Ilustres olvidadas: Eleanor Burford, la reina de la novela histórica romántica que no pasó de los estudios primarios

eleanor-burfordEleanor Burford es un nombre que penas aparece en los libros de literatura ni en los estudios sobre uno de las grandes fenómenos de la literatura popular, la novela histórica, aunque la cosa cambia si se la nombra con dos de los pseudónimos que usó a lo largo de su vida: Victoria Holt y Jean Plaidy. Utilizando media docena de nombres distintos llegó a publicar más de 200 novelas, lo que la coloca entre los autores más prolíficos del género. Eleanor Alice Burford Hibbert vino a parar al mundo en Kensington, un suburbio de Londres, en el seno de una familia pobre, con un padre casi siempre en el paro pero con un gran amor por los libros que inculcó a su hija.

Obligada por la necesidad, apenas acabó los estudios primarios aprendió taquigrafía y se puso a trabajar, mientras seguía devorando libros de los grandes del momento, como las hermanas Brontë, Charles Dickens, Victor Hugo o Leo Tolstoy, una pasión que compartía con su marido, un comerciante en cuero que la animó a escribir. Sus primeros escritos fueron rechazados hasta que un editor le aconsejó que, dada su calidad narrativa, abandonase los retratos y crónicas sociales y se dedicase a la novela histórica de tintes románticos. Su primer relato, Daughter of Anna, fue publicado en 1941 con el pseudónimo de Eleanor Burford y se convirtió en un éxito de ventas.

A partir de 1949 comenzó a publicar bajo el nombre de Jean Plaidy, que cimentaría su éxito y con el que acabaría publicando más de 90 obras. En 1960 publicó en Estados Unidos Mistress of Mellyn, su primera novela romántica de ambientación gótica como Victoria Holt, lo que supuso su reconocimiento internacional y el espaldarazo decisivo a su carrera literaria. Aunque una parte de la crítica siempre desdeñó su trabajo, la mayoría de los profesionales y millones de lectores en todo el mundo avalan su enorme calidad como escritora, una profesión que ejerció prácticamente hasta el último día de su vida. Escribió su última novela con 86 años, meses antes de desaparecer para siempre en enero de 1993 cuando viajaba en un crucero frente a la costa de Grecia. Su cuerpo nunca fue localizado.

Sirvan estas líneas como nuestro admirado homenaje en el aniversario de su nacimiento
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“Otras formas de aprender”, un nuevo ensayo que aboga por redefinir la escuela para ponerla al servicio de la sociedad del conocimiento del siglo XXI

Otra forma de aprenderVivimos en la era de la información, trabajamos en la economía del conocimiento, pero nuestras escuelas son reliquias de la era industrial. Con esta premisa, compartida actualmente por la práctica totalidad de los profesionales de la enseñanza, teóricos y expertos en educación, el profesor londinense Alex Beard ha elaborado la base teórica de su libro Otras formas de aprender, un ensayo que viene a sumarse al aluvión de estudios que alertan de la obsolescencia de nuestro sistema educativo y la necesidad de crear uno nuevo que se adapte a la cambiante sociedad del siglo XXI..

Partiendo del estudio de las prácticas educativas más innovadoras y los trabajos de los mejores neurocientíficos y expertos aprendizaje, Beard propone resituar el papel de la escuela en la nueva sociedad del conocimiento y cambiar un sistema estandarizado de aprendizaje por otro que prime el desarrollo de la inteligencia social y emocional. Hasta aquí, nada que no se haya planteado antes. Pero Alex Beard pone el acento en un detalle que, no por conocido, sigue siendo olvidado demasiado a menudo: el prevalencia del papel de los profesores como líderes educativos respetados por la sociedad.

Aunque en el fondo no descubre nada nuevo, Otras formas de aprender aporta una importante serie de datos concretos sobre como llevar a cabo la renovación educativa a partir de experiencias que el propio autor ha recopilado de primera mano en sus visitas a centros educativos experimentales de Silicon Valley, Corea del Sur, Finlandia, Londres o Boston, todos unidos por un nexo común: la motivación individual como motor de un aprendizaje que debe rehuir las actividades rutinarias y estimular el esfuerzo que supone hacer frente a nuevos retos, a un nuevo modelo social que plantea dificultades constantemente renovadas. La teoría está clara, ahora falta saber, como se suele decir, quién le pone ese cascabel al gato del sistema educativo actual, regido por cambiantes intereses políticos.

Otras formas de aprender ha sido publicado por Plataforma Editorial en septiembre 2019 y es una recomendación de Sincronía, una sola Humanidad dentro de su Campaña Por Un Pacto de Estado en Educación

Ilustres olvidadas: Mercedes Gaibrois, pionera de la investigación histórica sobre figuras femeninas

Soledad_Acosta_de_SamperMercedes Gaibrois Riaño nació en París, donde su padre era el embajador de Colombia, el 18 de septiembre de 1891 y pasó sus primeros años entre la capital francesa y Bogotá. Recibió una esmerada educación, siempre en su domicilio, a cargo de dos renombradas intelectuales colombianas: la escritora Soledad Acosta de Samper​ y la historiadora Herminia Gómez Jaime de Abadía. Más tarde estudió en la Escuela Colombiana de Bellas Artes, donde recibió varios premios por su habilidad pictórica. Sin embargo acabó dedicándose definitivamente al estudio de la Historia a raíz de su estancia en Sevilla, donde residió a partir de los 17 años, tras la muerte de su padre. En la capital hispalense se casó con el catedrático de historia Antonio Ballesteros Beretta, con quién compartió numerosas investigaciones y junto a quién creo una escuela de historiadores.

En 1922, a los 31 años, comenzó a publicar la Historia del reinado de Sancho IV de Castilla, que comprendería al final tres tomos editados durante un período de seis años, una obra que le supuso el mayor galardón de la Real Academia de la Historia, de la que se convirtió en la primera mujer académica. El 24 de febrero de 1935 leyó su discurso de admisión, Un episodio de la vida de María de Molina, dedicado a quien fuera Reina de Castilla y una figura de gran peso a finales del siglo XIII. en los años sucesivos Mercedes Gaibrois se convirtió también en miembro de la Academia de Buenas Letras de Barcelona y de la Sociedad de Americanistas de París. En 1933 fue la primera mujer condecorada por Colombia con la Orden de Bogotá, para lo cual fue necesario un acuerdo especial del Parlamento del país.

Tras la muerte de su marido, en 1949, le sucedió como bibliotecaria perpetua de la Real Academia de la Historia. También fue Presidenta de la comisión internacional de Ciencias Históricas de París y representante de la Real Academia de Historia de España en el X Congreso Internacional de Ciencias Históricas. Falleció en Madrid a los 68 años de edad dejando un importante legado en obras de investigación histórica con especial incidencia en las protagonistas femeninas, como María de Molina, tres veces reina, Isabel la Católica, La reina doña Mencía, Anakaona (cacique aborigen taína de la isla Bohío) o Presencia de la mujer en la conquista de América.

Sirvan estas líneas como homenaje en el aniversario de su nacimiento.

Sincronía, una sola Humanidad

Las políticas negacionistas del cambio climático amenazan la recuperación de la capa de ozono

Capa ozono

La capa de ozono es una frágil franja de gas que protege la Tierra de los efectos nocivos de los rayos solares, indispensable e insustituible para preservar la vida en todo el planeta. Hace 32 años la ONU decidió poner en marcha políticas activas para frenar su galopante deterioro y, aunque la situación sigue siendo muy preocupante dado lo avanzado del agujero de la capa de ozono, cifrado en 25.000.000 de metros cuadrados, al menos hemos conseguido eliminar el 99 por ciento de los productos químicos que contaminan el ozono a través de los refrigeradores, aires acondicionados y otros productos similares. Además hemos evitado en torno a 135 mil millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono entre 1990 a 2010.

Si todo sigue un ritmo progresivo la situación podría estabilizarse hacia el año 2050, pero las políticas de negación del cambio climático adoptadas por muchos gobiernos mundiales en los últimos años, con Estados Unidos al frente, podían dar al traste con esta recuperación. Solo el esfuerzo conjunto de los gobiernos y una acción responsable individualmente puede lograr la protección de la salud humana y los ecosistemas reduciendo la radiación ultravioleta del sol que llega a la Tierra.

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“Mediocracia, cuando los mediocres llegan al poder”, el libro que saca los colores a la sociedad actual

Mediocracia

Da igual si es ponemos el punto de mira en el ámbito político, cultural, académico, jurídico o mediático; se mire donde se mire, en todas partes se constata el triunfo de lo mediocre y los mediocres. Con este contundente planteamiento se presenta en sociedad el nuevo libro de Alain Deneault, que está causando un enorme impacto en una sociedad, la de principios del siglo XXI, en la que sólo parece causar sensación la última ocurrencia absurda del político de turno, la idea peregrina y falaz del famoso presentador televisivo y el penúltimo espectáculo sin contenido del artista internauta.

Políticos con una ideología de quita y pon que gobiernan a golpe de tuit con la única intención de ganar votos y seducir la opinión pública, profesores universitarios que no dudan en falsificar cirruculums y que están mucho más preocupados de agradar a los poderosos y conservar su sueldo que de investigar y hacer avanzar a la ciencia y la cultura, artistas con pose de disidente radical que viven de la subvenciones públicas y no dudan en adecuar su opinión a la ideología imperante en el momento, periodistas lacayos que usan la mentira y olvidan la ética profesional sin ningún pudor para aupar a los grupos económicos y políticos que les sustentan: ese el es patético panorama que dibuja Alain Deneault, tan certero como crudo y pesimista.

Pero que nadie se rasgue las vestiduras y señale como única culpable a la corrupción de una cúpula dirigente. Como plantea Deneault, las aspiraciones mediocres que invaden la sociedad dan como resultado ciudadanos también mediocres, que a su vez aúpan a líderes mediocres. La mayoría de los ciudadanos prefieren lo que no destaca por ser ni demasiado malo ni demasiado brillante, la capacidad de riesgo se ha anulado y la opinión crítica no sólo es perseguida por el poder, sino que es mal vista por una sociedad atemorizada y acomodaticia que desconfía del que destaca y teme al que se sale del carril marcado. Por decirlo clara y crudamente: educamos a sumisos para crear idiotas que elijan mediocres. ¿Cómo se rompe ese círculo vicioso? Pues de una sola forma: creando individuos capaces de analizar y pensar por su cuenta en las escuelas, algo que, de momento, está muy lejos de suceder.

Alain Deneault es uno de los más destacados filósofos del panorama literario actual. Es profesor de Sociología en la Université du Québec y director del programa del Collège International de Philosophie de París. En sus libros y charlas se ha centra fundamentalmente en la denuncia de las prácticas inmorales de las grandes corporaciones. Este es su segundo libro traducido al español, después de Paraísos fiscales. Una estafa legalizada, publicado en el año 2017.

Mediocracia, cuando los mediocres llegan al poder ha sido editada por Editorial Turber y es una recomendación de Sincronía, una sola Humanidad.

Jesse Owens, el atleta que pulverizó el racismo

Jesse OwensJames Cleveland Owens nació en el seno de una familia de antiguos esclavos en Oakville, Alabama, el 12 de septiembre de 1913. En 1921 su familia se trasladó al norte, a Cleveland, Ohio, en lo que se conoce como la Gran Migración Negra, en la que más de un millón y medio de afroamericanos huyeron en masa de la miseria y la segregación racial que imperaba en el sur de los Estados Unidos. En el Norte pudo acudir con cierta regularidad a la escuela hasta que en la adolescencia comenzó a realizar todo tipo de trabajos para ganarse la vida y ayudar a su numerosa familia, compuesta por su padre, su madre y nueve hermanos y hermanas.

Mientras seguía acudiendo a la Fairmont High School se fijó en sus extraordinarias cualidades físicas un entrenador llamado Charles Riley, que le permitió entrenar fuera del horario escolar para que pudiese trabajar al mismo tiempo. Gracias a eso se convirtió en un atleta, destacando especialmente las carreras de velocidad. En 1933 atrajo la atención del mundo deportivo nacional al igualar el récord mundial de 9,4 segundos en la carrera de 100 yardas y conseguir además una marca en el salto de longitud de 7,56 metros durante el campeonato nacional que tuvo lugar en Chicago. A partir de entonces pudo acudir a la Universidad Estatal de Ohio donde era conocido como «La bala» y donde consiguió ocho títulos durante las competiciones de la Asociación Nacional Deportiva Universitaria.

Convertido en una estrella del deporte tuvo que soportar sin embargo la segregación racial, obligado a comer y dormir a parte de sus compañeros blancos durante los desplazamientos de las competiciones. Ni siquiera logró nunca una beca gracias sus méritos deportivos y tuvo que seguir trabajando para poder participar en las competiciones.A pesar de ello logró hazañas asombrosas, como la superación de varios récords mundiales, incluido el de salto de longitud con 8,13 metros, que se mantendría imbatido durante 25 años.

Pero su mayor triunfo llegó en 1936 durante la celebración de los Juegos Olímpicos de Berlín, donde ganó cuatro medallas de oro ante los iracundos bigotes de Hitler que abandonó el estadio olímpico para no tener que saludar a un campeón mundial al que él y sus seguidores nazis consideraban un ser inferior. Pero a su vuelta a casa volvió a ser víctima del racismo a alojarse durante las competiciones en hoteles segregados como el resto de atletas afroamericanos. Tras una etapa realizando exhibiciones por todo el mundo, compitiendo incluso con jinetes o ciclistas, acabó sus días trabajando en una gasolinera para poder sobrevivir. Murió prácticamente en la ruina en 1980.

Sirvan estas líneas como homenaje a todos los que con su esfuerzo personal han demostrado el sin sentido del racismo.

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Vuelta al cole: despropósitos, ocurrencias y desencuentros

aula-digitalLos niños gallegos que pretendan aprender robótica tendrán que estudiar obligatoriamente religión. Este despropósito de mezclar las antagónicas churras de la ciencia con las merinas de la fe, es quizá la noticia más representativa de la desoladora situación que atraviesa nuestra educación, sitiada por ocurrencias y despropósitos que entierran cada vez más hondo cualquier posibilidad de diálogo en pos de un pacto educativo que cree un sistema digno del siglo XXI y la sociedad del conocimiento y la revolución tecnológica en que estamos inmersos. Mientras seguimos inmersos en debates estériles sobre la enseñanza religiosa o la orientación política de las clases de historias, seguimos mirando desde el andén como pasa ante nuestras narices el tren del progreso, ese que lleva grabado en la locomotora el lema de que los alumnos de hoy deberán enfrentarse a retos que ni siquiera somos capaces de imaginar… y no les estamos preparando para ello.

También ahondan en el debate estéril ocurrencias como la del presidente andaluz de destinar parte de sus presupuestos para que los niños gallegos y catalanes reciban clases extra de castellano, que no sólo no tienen la más mínima eficacia educativa sino que ahondan en la división entre partidos y manda al cajón del olvido cualquier posibilidad de pacto. La propuesta de Juanma Moreno no no tendrá ninguna consecuencia práctica, como ha reconocido el propio presidente de la Federación de Entidades Andaluzas en Catalunya, Daniel Salinero, sino que contribuye a enfangar todavía más el ya de por sí embarrado terreno del debate lingüístico catalán, sin aportar absolutamente nada al desarrollo educativo de los alumnos de dicha comunidad autónoma.

Al ámbito del permanente desencuentro autonómico también pertenece el penúltimo movimiento de las editoriales de libros de texto, que han denunciado presiones políticas de todas las comunidades autónomas para que los manuales “digan lo que ellos quieren y no lo que la ciencia dice”, según ha afirmado el director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores de España, en un aprovechamiento de la situación política, que no logra ocultar una maniobra de las editoriales del sector educativo para tratar de abaratar costes en un mercado cautivo en el que tienen más preocupación por los resultados económicos que por la calidad de sus textos, olvidando que llevan décadas plegándose a los intereses políticos en aras del puro y duro negocio.

Y mientras el nuevo curso se abre con este baile en el que políticos, empresarios y confesiones religiosas siguen tratando de usar la educación en su propio beneficio e interés, los expertos, profesores y profesionales de la educación siguen clamando en el desierto, advirtiéndonos que seguimos anclados en un sistema educativo propio del siglo XIX mientras avanza imparable la revolución del conocimiento que trae la sociedad digital del siglo XXI. A ese clamor insistimos en sumarnos exigiendo un Pacto de Estado en Educación para crear un nuevo sistema educativo moderno, flexible y duradero.

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