Lecturas infantiles veraniegas (V): “El pequeño libro de los grandes valores”. Aprender a vivir en libertad desde las enseñanzas crudas de la historia

portada___201803161417Meirav Kampeas-Riess es una maestra de educación especial nacida en Isreal en 1977 e instalada en Madrid en 2001 para dedicarse a la enseñanza del hebreo. Su referente siempre fue su abuela Edith, una superviviente del horror del Holocausto nazi a la que siempre ha admirado profundamente por su capacidad para construir,  base de  fuerza de voluntad, amor por la vida y optimismo, una casa y una familia, luchando contra viento y marea y enseñando a los suyos a sobreponerse a la adversidad y vivir una vida plna de valores, amor por la libertad y respeto hacia los demás. Un buen día Meirav decidió llevar al papel sus recuerdos infantiles y volcó todo el respeto y la admiración por su abuela en El pequeño libro de los grandes valores, una obra absolutamente recomendable para que los jóvenes no olviden los horrores y errores del pasado y aprendan a valorar la sociedad de derechos en la que viven.

La narración comienza en 1938 con el retrato de una familia judía que vivía en Selish, ciudad del antiguo imperio astro-húngaro. A través de los ojos de Edith Roth, la abuela de la autora, por entonces una joven de dieciséis años llena de ilusiones yesperanzas, vemos cómo vivía su familia y cómo la vida les cambia radicalmente cuando los nazis invaden su ciudad. El paso por un gueto y por el campo de concentración de Auschwitz hacen que la joven Edith se transforme en una mujer fuerte que logra sobrevivir al horror y, después de numerosas y penosas vicisitudes, logra comenzar una nueva vida en Israel.

Prueba de todos los horrores sufridos es el número que le grabaron en el campo de concentración y que a lo 95 años de edad Edith todavía conserva tatuado en su brazo. Hasta 2017, más de 70 años después de ser liberada de la fábrica de exterminio nazi en Oświęcim, Polonia, Edith no fue capaz de contar su historia, ya que firmaba que «hay heridas que causan mucho dolor y es mejor no reabrir. A través de las duras vivencias de su abuela, Meirav Kampeas-Riess nos transporta a la Europa de mediados de siglo XX para cuestionarnos nuestros valores y mostrar la importancia de la memoria, la historia y la educación.

El pequeño libro de los grandes valores ha sido publicado por Editorial ALIENTA y es una recomendación deSincronía, una sola Humanidad.

La incertidumbre de la vuelta al cole en septiembre provoca el inicio de una rebelión en las aulas

proximo-curso-1Queda un mes y medio y la vuelta al cole para el curso 2020-21 sigue navegando entre la indefinición y el desconcierto. Tanto el Ministerio de Educación como las Comunidades Autónomas, que son quienes en última instancia tienen la responsabilidad directa sobre los centros escoalres, mantienen la intención de reabrir las aulas extremando las medidas de seguridad antiCovid y manteniendo la presencialidad de los alumnos, aunque sin precisar exactamente las medidas que se adoptarán. Esta situación está provocando ya el anuncio de medidas de protesta por parte del profesorado, que ve como se habla de disminución del número de alumnos por clase, atención más personalizada, aplicación mixta de enseñanza presencial y vitural, entre otras medidas que necesitarían una inversión en contratación de nuevos profesionales que todos temen que no se va a producir y que el extraordinario aumento de resonsabilidades y tareas va a recaer sobre las espaldas de un ya sobrecargado sector de profesionales de la educación.

Unos de los primeros en reaccionar han sido los directores de los institutos de la Comunidad de Madrid, que exigen en un comunicado más recursos y más personal para evitar que los centros escolares, ya masificados y sin medios, se conviertan en un foco de contagio el curso que viene. El comunicado ha sido hecho público por la Asociación Directores de Instituto de Madrid, que agrupa al 80% de los equipos directivos. En el texto acusan a la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid de “insultar a la inteligencia” de padres y profesores y denuncian que estos últimos se enfrentan al regreso a las aulas con clases igual o más masificadas que antes del estallido de la covid-19, con menos profesores y sin dinero para implementar las medidas sanitarias y de seguridad que les exige el propio gobierno regional madrileño.  Mientras la Comunidad les exige adoptar medidas para evitar aglomeraciones entre los alumnos, los profesores contestan que tal cosa es imposible con las plantillas actuales, ya que, afirman textualmente: “Tenemos pasillos estrechos de 70 metros de largo con flujos de 200 alumnos, vestíbulos de pocos más de 100 metros cuadrados con más de 600 personas, 35 alumnos en aulas de 35 o 40 metros cuadrados como mucho, sin distancia de seguridad interpersonal, con apenas un metro cuadrado para cada uno y mascarillas durante seis horas en pleno mes de septiembre”.

Pero Madrid no es el único foto de protesta y desencanto docente. En Andalucía 150 centros educativos han comunicado ya a la Junta que no pueden abrir sus puertas en plena pandemia con los escasos medios facilitados hasta el momento. En algunos casos el profesorado de algunos centros ha dado un paso adelante anunciando dimisiones y renuncias, acusando a la Junta de Andalucía de intentar obligarles a asumir una responsabilidad que no les compete y que excede el ámbito meramente educativo. En el caso concreto del Colegio Clara Campoamor de la localidad sevillana de Bormujos, el equipo directivo ha presentado la dimisión en bloque del equipo directivo por considerar que no puede garantizar la seguridad sanitaria en el centro para el nuevo curso escolar solo con las instrucciones de la consejería de Educación.

En Galicia organizaciones de Madres y Padres de alumnos y sindicatos de profesores denuncian falta de previsión de la Xunta y del Ministerio y exigen contratar a más profesorado si se quiere mantener la calidad de la enseñanza y critican al titular de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, por sus afirmaciones en una reunión con el presidente Pedro Sánchez respecto que estaba dispuesto a trasladar los presupuestos de educación a otro fin. En Asturias el profesorado ha mostrado su rechazo prácticamente unánime a las instrucciones del gobierno autónomo y acusan a la consejería de hacer recaer toda la responsabilidad de la salud de los alumnos sobre los equipos directivos de los centros. En general, la situacióbn es similar en todas las autonomías, donde las críticas de sindicatos y profesionales de la educación se reparten entre el gobienro central y los autonómicos, a quienes acusan por igual de falta de previsión y de una política de prevención decidida que implique un incremento de medios y personal.

Sincronía, una sola Humanidad. Por un Pacto de Estado en Educación, cada día más urgente.

Ilustres olvidadas: Silvina Ocampo, un talento literario opacado por lo hombres de su vida

Silvina OcampoSilvina Ocampo vino a para al mundo en una casa de la alta burguesía bonaerense el 21 de julio de 1903. Llegó la última de las seis hijas que tuvo el matrimonio formado por Manuel Silvio Cecilio Ocampo y Ramona Aguirre Herrera, un arquitecto y una ama de casa enamorada de la jardinería, con antepasados ilustres y ricos. Al igual que sus hermanas, Silvina recibió en su domicilio una educación exquisita y elevada, con tres institutrices extranjeras y sendos profesores de idiomas que facilitaron a las niñas un dominio del lenguaje tal, que aprendieron a leer y escribir en francés e inglés al tiempo que en español. Pero a pesare de este ilustrado ambiente, Silvina vivió una infancia bastante solitaria y un tanto carente de afecto, según sus biógrafas.

Una de las personas a las que más afecto tenía era una niñera, Fanni, de quién recibió el cariño que no obtenía del entorno familiar y que perdió cuando su hermana mayor, Victoria , se casó y se llevó a la criada a su nuevo domicilio, lo que supuso un quebranto para Silvina, que recibió un nuevo golpe afectivo cuando murió su hermana Clara en plena juventud. Comenzó a viajar a Europa siendo una niña y a lo largo de los años perfeccionó su educación estudiando dibujo en París con artistas como Giorgio de Chirico y Fernand Léger, y codeándose con escritores como Italo Calvino. En 1931 comenzó a colaborar en la revista Sur, que fundó su hermana Victoria junto a los más importantes escritores argentinos del momento como José Bianco, Borges y Bioy Casares.

Con Casares se casó cuatro años después estableciendo una complicada relación matrimonial en la que Bioy mantenía habituales relaciones fuera de la pareja. Fruto de una de ellas fue Marta, la hija que tuvo con una de sus amantes y que Silvina crió como si fuera propia. A pesar de todo el matrimonio se mantuvo unido hasta la muerte de ella, que nunca quiso reconocerse como una víctima de una relación que siempre afirmó aceptar libremente. Lo cierto es que la sombra de casares la acompañó siempre como mujer y como escritora, influyendo e inspirando su literatura, al tiempo que opacaba su reconocimiento.

En 1937 publicó su primer libro de cuentos, Viaje olvidado, en la revista Sur, recibiendo algunas críticas negativas de su propia hermana Victoria. Pero eso no la desanimó y en 1940 y 1941 colaboró con Borges y Bioy Casares en la preparación de dos antologías: Antología de la literatura fantástica, con prólogo de Bioy, y Antología poética argentina. En 1942 publica dos libros de poemas, Enumeración de la Patria y Espacios métricos, y en 1946 escribe Los que aman, odian, una novela policial a cuatro manos con Bioy Casares, en la que este se lleva la mayor parte de la fama. Silvina siguió publicando relatos y poemas, cada vez con mayor reconocimiento, hasta que en 1953 obtiene el Premio Nacional de Poesía con su obra Los nombres.

En 1959 logra su mayor reconocimiento con el relato con La furia, pero a pesar de que durante las dos décadas siguientes sigue manteniendo una importante producción editorial, el prestigio creciente de su marido Bioy Casares, su amigo Jorge Luis Borges e incluso su hermana Victoria, siempre la mantuvieron en una zona de sombra de la que salió después de su muerte, cuando su talento comenzó a ser valorado y reconocido. Muchos estudiosos de su obra han achacado parte de esa falta de popularidad a la crudeza y crueldad de sus relatos, que ella afirmaba que extraía de su propia vida. Su extensa obra fue la base de siete películas. En 1988 publicó Cornelia frente al espejo, tras lo que comenzó a desarrollar el alzheimer, que fue minando sus facultades hasta su muerte en diciembre de 1993, a los 90 años. Póstumamente se han ido publicando nuevos volúmenes de su obra, con textos inéditos, desde poesías hasta novelas cortas.

Sirvan estas líneas como nuestro homenaje su figura.
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Curso 2020-21, una vuelta al cole entre la indefinición y el desconcierto

_110813397_gettyimages-1197636252Nadie tiene claro como va a ser la vuelta al colegio en septiembre. Por mucho que la ministra de Educación, Isabel Celaá, asegure que en el nuevo curso se seguirán las pautas temporales habituales en los cursos pasados, extremando las medidas de seguridad antiCovid y que se mantendrá la presencialidad de los alumnos en los colegios, nadie sabe bien a que atenerse, cuales serán esas medidas y como se aplicará esa presencialidad. Los profesores y docentes en general tienen sensación de abandono y miran con desconfianza la falta de instrucciones claras mientras demandan más recursos humanos y técnicos (especialmente un aumento de las plantillas para poder bajar los ratios de alumnos por clase) para poder desarrollar su labor con garantías, tal y como revela una encuesta a cerca de 5.000 profesionales de la educación realizada por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción y el BBVA.

La mayoría de los encuestados se inclina por un modelo semipresencial, con grupos de alumnos que asistan todos los días en horas alternas, o bien en días alternos. En cualquier caso, eso supone un cambio en la forma de gestionar los comedores, las rutas de los autobuses, las entradas escalonadas, o los recreos, lo que exige mayor plantilla y una ampliación de las aulas que se prevé muy difícil, cuando no imposible. En lo que sí parece coincidir todo el mundo es en que, de una u otra forma, los niños deben volver al colegio y no pueden perder un curso más, porque eso sería traumático para su educación y tendría gravísimas consecuencias en su futuro personal. En esta línea un informe de la OCDE sostiene que es fundamental reactivar la actividad escolar, aún reconociendo que no se puede eliminar cierto nivel de riesgo e insisten en que que lo que ocurre en los colegios es menos importante que lo que pasa fuera.

Afortunadamente, las instituciones sanitarias mundiales siguen considerando que los niños no son una población particularmente vulnerable a los efectos graves del Covid19 y que los casos de brotes relacionados con instituciones a centros educativos, están más relacionados con acontecimientos sociales” de la vida escolar asociados a adultos. La experiencia de países que ya reabrieron colegios en mayor o menos medida, como Francia, Alemania, Dinamarca o Noruega, parecen avalar esta hipótesis, aunque la excepción de Israel hace que nadie apueste ciegamente por la idea del mínimo riesgo. Todos los países viene a coincidir en las mismas medidas preventivas: identificación y aislamiento de los contagios, reducción del número de alumnos por clase, lavado frecuente de manos, ventilación de las aulas, clases al aire libre cuando se pueda, evitar la mezcla de grupos distintos de alumnos y escalonado de entradas, salidas y recreos. En lo que difieren todos es en el uso de mascarillas y el respeto estrictos de las distancias, algo que en nuestro país aún está por clarificar.

En nuestro caso, lo que es prácticamente seguro es que en septiembre no se podrá comenzar aponer en marcha el nuevo plan educativa que marca la LOMLOE, Ley Orgánica de Modificación de la LOE (LOMLOE), más conocida como ‘ley Celáa’, que todavía se encuentra en pleno trámite parlamentario y que cuenta con el rechazo frontal de la derecha y la ultraderecha en el Congreso de los Diputados, que se oponen a medidas como la desaparición de la división que hacía la Lomce de las asignaturas en troncales, específicas y de libre configuración en Primaria y Secundaria, la eliminación de la obligación de cursar una materia alternativa a la Religión cuya calificación no se tendrá en cuenta para becas y acceso a la universidad, la eliminación de la “demanda social” para colegios concertados, o la implantación de la educación en valores cívicos y éticos que se estudiará en cursos de Primaria y Secundaria. Y como suele suceder, del diálogo para el indispensable Pacto de Estado en Educación para crear un nuevo modelo educativo adaptado a las necesidades del siglo XXI, ni mención.

Sincronía, una sola Humanidad
Por un Pacto de Estado en Educación

Lecturas infantiles veraniegas (IV): “La zapatilla roja”, un libro contra la guerra

libro-juvenil-guerra-la-zapatilla-rojaSiguiendo con nuestra serie de recomendaciones de lectura para niños y jóvenes durante las vacaciones de verano, hoy sugerimos un libro  ameno, sugerente y que profundiza en un aspecto fudamental del proceso educacional de los menores: la cultura de la paz. Se trata del libro La Zapatilla Roja, de la escritora profesora y librera Karin Guss y el ilustrador y profesor Tobias Krejtschi, ambos alemanes. La obra narra la historia de Kenan, un niño normal y corriente, cuya mayor afición es jugar al baloncesto y que vive en un país asolado por la eterna guerra que mantiene con su país vecino. La rutina y la vida del joven Kenan se ven truncadas el día en el que el autobús que lo lleva a jugar un partido es atacado y él resulta gravemente herido en una pierna.

El suceso es captado y contado por un periodista que cubre la trágica noticia, cuyo objetivo fundamental es explicar la realidad de la guerra y las terribles consecuencias para la población civil y especialmente para los niños, que son siempre los más vulnerables. La dura narración de los hechos, que no cae nunca en dramatismos gratuitos ni morbosos, se apoya en unas excelentes ilustraciones en blanco y negro que permiten a los lectores acercarse al sufrimiento d y la desolación de los personajes que van apareciendo.

Dirigida a menores de diez años en adelante, se trata de una herramienta muy útil para que los más jóvenes se acerquen a una realidad que desdichadamente supone el día a día de muchos niños del mundo que viven en un país en guerra y que demasiado habitualmente se deja en un segundo plano en las noticias y a la que los más jóvenes casi nunca tienen acceso de una forma objetiva y natural, como es contada en este magnífio libro. Es necesario aprender a conocer la realidad desde jñovenes, para poder rechazar la violencia y el  sin sentido de la guerra.

La Zapatilla Roja ha sidopublicada por Lóguez Ediciones y es un consejo de Sincronía, una sola Humanidad dentro de su Campaña por un Nuevo Modelo Educativo.

 

Lecturas infantiles veraniegas (III): Siete reporteros y un periódico

00106539661048____2__1200x1200En estos tiempos de noticias falsas, o fake news si prefieren la moderna y blanqueada expresión, en los que la mentira y la manipulación comienzan a ser indistinguibles de la información, sobre todo en la red de internet, es fundamental que los niños y adolescentes aprendan a diferenciar una noticia veraz de un rumor intencionado. Es una de las bases para acabar convertidos en adultos cultos y libres. Por eso es muy gratificante poder recomendar este libro de Pilar Lozano, con ilustraciones de Paola Escobar, para chavales de diez a trece años, en el que la aventura del periodismo se convierte en un juego en el que lo fundamental es la búsqueda de la verdad y la denuncia de la corrupción,

La historia narra las peripecias de Alejandro, un chico de once años que quiere montar y dirigir un periódico en su escuela, pero que no sabe por donde empezar: no tiene medios para ello y ni siquiera sabe cuáles son las funciones del director de un periódico. A pesar de que no tiene reporteros, instalaciones, material ni dinero para ponerlo en marcha, decide lanzarse a la aventura, lo que convierte el libro también en una historia  sobre la fuerza de voluntad y la capacidad de superación de dificultades, dos de los pilares básicos para fomentar la capacidad de resilencia y la cultura del esfuerzo y el trabajo bien hecho entre los menores.

Al reclamo de su anuncio en el patio del colegio: “Director de periódico busca periodistas…”, comienzan a llegar los primeros voluntarios, aunque no son la élite de los alumnos que Alejandro esperaba. Se trata de los chicos más marginados de la clase: una niña que solo se preocupa por las chuches, un tailandés que adoptado hace poco y casi no conoce el idioma, un chico de nivel social más bajo y otros nios y niñas muy especiales. Pero es presunta pandilla de inadaptados aprenden a respetar sus diferencias y no sólo acaban lanzando el periódico, sino que logran un bombazo informativo cuando consiguen que el portero del colegio les avise de un plan urbanístico que hace peligrar la existencia del edificio del colegio, una exclusiva que justifica el título del periódico: El Trueno Informativo.

Siete reporteros y un periódico ha sido publicado por la Editorial SM en su colección El Barco de Vapor y es una recomendación de Sincronía, una sola Humanidad dentro de su Campaña por un Nuevo Modelo Educativo.

Ilustres olvidadas: Charlotte Perkins Gilman, la precursora del estudio del papel de la mujer en la economía que rompió con los rígidos moldes sociales

Perkins_image_small_Courtesy_Schlesinger_Library_Radcliffe_Institute_Harvard_University-1Charlotte Anna Perkins fue, junto a su hermano Thomas Adie, la única hija superviviente del matrimonio formado por Mary A. Fitch Westcott y Frederic Beecher Perkins, tan afortunados en lo económico como desgraciados en lo familiar, ya que la mitad de su progenie falleció a edad muy temprana. Charlotte nació en el domicilio familiar de Hartford, Connecticut, el 3 de julio de 1860. Se crió en un entorno culto e ilustrado, ya que su padre era bibliotecario, su tía Catharine Beecher una conocida educadora femenina desde el más rancio conservadurismo, su tía Isabella Beecher Hooker una destacada sufragista y su otra tía, Harriet Beecher Stowe, fue la escritora abolicionista y autora de la famosa novela La cabaña del tío Tom.

Pero el ejemplo de superación y liberación femenina le vino sobre todo de su madre, una mujer perteneciente a la burguesía conservadora de Rhode Island, que de repente se vio obligada a ponerse al frente de su hogar tras el abandono de éste por parte de su marido. Mientras su madre buscaba trabajo con el que poder mantener la familia, Charlotte va de una casa de familiares a otra, entre ellas las de sus cultas tías paternas, y pasa por un sin fin de colegios distintos hasta que cumple 15 años, momento en el que según propia confesión, conoció la felicidad perfecta a través la relación con su amiga Martha Luther, de quién se enamora platónicamente, algo que define como: ” Era amor, pero no sexo (…) No sólo nos apreciábamos mucho, sino que nos divertiamos deliciosamente juntas”.

A los dieciocho años consigue matricularse en la Escuela de Diseño de Rhode Island, donde se gradúa en 1883. Para pagarse sus estudios Charlotte da clases particulares, vende acuarelas y tarjetas de felicitación y realiza diseños publicitarios. En 1881, durante unas vacaciones, Martha conoce a Charles A. Lane con quién se casa a los pocos meses y se traslada Massachusetts, donde el matrimonio tendrá dos hijos. Para Charlotte el impacto emocional es brutal y trata de reahacerse siguiendo las pautas tradicionales y casándose con Charles Walter Stetson, un joven artista con quién en 1885 tiene una hija, Katharine Beecher Stetson, tras cuyo nacimiento sufre una profunda depresión que la lleva a recurrir al neurólogo Silas Weir Mitchell, un pionero en la prescrición de las curas de descanso que le desaconsejó todo trabajo intelectual o cualquier otra ocupación más allá del papel doméstico y familiar, algo que no solo se reveló ineficaz sino que agravó su depresión.

Pero en el verano de 1888, Charlotte se marcha Rhode Island junto a su hija Katharine y decide cortar por lo sano. Se divorcia, algo insólito para la época, y se marcha a California donde comienza a escribir y a desarrollar un activismo social y una actividad intelectual que la lleva a formar parte de varias organizaciones feministas y reformistas como la Woman’s Alliance, la Pacific Coast Woman’s Press Association, el Economic Club, la Parents Association y el State Council of Women. En 1892 publicó su primera obra, The Yellow Wallpaper, inspirada en su propia superación de la enfermedad mental y la opresión familiar, que se convierte en una pieza de culto del incipiente feminismo norteamericano. Al año siguiente publica su primer volumen de poesía, In This Our World, y comienza a dar conferencias por todo el país.

Entre 1894–1895 editó el semanal literario The Impress, y en 1989 publica Women and Economics (La mujer y la economía), una obra en la que revisaba el papel tradicional de la mujer y su influencia en la economía norteamericana, cuyo contenido será ampliado en su siguiente libro, The Home: Its Work and Influence (El Hogar: el trabajo y su influencia), que le proporciona un enorme reconocimiento internacional. Durante los últimos años de su vida continuará dando conferencias reivindicando la independencia económica de las mujeres. y en 1925 acaba de escribir su autobiografía, The Living of Charlotte Perkins Gilman, que se publicará después de su muerte, que se producirá el 17 de agosto de 1935 al suicidarse con una sobredosis de cloroformo para no tener que seguir sufriendo los atroces dolores del cáncer que la quejaba desde hacía tiempo.

Sirvan estas líneas como nuestro homenaje.Sincronía, una sola Humanidad