Ilustres olvidadas: Alice Dunbar-Nelson, pionera feminista y defensora de los derechos de los afroamericanos

AliceAlice Ruth Moore Dunbar Nelson vino al mundo el 19 de julio de 1875 en Nueva Orleáns, en el seno de una de las escasa familias afroamericanas de clase media de la ciudad, sólo trece años después de que Abrham Lincoln aboliese la esclavitud en plena Guera Civil entre el Norte y el Sur del país. Hija de una costurera que había nacido esclava y de un marino mercante liberto, Alice formó parte de la primera generación de negros libres, al menos en teoría, ya que esa libertad teórica se vio coartada desde el final de la guerra por el sistema de segregación racial que, en la práctica, recortaba y anulaba la mayoría de los derechos ciudadanos de los afroamericanos con las llamadas leyes Jim Crown, que entre otras cosas les negaban el derecho a voto, el de reunión y el acceso real al sistema educativo.

Alice fue una de las poquísimas mujeres negras que accedió a estudios medios y, lo que es todavía más inusitado, en 1892 logró obtener un título universitario que le permitió convertirse en profesora de la escuela publica de Lousiana. Además de la docencia comenzó una carrera como escritora, publicando su primera colección de poesía y relatos, Violetas y otros cuentos, en 1895, tras lo que se traslado primero a Nueva York y luego a Washington, donde contrajo matrimonio con el poeta Paul Dunbar, con quién mantenía una previa relación epistolar. Sin embargo el matrimonio duró poco ya que esas relaciones por cartas habían obviado un detalle importante e inconfesable en aquella época: Alice era bisexual y sus relaciones lésbicas marcaron el final de la pareja,. igual que sucedió con su siguiente matrimonio con Henry A. Callis, un profesor de la Universidad de Howard.

A los 41 años se casó con el poeta y activista en pro de los derechos de los negros Robert J. Nelson, dando comienzo a la carrera de activista de Alice en pro de los derechos de las mujeres y de los afroamericanos, que sería especialmente intensa en los años 20 y 30 del siglo XX, cuando el feminismo norteamericano sentó sus bases tanto entre las mujeres blancas como negras, que casi siempre actuaron conjuntamente. Fue una figura destacada del llamado Renacimiento de Harlem, el primer movimiento cultural afroamericano en el que escritores, pintores, músicos y artistas de todas las disciplionas lograron una importante notoriedad y lograron captar la atención del público blanco ilustrado que hasta entonces había vivido bastante al margen de la relidad y las posibilidades intelectuales de los descendientes de los esclavos.

En la última etapa de su vida Alice Dunbar-Nelson desarrolló una importante carrera en el periodismo, escribiendo una importante cantidad de artículos que se convirtieron en una referencia indispensable en el desarrollo de la cultura del pueblo afroamericano. Murió en 1935, mientras la causa de los negros estadounidenses iba a dar un paso adelante a nivel mundial con el anuncio de que los atletas afroamericanos Eulace Peacock, Jesse Owens y Ralph Metcalfe eran partidarios de participar en las Olimpíadas de Berlín porque consideraban que sus victorias servirían para repudiar y refutar las teorías raciales de los nazis.

Sirva este texto como nuestro sencillo y sincero homenaje en el aniversario de su nacimiento.

Sincronía, una sola Humanidad

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