Picotazos contra el cristal, el documental que narra una revolución educativa desde dentro de un instituto

5dcd2d9f551e2No podemos cambiar el mundo si enseñamos lo mismo que nos enseñaron a nosotros. Partiendo de esa premisa un grupo de profesores de un instituto de Alcoy decide poner manos a la obra y darle un giro al sistema educativo en su entorno inmediato. Durante un año ese colegio se enfrentará a una transformación total, una auténtica revolución pedagógica en la que lo importante no serán las notas sino el desarrollo personal de los alumnos con un objetivo claro: formar personas y no trabajadores. Pero no será precisamente un camino fácil, sino un el reto en el que los protagonistas se verán enfrentados a los recelos y el rechazo por parte de algunos de los protagonistas, incluyendo a parte de los padres, alumnos y profesorado, a una renovación que incluye derribar paredes, no solo filosoficamente, y  transformar físicamente y mentalmente la escuela.

Esta es la historia que se cuenta en el documental Picotazos contra el cristal, dirigido y guionizado por Pepe Andreu, un realizador con más de 20 años de experiencia profesional, y Rafa Molés, periodista de investigación durante 16 años en Canal 9. El documental da visibilidad a las transformaciones efectuadas desde hace años en el IES Cotes Baixes de Alcoi por parte de un profesorado consciente de que educar no es domesticar y trabajando en el día a día sin fórmulas preestablecidas, mientras luchaban contra la incomprensión de quienes se resisten a cambiar un sistema educativo obsoleto a todas luces.

Quizá donde quede más patente el espíritu que anima esta revolución educativa sea la declaración que uno de los padres realiza en un momento del documental: “Es que no son robots. Y el fallo con nosotros es que nos hicieron aprender todas las frases del libro perfectas. Después, cuando llegamos a la vida, no sabíamos vivir”. Este proyecto viene a dar continuidad a Five days to dance, un premiado film de 2014 en el que Andreu y Molés se sumergen por primera vez en el mundo de la evolución educativa utilizando la danza como método de brindar a los alumnos oportunidades nuevas que la educación tradicional les había brindado.

Picotazos contra el cristal es una producción de SUICAfilms / À Punt Media que recomendamos desde Sincronía, una sola Humanidad dentro de nuestraCampaña por un Pacto de Estado en Educación

Isabel Zendal, la primera enfermera de la historia en misión internacional que llevó a América la vacuna de la viruela.

zendalEl 30 de noviembre de 1803 zarpaba del puerto de A Coruña la corbeta María Pita, que llevaba a bordo la expedición dirigida por el médico Francisco Javier Balmis con la misión de llevar la recientemente descubierta vacuna de la viruela a las colonias españolas en América. La vacuna era transportada en los organismos de 22 niños procedentes de diversos hospicios e instituciones de caridad de Madrid, Santiago y A Coruña. Al cuidado de todos ellos iba una joven enfermera, Isabel Zendal, acompañada por su hijo, Benito Vélez, de nueve años de edad. Gracias a los desvelos de Isabel los niños llegaron al nuevo continente en buenas condiciones de salud y fueron el instrumento que propagó la vacuna de la viruela al otro lado del Atlántico. Ninguno de ellos regresaría a su tierra natal.

Isabel nació en 1771 en la parroquia de Santa Mariña de Parada, en el municipio de Ordes, A Coruña, como Isabel Zendal Gómez, aunque hay fuentes que apuntan otros nombres como Isabel López Gandalia, Ysabel Gómez Sandalla o Isabel Cendalla y Gómez, entre otros. Lo cierto es que nació en el seno de una familia acosada por la miseria. Era la segunda de ocho hermanos y ella fue la única que recibió una mínima educación formal gracias al parroco de la localidad, que se fijó pronto en su innata inteligencia. Sus padres fallecieron en la indigencia y los hermanos se buscaron la vida como pudieron.

Con poco másde 20 años se convierte en madre soltera y se instala en A Coruña, trabajando como empleada doméstica de un importante hombre de negocios, Jerónimo Hijosa, gracias a cuya influencia entró a trabajar en el Hospital de la Caridad de A Coruña, que había sido fundado por Teresa Herrera y donde acabó ostentando al cabo de pocos años el cargo de rectora en 1800. Tres años después se hace cargo de los niños de la expedición médica y humanitaria del doctor Balmis, que pretendía poner en marcha una arriesgada idea: usar una cadena humana de cuerpos infantiles para transportar viva la vacuna de la viruela. Para eso era absolutamente imprescindible que los pequeños estuviesen los suficientemente sanos y bien cuidados durante toda la larga y difícil travesía ultramarina. Y de eso se encargó Isabel Zendal.

El viaje fue una auténtica epopeya y la expedición acabó dando la vuelta al mundo, llevando la vacuna a Canarias, Venezuela, México, Colombia, Perú, Filipinas e incluso a China, lo que la convirtió de facto en la primera expedición humanitaria internacional de la historia. Zendal, su hijo y los niños de la expedición, nunca regresaron y se quedaron a a vivir en las colonias de ultramar. El único que volvió fue el Doctor Balmis, que recogió los honores de aquella hazaña, aunque siempre reconoció que nunca hubiese podido llevarla a cabo sin el trabajo realizado por Isabel Zendal, una figura que permaneció durante siglos en la oscuridad histórica, hasta que en 1950 la Organización Mundial de la Salud la reconoció como la primera enfermera de la historia en misión internacional.

Sirvan estas líneas como nuestro agradecido homenaje

Sincronía, una sola Humanidad