Día Internacional del Refugiado: una jornada para la vergüenza

a_nino-refugiado-tras-valla-900x537En este mundo donde nos ha tocado vivir, casi 20 personas se ven obligadas a desplazarse cada minuto a causa de conflictos o persecuciones. 70 millones tuvieron que huir de sus hogares el año pasado para salvar la vida y la mayoría siguen vagando en busca de un lugar de acogida, Más de un tercio son menores de 18 años. Además, hay más de 10 millones de personas apátridas a las que se les ha negado una nacionalidad y el acceso a derechos fundamentales, como la educación, sanidad, empleo y libertad de circulación. Más de seis mil personas han muerto en los últimos 18 meses en aguas del Mediterráneo tratando de llegar a las costas europeas.

En estas circunstancias, el Día Internacional del Refugiado, no es una fecha de celebración, sino de reflexión y oprobio colectivo.

Sincronía, una sola Humanidad

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El dilema educativo: nuevas profesiones, nuevas necesidades educativas, nuevos valores y viejos esquemas pedagógicos

teaserbox_2471111743A estas alturas del debate educativo hay algo meridianamente claro: la formación que reciben las actuales generaciones de escolares es ineficaz para afrontar lo que será su futuro laboral. Según la firma internacional de auditoria y asesoramiento legal y fiscal, KPMG, los robots y la inteligencia artificial contribuirán decisivamente a mejorar la productividad en un 30% de las industrias y además supondrán una importante renovación en el campo de las salidas laborales, creando profesiones que son todavía inexistentes. Si a eso sumamos que según el Foro Económico Mundial, el 65% de los niños que estudian hoy Primaria trabajarán en empleos que no existen todavía, nos encontramos ante un panorama inusitado para el que nuestro actual y trasnochado sistema educativo es a todas luces ineficaz.

En la tercera década del siglo XXI es probable que profesiones como ciberabogado, tecnodiseñador o nanomédico sean absolutamente normales, mientras que oficios como cajero de supermercado, experto en contabilidad bancaria o asesor financiero hayan desaparecido, porque una máquina será mucho más capaz de calcular y aportar soluciones analíticas con más fiabilidad que un ser humano. Ante esta situación solo cabe plantearse una revolución educativa que pase por preparar a los alumnos para afrontar nuevos retos y aportar soluciones a propblemas todavía desconocidos y al tiempo aplicar en las aulas el llamado enfoque STEAM, a base de incrementar los conocimientos en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.

Según todos los expertos mundiales, la salida está en crear nuevas profe4siones justo a partir del dominio del fenómeno que hará desaparecer las actuales: la robótica, usando no solo los conocimientos tecnológicos, sino también trabajando sobre todo la creatividad y el espíritu analítico. El aprendizaje debe ser necesariamente interactiva, con aplicación de las prácticas grupales y el fomento de valores como la cultura del esfuerzo, el trabajo en equipo, la mediación en conflictos, la cultura del trabajo bien hecho, la fortaleza personal incidiendo en resistencia y resiliencia, la formación en comunicación eficaz y la formación en compasión y desarrollo del espíritu humanitario.

No se trata solo de dar un vuelco al sistema educativo que se adapte a la revolución tecnológica del siglo XXI, sino de adaptar a los estudiantes a afrontar nuevas situaciones complejas, resolver problemas hasta ahora desconocidos y prepararlos para desvelar claves del conocimiento que nos resultan impensables a día de hoy. Para eso es imprescindible también dotarlos de una nueva escala de valores y un nuevo sistema pedagógico que fomente el pensamiento crítico, la capacidad de resolución de problemas complejos y el aprendizaje para trabajar en equipo. Desdichadamente, nos estamos acercando al final de un nuevo curso escolar y nada de todo esto se ha asomado a la agenda de nuestros representantes políticos que continúan enfrentados en una batalla de poder tan estéril como caduca. Por eso es indispensable reclamar con más energía que nunca la puesta en marcha de un profundo diálogo social y político para un Pacto de Estado en Educación.

Sincronía, una sola Humanidad, por un Pacto Social y de Estado en Educación

http://www.sincronia.org/camp/pacto-por-la-educacion/

 

Educar con Co-razón, una apuesta por mejorar la enseñanza con alegría y entusiasmo

Educar con corazonEn las escuelas suele haber mucha más cabeza que corazón, mucha más mente que cuerpo, mucha más ciencia que arte, mucho más trabajo que vida, muchos más ejercicios que experiencias o, resumiendo con intención en palabras del autor de este libro,  José María Toro, mucha más pesadumbre y aburrimiento que alegría y entusiasmo. la intención de Educar con Co-razón es fundamentalmente la de reivindicar para la educación un corazón que no está reñido con la razón, sino que la contiene y la trasciende en una profunda búsqueda de mejora pedagógica.

Tal y como se exolica en su texto promocional, no es un libro de recursos ni mucho menos un recetario de actividades. Se trata de un trabajo dirigido a los educadores para ayudarles en su labor y que comienza con un mensaje claro y cariñoso:  “el recurso por excelencia eres tú. Abre al azar cualquiera de las páginas del libro. Lee lo primero que te encuentres. Sólo si sientes que algo resuena, vibra, late en tu corazón al leerlo… podrás reconocer que éste es un libro para ti”.

José María Toro es maestro de enseñanza primaria y especialista en creatividad, técnicas de estudio y en distintos ámbitos de la Expresión y la Comunicación (Escuela de Expresión de Barcelona). Ha publicado gran variedad de artículos vinculados con la educación y el desarrollo personal. Es autor, entre otros, de los libros El pulso del cotidiano (1993), La hondura de lo simple es infinita (1996) y La vida maestra (Desclée De Brouwer, 2001). Actualmente centra su labor en la investigación y divulgación del Sistema Consciente para la Técnica del Movimiento así como de aspectos tales como el desarrollo de actitudes creativas en el quehacer dela vida cotidiana.

Educar con Co-razón fue editado originalmente en 2014 por la Editorial Desclee de Brouwer y es una recomendación de Sincronía, una sola Humanidad dentro de su Campaña por un Pacto Social y de Estado en Educación

 

 

Machismo de profundidad. Las arraigadas raíces de la violencia cavernaria

1 mujer espaldasLa mitad de los hombres y casi un tercio de las mujeres españolas tienen una percepción demasiado blanda, laxa o relajada, elijan lo que más les guste, de la violencia machista y las agresiones sexuales. Vista la reacción social, especialmente por parte de las mujeres, a la oleada de agresiones machistas, que culminó con la histórica jornada de manifestaciones del 8 de marzo, podría parecer que lo dicho antes es una exageración pesimista, pero eso es lo que se desprende de la primera encuesta sobre la “Percepción Social de la Violencia Sexual” elaborada por la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género. Y creemos que nuestra valoración global es hasta optimista, porque los datos son bastante descorazonadores.

Según el susodicho estudio, realizado a través de 2.465 entrevistas, uno de cada dos españoles, el 50% en el caso de los hombres y el 45,6% en el de las mujeres, considera que el alcohol es a menudo el causante de una violación, como si la voluntad del violador no interviniese para nada, y un 15,3% sostiene que si una mujer es agredida estando borracha “tiene parte de la culpa por haber perdido el control”.. Pero la cosa no para ahí y cuatro de cada diez hombres y un tercio de las mujeres piensa que el acoso sexual en el trabajo terminaría “si simplemente” ella le pidiera que parase y uno de cada cuatro hombres y una de cada seis mujeres dice que suelen exagerar al referirse a este tipo de agresiones., aunque, afortunadamente, el 86,9% descarta que la víctima tenga alguna responsabilidad cuando sufre esta violencia en el ámbito laboral.

Siguiendo con este ranking cavernícola, el 15% de los hombres creen que si la víctima ha sido agredida sexualmente mientras estaba borracha, ella tiene parte de culpa “por haber perdido el control”, uno de cada seis asegura que una mujer que vista de forma provocativa no debería sorprenderse de que un hombre intente obligarla a mantener relaciones sexuales y el 13,7% considera que una mujer que sea “tan poco precavida como para andar sola de noche por callejones oscuros” tiene parte de culpa si es violada. Para rematar la faena, casi uno de cada cuatro entrevistados, hombre y mujeres, restan credibilidad a una víctima si ésta ha tenido muchas parejas sexuales antes de ser agredida sexualmente.

Visto este panorama, no debería sorprender que dos de cada diez entrevistados no vea necesario castigar por ley el sexo no consentido dentro de la pareja, porcentaje que se eleva al 30% en el supuesto de tocarla sin permiso y al 52,5% en el de besarla en contra de su voluntad. Eso sí, nueve de cada diez entrevistados, hombres y mujeres, tachan de inaceptables todos los comportamientos de violencia sexual ligados al uso de las nuevas tecnología y casi la totalidad cree que debería ser punible obligar a una mujer a prostituirse, a pesar de lo cual el 42,9 % de los varones (y un 30,9 % de las mujeres)opina que es aceptable pagar por mantener relaciones sexuales.

Como guinda de este repugnante pastel, el 34 % de los varones está convencido de que muchas mujeres tienden a exagerar la violencia machista, cosa que se queda en un triste y patético 22,5 % cuando se les pregunta a ellas. No hace falta extenderse en las conclusiones. Los datos hablan por si solos y claman a voz en grito que es necesario un profundo cambio en la educación de este país, porque con este panorama sólo se acaba desde la escuela.

Sincronía, una sola Humanidad. Por un Pacto Social y de Estado en Educación… y un Pacto de Estado contra la Violencia de Género y el Machismo.

“Basta un docente afectuoso y preocupado por su quehacer profesional y ya aprendió algo que le sirve con sus alumnos”

Foto carnet Marcela Garrido - copiaMarcela Garrido Díaz es Educadora de Párvulos y Magíster en Educación de la Universidad Central de Chile. Su amplia experiencia en supervisión de prácticas iniciales, intermedias y profesionales, la ha llevado a contribuir a la calidad pedagógica a través de su libro “Neurociencias y educación: Guía práctica para padres y docentes”. Actualmente se dedica a la investigación y la docencia superior en Santiago de Chile.

 

¿Como y porqué se planteó el proyecto de escribir el libro Neurociencias y educación? ¿Qué quería transmitir con él?

Estando en clases, con alumnos de Pedagogía, una alumna me dice: “Profesora, ya sé como funciona el cerebro, los neurotransmisores y la sinapsis. ¿Qué hago con ese conocimiento y 33 alumnos en la sala?”. Ese es el origen del libro.Fui a conocidas librerías y preguntar ¿tiene algún libro de neurociencias y educación? Y no, había libros de Medicina y había libros de Educación, pero en ese momento no había ninguna publicación de ambas juntas.

Dado que es un libro dirigido a tanto a padres como a profesores profesores… ¿como le explicaría a un padre cualquiera, a un profano, que es la neurociencia?

Diría que es el conjunto de ciencias que se dedica al estudio del cerebro y que incluye la química, la biología, la electricidad, la sicología, entre otras. Sin embargo, por ejemplo no toma de la química la definición de perclorito o la fórmula del agua oxigenada, sino toma lo que le sirve respecto a la sinapsis química (con secreción de neurotransmisores) que es diferente a la sinapsis eléctrica y eso es todo.

“El docente debe reencantarse todos los días. Debe estudiar y hacerse responsable, pues la mayor cantidad de hechos en los espacios educativos dependen exclusivamente de él”

¿Como puede ayudar la neurociencia a la educación?

La neurociencia toma de las distintas ciencias lo que le sirve de ellas y que es adecuado para aplicar en el aula. Desde esta perspectiva, el docente se vale de la neurociencia para su quehacer profesional. Se puede hacer o dejar de hacer algo sencillamente, porque desde el estudio del cerebro en el aula, es adecuado o no. Por ejemplo, desde la neurociencia, los docentes debemos generar apego seguro, pues el docente es una de las figuras que puede hacerlo, sobre todo en ambientes más vulnerables. Una de las hormonas que crea apego seguro, es la oxitocina (funciona como neurotransmisor) presente en el enamoramiento, en el amamantamiento y en general en todo proceso que vincula a dos personas. La oxitocina hace que, de adultos confiemos en el otro, que esperemos nuestro turno, que podamos manejar nuestra ansiedad cuando dependemos de otra persona y que nos vinculemos adecuadamente. Se genera mirando a los ojos, tocando a las personas, riendo juntos, haciendo pequeñas muestras de cariño, abrazando a las personas que son tus afectos, entre otras. Los niños en orfanatos que son acariciados por cuidadoras amorosas, tienen mayor tasa de adoptabilidad que los niños que no. Hay muchos estudios al respecto. Sin embargo, en Chile, está prohibido tocar a los niños. A uno que llora, no podemos tomarlo en brazos. No podemos consolar abrazando a nuestros alumnos. Tampoco podemos hablarles poniendo una mano en su hombro. Desde esta mirada generamos un trato distante, despersonalizado y no asignando importancia a las emociones. En general nos quejamos de una sociedad cada vez más deshumanizada…. Nos humanizamos con oxitocina…. No podemos generar oxitocina, porque arriesgamos demanda…. Círculo vicioso.Creo que ese es el gran valor de la neurociencia así como lo veo. Que los docentes debemos saber cómo afectan los neurotransmisores el comportamiento de nuestros niños y cómo tenemos que usar esa información en los espacios educativos.

¿El sistema educativo preparado para introducir en los centros escolares novedades como la neuroeducación?

¡Sí, claro! Mi mirada es que la neurociencia no es nada nuevo, sino que es un ordenamiento de algunos temas y por otra parte, es hacerse cargo no de ciencias completas, sino de aquella parte que se relaciona con el cerebro en los espacios educativos. Basta un docente afectuoso y preocupado por su quehacer profesional y ya aprendió algo que le sirve con sus alumnos.

Libro Neurociencias Marcela Garrido¿Como se estructura el libro? ¿Es una especie de manual didáctico?

Mi libro se estructura en cuatro grandes capítulos, y al final tiene ejemplos de cómo reaccionar frente a demandas diarias en la casa y en el aula, pero sólo a manera de ejemplo y no es un manual.

El libro se publicó por primera vez en el año 2013 ¿Desde entonces a hoy hemos avanzado a nivel global en la aplicación de la neurociencia a la educación?

Todos los días se avanza. Cada día hay nuevos enfoques y nuevas aplicaciones, aunque, en lo personal, sólo hace falta docentes autorregulados que tomen lo que la ciencia les da y lo adapten a sus realidades

Lo cierto es que se habla de la neuroeducación como una especie de panacea de todos los males educativos ¿hasta que punto esto se acerca a la verdad y hasta que punto se generan expectativas excesivas?

Diría que “los males educativos” nacen en las malas prácticas docentes. No es lo mismo un profesor con 15 años de experiencia, que un profesor con experiencia de un año, repetida 15 veces. El docente debe reencantarse todos los días. Debe estudiar y hacerse responsable, pues la mayor cantidad de hechos en los espacios educativos dependen exclusivamente de él y me refiero a juegos adecuados, a parar conductas reprochables, a mantener ideales altos, etc. Así también, las figuras de poder deben defender siempre al docente. Hay muchos neurotransmisores involucrados cuando un docente es apuntado de cualquier manera y no siente el apoyo de sus jefaturas. Por otra parte, hay que entender que no por asistir a un Seminario o capacitación con el rimbombante nombre de “neurociencias” te hace de inmediato un mejor profesional, sino que es un acontecer diario que trabaja con el cerebro, con la emoción y con los distintos momentos de los niños.

“Creo que los docentes en general le tenemos miedo a la modernidad digital, y a las nuevas tecnologías.”

¿En que se puede concretar la aplicación de la neurociencia en las aulas? ¿Podría ponernos algunos ejemplos prácticos?

Por ejemplo si le hablo a un niño con la cara sonriente, el niño me escuchará mejor, que si le hablo con la cara enojada. La cara enojada hace que salte un neurotransmisor llamado cortisol, que impide aprendizajes significativos, porque se relaciona con el estrés. Otro ejemplo es el uso de la palabra “no”. El docente debe transformar todos los “no” en “si” y terminar sus frases con una pregunta, pues la pregunta (si está bien formulada) apunta a locus interno, de la siguiente manera: en vez de decir “no se come en la sala”, debe decir: “siempre puedes comer, pero en las horas que corresponde ¿puedes aguantar hasta el recreo? Un último ejemplo es el niño que llora desconsoladamente. Si le digo que se calle, que está molestando a los demás, es bien distinto que si apelo al neurotransmisor oxitocina y le ofrezco consuelo, con un abrazo y le digo “alguna vez yo me sentí así y lloré mucho. Pero me lavé la cara y se me pasó, porque después pensé en otra cosa. ¿Quieres que te acompañe a lavarte la carita?

¿El actual sistema educativo está preparado para afrontar los retos educativos del siglo XXI y su revolución digital?

Diría que no. Diría que somos pocos los profesores, que decimos “saquen sus celulares, conéctense al WIFI, júntense en grupos de cuatro personas y busquen la definición de apego seguro de Ainsworth”. Creo que los docentes en general le tenemos miedo a la modernidad digital, y a las nuevas tecnologías.

¿Cómo y hasta que punto se pueden modular y prever las conductas escolares?

¿Cómo? De muchas maneras diferentes. ¿Hasta qué punto? Hasta el final. Siempre se puede modular, desde el cariño, desde la vinculación sana, desde los neurotransmisores, y la neurociencia toda. Y respecto a prever conductas, diría que hemos fallado los profesionales que estamos capacitados para hacer investigación educacional y no la hemos hecho. No tenemos modelos ni estudios conductuales serios por comunas, región o país. Las Tesis por lo general no hacen estudios comparativos. Si bien se hace modulación y se prevé a veces determinadas conductas, por lo general toman modelos extranjeros y se basan en estudios hechos en realidades distintas a las nuestras.

¿Es la neuroeducación la respuesta al futuro educativo?

No lo sé. La respuesta desde mi mirada, tiene relación con padres amorosos y docentes afectuosos, que manejen los muchos argumentos que da la neurociencia para justificar su proceder. Un docente bien preparado, debería ser capaz de abrazar a un niño que llora y consolarlo, con el argumento que la oxitocina generada le permitirá a ese niño confiar “en el otro”, cuando sea adulto. No nos olvidemos que los profesores entramos a nuestras escuelas y lo primero que aprendemos es “el niño aprende jugando”. En años supervisando prácticas, no he visto educadoras que jueguen con los párvulos. Con esto quiero decir que, las respuestas no están en una u otra corriente o teoría, sino exclusivamente en la persona que estudia pedagogía. Y debemos hacernos cargo de aquello.

Sincronía, una sola Humanidad. Campaña por un Pacto de Estado en Educación

Reflexionar sobre la educación a cien años vista

41e6mX1Ac0L._SX330_BO1,204,203,200_Cuando estamos en plena batalla para pasar de una educación basada en los esquemas del siglo XIX a una pedagogía adaptada al siglo XXI y su revolución del conocimiento, hay quién se atreve a avanzar como será la educación dentro de cien años. Eso es lo que hacen en el número 39 de la revista Critica Y Fundamentos trece estudiosos y expertos en distintos campos relacionados con el mundo de la enseñanza, desde científicos y semióticos, hasta matemáticos, psicólogos y neuroeducadores.

Beatriz Jarauta y Francesc Imbernon coordinan esta publicación en la que participan además Ocsicna Nonreb, Pilar Pérez Esteve, Pere Pujol i Paulí, Vicent Roig Estruch, Miguel Ángel Santos Guerra, Juan Carlos Tedesco, Francesco Tonucci, Atuara Zirtae, Juan Manuel Álvarez Méndez, Javier Echeverria Ezponda y Jaume Martínez Bonafé. Un ejercicio de reflexión sobre los temas más importantes de la educación actual pensados en un contexto diferente, desconocido, como es el siglo XXII,  del todo necesario para empezar a trabajar en la educación y en la escuela del futuro.

Pensando en el futuro de la educación es una obra publicada por la Editorial Grao hace ya un lustro, pero su profundidad de análisis sigue siendo absolutamente vigente para enriquecer el debate sobre el futuro de la Educación en el que está inmersa la comunidad educativa en nuestros días y en el que debería estar también inmersa la clase política, aunque eso sigue siendo una asignatura pendiente.

Sincronía, una sola Humanidad, por un Pacto Social y de Estado en Educación

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Fernando Botella: la clave es abrazar la revolución digital, normalizarla y aceptarla como una parte muy presente en nuestras vidas

FernandoBotella_T&A - copiaFernando Botella es licenciado en Ciencias Biológicas y especialista en neurobiología y neuromanagement. Con más de veinte años de experiencia directiva, se dedica a la formación, el desarrollo profesional, la innovación y los procesos de transformación de organizaciones. “Bienvenidos a la Revolución 4.0. Todo lo que necesitas saber para triunfar en la era digital”, publicado en 2018 por Alienta Editorial, es su cuarto libro después de “La fuerza de la ilusión”, escrito junto al mago Jorge Blass, “Atrévete” y “El factor H”.

¿Qué prendes transmitir en esencia con “Bienvenidos a la revolución 4.0”?

Que, lo queramos o no, la revolución digital es una realidad que nos sobrepasa y lo invade todo. Podemos resistirnos, con el riesgo de que el huracán nos quiebre y nos lleve por delante, podemos hacer como el junco, ser flexibles para subirnos a esa ola que, además, trae innumerables ventajas para quien sepa surfearla.

¿Por qué decides lanzarte a este proyecto?

Por varios motivos. Primero por una cuestión de coherencia y de desarrollo personal, por mi propia necesidad de actualizarme como profesional. Este libro es la culminación a dos apasionantes años de estudio que me han permitido crecer a todos los niveles. En segundo lugar, el libro plasma mi propia experiencia como consultor de empresas, que a lo largo de los últimos dos años me ha llevado a acompañar y ayudar a numerosas compañías a completar sus procesos de transformación digital. Pero, sobre todo, el motor de este libro ha sido mi necesidad de transmitir al mundo mi propia visión de una cuestión que nos afecta a todos en nuestras vidas. De alguna manera, sentía que era mi obligación y responsabilidad compartir mis ideas acerca de cómo hacer posible la transhumanidad, esa mezcla entre hombre y máquina, y el mensaje de que al final de toda esta robotización, están las personas.

El subtitulo “Todo lo que necesitas saber para triunfar en la era digital” sugiere un manual de supervivencia para el siglo XXI. ¿Lo es?

En realidad no lo es. El libro no intenta dar respuestas cerradas a ninguna cuestión, entre otras cosas porque eso iría en contra de la misma esencia del mensaje que quiere transmitir. Lo que sí pretende es aportar una serie de reflexiones con el objetivo último de generar debate. Un debate oportuno y necesario alrededor de una cuestión que nos afecta a todos. Sin dramatismos y de un modo muy práctico y realista.

En el libro pareces plantear dos tipos de reacciones extremas ante la revolución tecnológica: la de la resistencia a ultranza y la de la adaptación entusiasta, eso no es nuevo, pero ¿esta vez quién no se digitalice sucumbirá y será excluido del sistema?

Efectivamente, esa dualidad se ha dado muchas veces a lo largo de la historia. La resistencia es legítima y hasta interesante, porque nada hay menos estimulante que el pensamiento único. La disidencia aporta otro punto de vista y proporciona la oportunidad a los demás de cuestionarse y replantearse sus propias ideas. Por otra parte, no subirse a la ola digital es una opción arriesgada pero perfectamente legítima. Todavía hay muchos artesanos que siguen realizando su trabajo del mismo modo en el que lo hacían sus antecesores siglos atrás, y realmente no sienten la necesidad de digitalizarse porque no lo necesitan. ¿Qué podrían y deberían hacerlo? Sí. Pero en realidad, su subsistencia no depende directamente de ello. Eso sí, será una subsistencia más dificultosa.

La revolución digital es una realidad que nos sobrepasa y lo invade todo.

Bienvenidos a la revolución 4.0Hablas sobre un ‘nuevo mono’ que llega para sustituir al ‘homo sapiens’ ¿Cómo o quién es ese nuevo mono?

El nuevo “mono se caracteriza” por su adaptabilidad. Es un ser “líquido”, que no da nada por sentado, sino que está cuestionándose las cosas e iterando continuamente. Una persona curiosas que explora, se equivoca y aprende rápidamente de sus errores. Este nuevo mono sabe mirar la realidad de un modo desacostumbrado y utiliza la creatividad para anticiparse al futuro. Está preparado para abrazar lo digital, pero no se deja llevar por ello, no piensa en la tecnología como un fin en sí mismo, sino como un medio.

Entre los cambios sociales que se avecinan en el mundo laboral y del conocimiento, ¿cuáles son las principales amenazas y cuáles las grandes ventajas para el hombre ante la máquina?

Una de las principales desventajas tiene mucho que ver con la actual explosión del dato. La cantidad de datos que manejamos y que permiten explicar la realidad se ha multiplicado exponencialmente, y el hombre no puede competir con las máquinas a la hora de gestionar, organizar y analizar toda esa información. En ese aspecto, la máquina supera en mucho a la capacidad humana. Pero el ser humano sigue teniendo mucho que decir en otros aspectos igual de importantes si no más. Me refiero a la creatividad, la innovación, la cooperación o la capacidad para tratar de anticiparse al futuro desde el presente.

¿La sociedad española está preparada para este vertiginoso cambio tecnológico que se avecina, o seguimos dando la espalda al futuro inminente?

Hay una parte de la sociedad que sí está muy bien preparada. Pero no se puede olvidar que el 90% de las empresas en España son pymes, y muchas de ellas están aún lejos de asumir la nueva realidad digital. Aunque tampoco hay que rasgarse las vestiduras, es una evolución hasta cierto punto normal. En cualquier caso, estamos muy en la línea de muchos países de nuestro entorno.

Entrar en un aula del Siglo XXI es como hacer un viaje en el tiempo, ya que apenas han cambiado respecto a las que conocieron nuestros padres, y ese es un indicador preocupante.

¿Será capaz de asumir ese reto nuestro sistema educativo?

Nuestro sistema educativo es uno de los que más necesita ponerse al día a toda velocidad. Si comparas un quirófano actual con los que existían hace 50 años, parece que estamos hablando de conceptos distintos. En cambio, entrar en un aula de un colegio del Siglo XXI es como hacer un viaje en el tiempo, ya que apenas han cambiado nada respecto a las que conocieron nuestros padres. Y ese es un indicador preocupante, una señal inequívoca de que la adaptación a los nuevos entornos en ese sector no está siendo todo lo buena que sería deseable.

¿Qué cambios habría que hacer con urgencia en el mundo de la educación?

Los cambios tiene más que ver con las relaciones humanas que con otros aspectos de dimensión tecnológica, más con la manera en la que los profesores interaccionan con los alumnos que con meter Internet y muchos dispositivos digitales en las clases. Hay que estimular modelos basados el pensamiento creativo, en la colaboración, en el trabajo por proyectos, en el learning by doing (aprender haciendo)….

El ‘nuevo mono’ Es un ser “líquido”, que no da nada por sentado, sino que está cuestionándose las cosas e iterando continuamente.

¿Se puede llevar a cabo la revolución tecnológica sin que haya víctimas o es inevitable pagar un coste humano en parados, precariedad económica y exclusión social?

Cualquier proceso de transformación profunda como es este lleva un coste aparejado y produce daños colaterales, es inevitable. Pero siempre van a ser unos daños muchísimo menores que los que provocaría no acometer ese cambio. Lo que hay que hacer es trabajar en paralelo en medidas que minimicen esos efectos negativos y que ayuden a subsanarlos.

¿”Bienvenidos a la revolución 4.0″ es una obra de divulgación al alcance de cualquier tipo de público? ¿Como está planteado y estructurado?

Sí, es un libro para todos los públicos porque la revolución digital es algo que afecta a todas las personas. Está escrito en un lenguaje sencillo y ameno, con multitud de ejemplos y referentes de la vida real. Es un libro que no busca dar lecciones ni marcar un camino único, sino ayudar a generar una reflexión y un debate.

¿Podrías adelantarnos cuáles es la clave fundamental para sobrevivir en la Revolución Digital?

La principal clave está ya condensada en el título, en la palabra “bienvenidos”. Este libro es una invitación a abrazar la revolución digital, a normalizarla y aceptarla como una parte muy presente en nuestras vidas, con sus cosas buenas y sus inconvenientes. Sin dramatismos y con naturalidad.

Es una entrevista de Sincronía, una sola Humanidad dentro de su Campaña por un Pacto Social y de Estado en Educación