Ilustres y olvidadas: Helen Keller. La capacidad de superación de una luchadora sordociega que alcanzó las más altas cotas intelectuales

Helen_KellerAHelen Adams Keller vino al mundo en una granja de Tuscumbia, Alabama, el 27 de junio de 1880. Se crió en el seno de una familia de orígenes acomodados pero arruinada durante la guerra civil de los Estados Unidos. Sus primeros tiempos fueron los de una niña normal pero a los 19 meses de edad sufrió una grave enfermedad que los médicos de la época llamaron congestión cerebro-estomacal, aunque especialistas actuales creen que pudo ser escarlatina, sarampión o meningitis mal tratada, a causa de lo que perdió completamente los sentidos del oído y la vista. Durante los primeros años vivió distancia prácticamente encerrada en si misma con la única compañía de una amiga, la hija de la cocinera negra.

Sin embargo su madre no se dio por vencida e, inspirada en una novela de Charles Dickens en la que la protagonista lograba estudiar a pesar de su discapacidad, la envió a Baltimore donde un doctor les aconsejó trasladarse a su vez a Washington, donde Alexander Graham Bell, el científico que obtuvo la primera patente del teléfono, trabajaba con niños sordos. Gracias a Bell conoció a Anne Sullivan, una estudiante de 20 años con discapacidad visual, que se convirtió en la instructora de Keller. Tras unos conflictivos comienzos en los que la niña se resistió a los esfuerzos de su maestra, Helen comenzó a tomar parte en las conversaciones mediante el deletreo de palabras en las manos. El siguiente reto fue aprender a leer para lo que Sullivan le proporcionó pequeños cartones con letras en relieve con los que ordenaba palabras y formaba oraciones cortas.

Anna Sullivan le dio también clases de aritmética, zoología y botánica, y tres meses después del inicio de su formación, fue capaz de leer y escribir mediante el sistema braille y un poco después, de utilizar el lápiz. También aprendió a leer los labios de las personas mediante el tacto y la percepción del movimiento y como resultado de todo ese esfuerzo salió de su ensimismamiento y se convirtió en una persona amable y llena de curiosidad por todo cuanto la rodeaba. Sullivan acompañó a Keller durante cuarenta y nueve años hasta su muerte. En 1888 ambas se trasladaron al Instituto Perkins para Ciegos en Boston y Hellen inició definitivamente su etapa de socialización y apertura hacia los demás.

Su tesón y capacidad de trabajo fueron tales que incluso llegó a ser capaz de articular su garganta para pronunciar palabras, aunque su voz era difícil de entender para los demás. A los once años llegó a escribir su primera historia, inspirada en la novela de Dickens que había animado a su madre a buscar solución a su discapacidad, pero el desencuentro con los responsables del centro Perkins donde estudiaba, quienes la acusaron de plagio, la llevó a dejar de asistir a clase y se dedicó a estudiar con Sulllivan y profesores particulares. En 1897 ingresó en el Radcliffe College y realizó estudios universitarios, convirtiéndose en la primera persona sordociega en obtener un título de grado. En la universidad desarrolló una ideología izquierdista que la llevó a militar contra el racismo y a favor de los derechos de las mujeres y las clases desfavorecidas.

En 1903 publicó su autobiografía, La historia de mi vida, con una éxito tan rotundo que fue traducida a 50 idiomas. Un año después se casó con John Macy, un socialista acérrimo del que acabaría separándose diez años después. Con más de 14 libros y cientos de artículos en su haber, Keller se convirtió en una célebre escritora, oradora y activista política, aunque sus actitudes feministas y pacifistas la llevaron a apoyar causas impopulares, como su oposición a la participación de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial, y le granjearon la inquina de los sectores más conservadores que se cebaron con su discapacidad para poner en duda su nivel intelectual. Falleció a los 87 convertida un icono nacional que simboliza la capacidad de superación y el triunfo de las personas con discapacidad.

Sincronía, una sola Humanidad. Nuestro homenaje en el aniversario de su nacimiento

 

 

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El suicidio en Getxo de un niño víctima de acoso escolar, una nueva llamada de alerta a una sociedad que sigue viviendo de espaldas a la tragedia del bullying

La galeaEl pasado lunes 17 de junio la Ertzaintza localizaba al pie del acantilado de La Galea, en el municipio de Getxo, Vizcaya, el cuerpo sin vida de un niño de trece años que se arrojó al vacío porque no podía soportar más los insultos, las humillaciones y las agresiones que sufría en el colegio. Su madre asegura que denunció en varias ocasiones el acoso que sufría el pequeño, pero que nunca le hicieron caso. La madre manifestaba estos días su absoluta impotencia y desatención en un carta difundida por las redes sociales: “¿Cómo expresar cómo me siento? Tras siete años viendo como pegan, insultan y humillan a tu hijo, en el colegio sólo escuchan mis oídos: es cosa de niños!”.

Más allá de los detalles que llevaron a su hijo a la muerte y que causan el inmenso e irreparable dolor de esa madre, la frase revela que seguimos dando la espalda a un grave problema con el que deben enfrentarse a diario uno de cada diez niños españoles y del que son testigos pasivos 47 de cada cien. Y eso sólo hace referencia al acoso puro y duro, al bullying continuado y sistemático como el que llevó al niño de Gtexo al suicidio, porque la situación se revela todavía más espantosa si tenemos en cuenta que un 49,6% de los alumnos españoles reconocen que acosan esporádicamente o puntualmente a otros.

En su carta a la opinión pública, tras detallar el acoso que sufría su hijo y quejarse de la falta de respuesta de las autoridades educativas y los responsables del colegio, la madre del menor de Getxo añade una frase que debería hacernos reflexionar: “en menos de una semana la medida que han puesto algunos profesores es castigar a toda la clase fuera del horario lectivo. ¿Eso es legal? ¿La solución es huir del problema? ¿Qué aprende mi hijo si le enseño que en lugar de intentar arreglar un problema hay que huir de él? Ahí está la clave. A pesar de todos los datos, informes y estudios; a pesar de los libros de personajes populares contando su experiencia como niños acosados y a pesar los proyectos educativos para luchar contra el bullying, nuestra sociedad sigue dándole la espalda a un problema que pone en riesgo la salud de los niños y lastra psicologicamente su futuro.

Tras el suicidio de Getxo Amnistía Internacional ha alertado sobre la necesidad de poner en marcha herramientas más eficaces y una mayor implicación de los colegios y de la Administración para luchar contra el acoso escolar. «Es un problema muy grave de derechos humanos y tienen que tomarse todas las medidas adecuadas para que no ocurran situaciones que puedan desencadenar en un suicidio», tal y como manifestó el portavoz de la entidad, Alex Somovilla. No sólo hay que revisar los protocolos de actuación, hay que cambiar el sistema edicativo para eliminar de una vez por todas la agresividad, las actitudes machistas y xenófobas y en general cualquier manifestación de abuso en nuestros centros escolares, donde debe imperar la empatía, la colaboración y la solidaridad.

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El Día Internacional de las Personas Refugiadas nos recuerda una tragedia histórica a la que estamos dando la espalda

RE - copiaCada dos segundos una persona se ve forzada a huir de su hogar y desplazarse en busca de un lugar donde su vida no corra peligro por de los conflictos bélicos y las persecuciones por motivos raciales, políticos o religiosos. Más de 70 millones de personas se han visto obligadas a huir de sus hogares en todo el mundo. De ellas, casi 26 millones se han convertido en refugiados sin hogar y más de la mitad son menores de 18 años. A esas dramáticas cifras sin precedentes hay que sumar otros 10 millones de personas apátridas a quienes se les ha negado una nacionalidad y acceso a derechos básicos como educación, salud, empleo y libertad de movimiento.

En los últimos años la situación de los refugiados se ha ido agravando y ha adquirido carácter de tragedia permanente en las aguas del Mediterráneo, donde desde hace cinco años se calcula que han muerto ahogadas más de 17.000 personas, entre ellas muchos niños. Ayer mismo desaparecieron 22 personas frente a las costas de Almería, tras el naufragio en el mar de Alborán de una patera de la que un ferry pudo rescatar a 21 personas. Este goteo de víctimas ignoradas es una vergüenza colectiva para la sociedad europea y un aldabonazo en las conciencias de la sociedad democrática occidental.

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Geniales y olvidadas: Mary Callery, la artista que compartió la vanguardia creativa con Picasso, Duchamp o Matisse

unnamedMary Callery nació en Nueva York, estudió en la Art Student’s League de 1921 a 1925 y en 1930 se trasladó a Paris, donde entró a formar parte de la vanguardia artísitica de la ciudad, convertida por entonces en la capital cultural del mundo, de la que formaban parte, entre otros, figuras como Pablo Picasso, Marcel Duchamp, Fernand Léger, Alexander Calder o Henri Matisse. Cuando los nazis invadieron Francia, Callery regresó a los Estados Unidos, donde se dedicó en cuerpo y alma al desarrollo y crecimiento de la ULAE (Universal Limited Art Editions), entidad a través de la cual difundió la obra de sus compañeros de la vanguaria artística parisina.

En los años 40, 50 y 60 formó parte del movimiento artístico conocido como la Escuela de Nueva York, dejando para la posteridad esculturas como las que integran el arco del proscenio en la Casa de la Ópera Metropolitana, o el busto de su amiga Georgia O’Keeffe, conocida como la “Madre del modernismo estadounidense”. Tras la guerra, regresó regularmente a París para seguir profundizando en el proceso creativo que la convirtió en una de las más grandes figuras de la escultura moderna y el expresionismo abstracto, con unas obras muy personales, marcadas por figuras lineales, que generalmente representaban a acróbatas y bailarinas de suma delgadez y flexibilidad, realizadas en bronce y acero a cielo abierto.

Tuvo dos matrimonios y mantuvo una relación sentimental con el arquitecto Mies van der Rohe, el último director de la Bauhaus, quien diseñó para ella un estudio artísitico en Huntington, en Long Island, Nueva York. Fue siempre una mujer independiente y con una energía creativa sin límites que la llevó a codearse con los más grandes de su tiempo, a pesar de lo cual, tras su muerte en 1977, su figura fue cayendo paulatinamente en el olvido. Sirvan estas líneas como nuestro modesto homenaje a su figura intelectual y personal.

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Consumo de porno entre menores: menos escándalo y más educación

teenagers-tablets-learningUno de cada cuatro chicos ve porno antes de los 13 años y el primer acceso se adelanta a los 8 años. Este titular intencionado y alarmista, extrapolado del estudio Nueva pornografía y cambios en las relaciones interpersonales, elaborado por la Red Jóvenes e Inclusión Social y la Universitat Illes Baleares en base a casi 2.500 encuestas a jóvenes, es el nuevo escándalo informativo. La prensa más sensacionalista ha activado todas las alarmas y decenas de padres, educadores, psicólogos y especialistas de todo tipo han comenzado a sacar conclusiones sobre los peligros que la industria del porno, unida a la tecnología de móviles y pantallas en red, supone para la salud mental y la educación sexual de los jóvenes; una educación que, por cierto, brilla por su ausencia en la práctica totalidad de los centros educativos.

Más allá del dato, bastante excepcional, que sitúa casos puntuales de primeros visionados de porno a los 8 años, el estudio que ha causado tanto revuelo mediático no supone en el fondo una gran novedad respecto a años anteriores o incluso respecto a  generaciones anteriores, que no tenían un acceso tan fácil como el que indudablemente propicia la tecnología digital.  Según el citado informe, la edad media de inicio en el consumo de pornografía son los 14 años entre los hombres adolescentes, y de 16 años en el caso de las mujeres adolescentes, con la puntualización de que uno de cada cuatro varones se ha iniciado en el consumo de contenidos pornográficos en Internet antes de los 13 años.

Por significativa que parezca esta cifra, no está demasiado lejos de la edad de inicio de generaciones predigitales. Las fotos de escenas sexuales y las revistas porno, han circulado por los colegios españoles desde hace décadas (casi tanto como los cigarrillos) y han sido causa de más de un castigo escolar, posterior a la vergonzante requisa. No se trata con este apunte de quitarle importancia a los datos, ciertamente preocupantes, sino de rebajar el nivel de escándalo, que a nada conduce, y de tratar de analizar los hechos friamente en busca de soluciones a un mal que en ningún caso es responsabilidad de los menores, sino culpa de la voracidad lucrativa de los adultos.

En las última décadas hemos convertido a los niños y niñas en consumidores voraces e indefensos de una industria del ocio que les retrata como adultos prematuros y que abarca desde las series infantiles de televisión, la moda, la música y, lo más reciente, los videojuegos y las redes sociales interactivas tipo Musical.ly, Vine, YouTube, Snapchat o Instagram, en las que se les empuja a una desesperada búsqueda de reconocimiento público, en muchos casos con peligrosos efectos. El porno y su consumo entre adolescentes no se inventó ayer, pero lo que sí hemos creado ahora es un sistema de difusión descontrolado a través de terminales de móviles, tablets y similares, cuya venta se potencia entre los niños a una edad cada vez más temprana.

La escandalizada preocupación de los medios de comunicación respecto al consumo de pornografía entre adolescentes durará lo que tarden en descubrir una nueva noticia sensacionalista que les permita seguir vendiendo periódicos y programas. Pasará la ola y quedará la resaca de fondo: unos jóvenes desinformados, sin otra educación sexual que el negocio de la pornografía creado para el lucro de los adultos, unos adolescentes sin la suficiente comunicación con sus padres para poder orientarse en algo tan básico y fundamental como el inicio de su sexualidad y unos estudiantes que no reciben en sus colegios la educación sexual adecuada porque, a pesar de los pesares, ese es un tema en el que pesan tabús y condicionantes morales y religiosos casi ancestrales.

El sexo, lo mismo que la violencia, las drogas o las ideologías tóxicas, están ahí, al alcance de cualquier menor por una u otra vía. De los adultos depende que su conocimiento se produzca de la forma adecuada, controlada, inteligente y con el asesoramiento necesario de padres y profesores. Los escándalos y las prohibiciones a ultranza suelen producir los efectos contrarios a los deseados.

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Jeannette Rankin, la activista social que pagó un alto precio por su pacifismo

Jeannette Rankin

Jeannette Rankin vino al mundo el 11 de junio de 1880 en Missoula, Montana, en el seno de una familia de granjeros y desde la infancia se sintió atraída por la cultura, alentada por su madre que era maestra de escuela, y eso la llevó a ser una de las primeras mujeres en graduarse en la Universidad de montana en 1902. Lo siguiente que hizo fue trasladarse a Nueva York donde canalizó sus inquietudes altruistas y su afán de justicia, iniciando una carrera como trabajadora social que en los siguientes años la llevaría a Seattle, Washington, en cuya universidad organizaría el primer movimiento sufragista.

En 1916 se convirtió en la primera mujer del congreso estadounidense al elegida como miembro de la cámara de representantes por el partido republicano de Montana. Poco más de cinco meses después protagonizó su primera polémica al votar en contra de que Estados Unidos entrase en la Primera Guerra Mundial, empujada por su pacifismo radical. Esa fue la causa principal de que perdiese las siguientes elecciones y tuviese que abandonar el Congreso y dedicarse los siguientes 20 años a trabajar en pro de la salud, la educación materna, y los programas para reducir la mortalidad infantil y la pobreza.

Fue precisamente su pacifismo el que la llevó de nuevo al Congreso como candidata de una plataforma antibelicista y llegó justo a tiempo de protagonizar su segunda y más escandalosa polémica. En 1971, después del ataque japonés a Pearl Harbor, volvió ser la única en votar en contra de la entrada en la Segunda Guerra Mundial, un gesto que pagaría muy caro. Se convirtió en una persona impopular para la mayoría del país y aborrecida por la parte más conservadora de la sociedad, que arruinó su carrera política y actividad académica.

Durante el resto de su vida vivió volcada en todas causas en pro de la paz y los derechos humanos que se pusieron a su alcance: viaje en numerosas ocasiones a la india empapándose del pacifismo y el anti colonialismo de Gandhi, fue seguidora de la Martin Luther King y su lucha por los derechos civiles de los negros y se convirtió en una de las abanderadas de las protestas contra la Guerra de Vietnam, liderando en 1968 una marcha de más de 5.000 mujeres en contra de la guerra. Falleció en 1973, a los 92 años, dejando como legado la Fundación Jeannette Rankin, una organización que da concesiones educativas a mujeres con ingresos económicos bajos en Estados Unidos.

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El inicio de un ciclo histórico en el camino hacia la igualdad de las españolas

Feminismo-Sufragio_femenino-Asociacion_Clara_Campoamor-Historia_354476121_106548647_1024x576Hace 88 años las Cortes españolas incorporaron a las mujeres a la calidad de elegibles y redujeron la edad exigida para ejercer el derecho a voto de los 25 a los 23 años. Fue un hito histórico, aunque incompleto, porque las mujeras podían ser candidatas, pero todavía no podían votar. Sin embargo permitió la entrada en el Congreso de las tres primeras diputadas electas en la historia de este país: Clara Campoamor, Victoria Kent y Margarita Nelken, quienes serían las protagonistas de los debates que llevarían cuatro meses después a la aprobación, el 1 de octubre de 1931, del derecho al sufragio femenino que las españolas pudieron ejercer por primera vez en las elecciones generales de 1933.

Hoy la mayoría del censo electoral está formado por mujeres (17.961.501), superando en un millón a los hombres (16.838.498). Sin embargo, la cuota de candidaturas en las últimas elecciones sigue inclinándose del lado másculino, aunque por poco, ya que las mujeres alcanzaron el 48,4% de las candidaturas. Eso se ha traducido en unos resultados en el que las candidatas españolas han obtenido el mejor resultado de la historia con un 47,7% de diputadas en el Congreso. De esta forma el Congreso español se ha convertido en el quinto más igualitario del mundo, después de México (con 48,2%), Bolivia (53,1%), Cuba (53,2%) y Ruanda (61,3%), según datos del Banco Mundial correspondientes al 2018.

Queda mucho camino por andar, sobre todo para alcanzar la verdadera libertad y erradicar en la calle esa lacra social que se llama violencia de género, que oficialmente ha costado la vida a 998 mujeres desde el 1 de enero de 2003 hasta el día de hoy, según datos del Ministerio de Igualdad. Nosotros seguiremos denunciando todos los abusos y tratando de aportar nuestro granito de arena para lograr una sociedad justa e igualitaria.

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