“Historias de niñas que se atrevieron a soñar”, un libro para estimular el espíritu de superación

Querían algo mejor, lucharon por hacerlo realidad, y lo consiguieron. Son niñas que no quisieron darse por vencidas, persiguieron sus sueños y se mantuvieron firmes pese a la adversidad. Rifa, Nahomy, Addyson, Kanishka, Akhi, Xiaobing, Mwila, Elizabeth, Lina y Lenny, son las protagonistas de otras tantas historias que hablan de valentía coraje y determinación, que tienen como objetivo fundamental educar e inspirar a las mentes infantiles más curiosas e intrépidas. Se trata de vidas y experiencias de niñas en situación de precaridad, recopiladas por la ONG World Visión para promover entre los niños el espíritu de superación personal y ayudarles a afrontar los problemas de la vida cotidiana.

Puedes conseguir el libro en formato digital en la web de la ONG.
https://www.worldvision.es/colabora/1000-ninas/libro-de-cuentos-alma-obregon/

La nueva ministra da por perdido el Pacto por la Educación al empezar el nuevo curso

Pilar Alegría, la nueva ministra del ramo, considera inviable un Pacto de Estado en Educación en las actuales circunstancias, cosa nada sorprendente y en la que tristemente coincide con las manifestaciones públicas de nuestros representantes políticos en los últimos años. Lo malo es que la nueva ministra le queda por delante la patata caliente de poner en marcha la nueva ley educativa, La Lomloe (Ley Orgánica por la que se modifica la LOE de 2006), más conocida como Ley Celaa, el apellido de la ministra saliente, Isabel Celaa, que le ha dejado a Pilar Alegría la herencia de implementarla con la oposición de buena parte del arco parlamentario, y además conseguir la aprobación de la Ley de Formación Profesional y la Ley de Enseñanzas Artísticas.

La ministra ya ha dicho que no va a cambiar la política de su predecesora y respecto a las leyes que pretende introducir la titular de Educación, la oposición ya ha adelantado que ni hablar del peluquín, que diría un castizo. Y en eso, en «ni hablar», es en lo único que parecen estar de acuerdo todos, mientras nuestro sistema educativo hace aguas y sigue anclado en parámetros más propios del siglo XIX que de la sociedad tecnológica en la que vivimos. En sus primeras entrevistas tras acceder al ministerio, como primer paso para acabar con este bloqueo negociador Pilar Alegría propone «reducir los decibelios del debate» (El País 29 de agosto) y anuncia que la tónica de su ministerio será el diálogo y la mano tendida a las comunidades autónomas, los partidos de la oposición y los profesionales de la comunidad educativa.

A favor de la ministra pesa el hecho de que se le supone un conocimiento directo del tema, ya que estudió Magisterio, aunque nunca ha ejercido como docente, y ha sido consejera de la Universidad de Aragón. En contra, su intención de no hacer variaciones en la política de su ministerio. Desdichadamente, visto el clima político imperante, todo indica que este curso que comienza será una nueva oportunidad perdida para poner en marcha la búsqueda de un consenso que garantice de una vez por todas un sistema educativo duradero, flexible y adaptado a las nuevas necesidades de la revolución del conocimiento. Y así, mientras pasan los años y se suceden las leyes educativas tan fugaces como los gobiernos que las sustentan, se nos va escapando el futuro común.

Eduardo Castellón Mallor

Sincronía, una sola Humanidad