacto con los ambientes intelectuales de la época.

Desde un principio sus obras destacan por abordar temas absolutamente novedosos para le época, como A Country Doctor, novela publicada en 1884, protagonizada por una muchacha que se enfrenta a todos los convencionalismos y rechaza casarse para convertirse en médico, o La tierra de los abetos puntiagudos, publicada en 1896, en la que retrata con crudeza las duras condiciones de vida de los habitantes de los pueblos pesqueros a través de los ojos de una escritora solitaria e independiente que se decide a vivir sola en plena naturaleza. Muchas escritoras y pioneras feministas norteamericanas destacaron que estas obras habían influido poderosamente en su pensamiento.

Sarah Orne Jewett mantuvo una vida sentimental muy a contracorriente para su tiempo. Nunca contrajo matrimonio y mantuvo una relación abierta y singular con James Thomas Fields, editor del Atlantic Monthly y su esposa, la escritora Annie Fields, con quien Sarah vivió el resto de su vida tras quedarse viuda. Era lo que entonces se conocía como un «matrimonio de Boston» y que en muchos casos servía para amparar y ocultar a las parejas de lesbianas. Sarah Jewett y Annie Fields convirtieron su hogar en un importante centro intelectual para pensadores y escritores de ambos sexos hasta que un desdichado accidente la postró en un estado de invalidez que acabaría costándole la vida siete años después. Su figura fue cayendo poco a poco en el olvido hasta que fue reivindicada por escritoras posteriores.

Sirvan estas líneas como nuestro sincero homenaje en el aniversario de su nacimiento

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Los años pasan, la historia avanza… y lacra de la esclavitud persiste

esclavitudDurante la noche del 22 al 23 de agosto de 1791 comenzó la primera insurrección generalizada de esclavos en Saint-Domingue, la parte más occidental de la isla de La Española que, al proclamar su independencia, recuperó su nombre amerindio original: Haití. Esa es precisamente la fecha elegida por la UNESCO para dedicar un Día Internacional al Recuerdo de la Trata de Esclavos y de su Abolición. Cuarenta y dos años depués de aquella revuelta, en 1833 el Parlamento Inglés aprobó un decreto que liberó todos los esclavos del Imperio Británico y abrió el camino al abolicionismo en el resto de Europa.

Han pasado 186 años desde aquella abolición del Parlamento Británico pero la lacra sigue existiendo. Más de 36 millones de personas son esclavizadas todavía en todo el mundo, según organizaciones de derechos humanos que trabajan contra este truculento negocio, como la Fundación Walk Free. Lo más escalofriante es saber que 30 millones de personas nacieron ya en la esclavitud y fueron vendidas con fines sexuales o explotadas para realizar trabajos forzados desde su infancia.

Pero lo peor de todo es que somos incapaces de visibilizar el problema, vivimos ajenos a una tragedia que nos parece lejana, pero no lo es en absoluto. En Europa vive oculta a los ojos de la mayoría, el 1,6 % de la población mundial de esclavos. La mayoría son menores y mujeres víctimas de las mafias de trata de blancas y explotación sexual, aunque también hay un importante número de personas sometidas a esclavitud laboral extrema. Casi dos siglos después y a pesar de todo el avance registrado en el respeto a los derechos humanos, laa lacra de la esclavitud nos lastra en un pasado vergonzante.

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