Lo más urgente y a la vez lo más complicado, es conectar la escuela con el mundo real

Belen Pineiro BeSincroBelén Piñeiro, es profesora de Educación Infantil especializada en Educación Emocional y Máster en Neuropsicología y Educación. Con su web y sus libros se ha convertido en un referente educativo. Actualmente forma a padres y docentes a través de su plataforma, “Escuela con corazón”, con un nuevo modelo educativo que permita a los niños potenciar al máximo sus cualidades a través de la mejora de su autoestima.

 

Has escrito cinco libros en torno a la educación emocional ¿Qué te impulsó a lanzarte a
esta aventura?
Pues todo nació a raíz de mi blog: maestradecorazon.com. Llevaba un tiempo publicando artículos sobre Educación Emocional que tenían muy buena acogida, así que decidí ir un paso más allá y publicar mi primer libro “Educar las emociones en la primera infancia”, una guía para llevar la Educación Emocional a las aulas de segundo ciclo de Educación Infantil y/o primer ciclo de Educación Primaria. La base ya la tenía creada, ya que era mi Trabajo de Fin de Grado, por el cual me dieron la Matrícula de Honor en la universidad. Me di cuenta de que si el libro se vendía, muchos niños y muchos profesores podrían beneficiarse de mi trabajo y llevar a cabo mi proyecto.

¿A qué sector van dirigidos tus libros: a profesionales de la educación, maestros, padres?
Pues a día de hoy, a todos los educadores, en los que se incluyen padres, maestros,
educadores infantiles, monitores, pedagogos y todos los profesionales de la educación.
Todos educamos y todos tenemos que seguir una misma línea. Para educar a los niños
en cualquier materia, primero hay que educar a sus adultos de referencia. De la misma
forma que todos los educadores sabemos leer, sumar o escribir y podemos enseñarles a
los niños estos conocimientos y apoyarnos en el proceso (docentes y padres), con la
Educación Emocional sucede lo mismo. No podemos enseñar a los niños a gestionar sus
emociones, a marcarse objetivos o a comunicarse de una forma asertiva si nosotros no
tenemos esas habilidades.

La Educación Emocional es un término en boga en todos los artículos y entrevistas de
prensa sobre educación ¿Podrías explicarle a un profano en qué consiste?
Pues la educación emocional es, según palabras de Rafael Bisquerra y de forma muy
resumida: “La educación emocional es un proceso educativo, continuo y permanente ,
que pretende potenciar el desarrollo emocional como complemento indispensable del
desarrollo cognitivo, con el objetivo de capacitar al individuo para afrontar mejor los retos que se plantean en la vida cotidiana y aumentar el bienestar personal y social”. De la misma forma que conocemos nuestros músculos, nuestros huesos y nuestros órganos… nuestras emociones también forman parte de nosotros. El hecho de identificar qué sentimos, saber cómo nos afecta y ser capaz de gestionar nuestras emociones a favor de nuestros objetivos y de nuestros valores, nos hace la vida más fácil, tanto a nosotros mismos, en primera persona, como a las personas que nos rodean.

Para educar a los niños en cualquier materia, primero hay que educar a sus adultos de referencia

¿Es la Educación Emocional la respuesta los males que aquejan nuestra educación?
No lo definiría como la “piedra filosofal” que cure todos los males… pero sí como una
herramienta útil para todos los seres humanos. Todos sentimos emociones y a todos nos
viene bien tener herramientas para, por ejemplo, gestionar los nervios antes de un
examen, o no perder los papeles ante una discusión con un amigo o familiar.

¿Explícanos en qué consiste el proyecto “Escuela con corazón”?
Pues se trata de una escuela online, escuelaconcorazon.com, orientada para padres y educadores que intenta suplir las carencias de la educación tradicional y enseñar otras competencias más propias del siglo XXI. Ofrecemos formaciones en temas como: educación emocional, educación sexual,neuroeducación, nutrición, educación en valores… Temas transversales que preocupan tanto a padres como a educadores. Además de eso, también ofrecemos temáticas específicas para docentes, para que conozcan nuevas metodologías con las que trabajar en el aula, que puedan aprender de los mejores otras formas de trabajar que les motiven: flipped classroom, gamificación del aprendizaje, conecta con las matemáticas… Y otras formaciones para resolver situaciones con las que se encuentran cada día: Prevención y gestión del acoso escolar, altas capacidades, fracaso escolar… etc. Todos nuestros cursos se pueden realizar 100% online, sin tiempo límite, sin fechas de entrega, ni horario y con acceso ilimitado a los tutores. Queremos que nuestros alumnos (en su mayoría profesores y padres) realicen las formaciones a su ritmo para que puedan aprovechar al máximo todos los contenidos. Ofrecemos lo que deseamos en la enseñanza: una verdadera educación personalizada.

¿Está nuestro sistema educativo preparado para afrontar la revolución tecnológica en la
que nos hemos adentrado?
Bueno, es difícil generalizar. Habrá colegios y/o profesores que sí lo estén y otros que no.
A grandes rasgos te diría que no, pero ya no hablando solo del sistema educativo, sino de
la sociedad a nivel global. Creo que somos muchos los que todavía no estamos (bien)
educados en el uso de la tecnología: unos por defecto y otros por exceso de uso. Una vez
más, si nosotros no estamos educados, no podemos educar a nuestros niños ni servir de
modelo de referencia para ellos.

¿Qué cambios urgentes necesitan nuestras escuelas?
Hacen falta muchísimos cambios.Creo que lo más urgente, y quizás también lo más
complicado es conectar la escuela al mundo real. Enseñar cosas que realmente sean
útiles para los niños. Casi la totalidad de los adultos tienen una cuenta bancaria, cocinan, tienen que hacer la declaración de la renta, habrán firmado un contrato laboral, tienen algún tipo de conflicto con sus amigos, tienen compañeros de trabajo con los que tienen lidiar cada día, tienen relaciones de pareja, mantienen relaciones sexuales… Sin embargo, las escuelas apenas tratan estos temas… No preparamos a los niños para la vida real. ¿Por qué no hablar más de economía, de nutrición, de derechos y deberes laborales, de resolución de conflictos, del trabajo en equipo, ofrecer una educación afectivo-sexual? Sinceramente, de corazón, creo que ese tipo de educación sería más útil que exigir a los niños que memoricen unos datos a los que pueden acceder en un par de​ clics desde sus smartphones. Estas carencias de la escuela tradicional son las que intentamos suplir en Escuela con Corazón.

Los docentes tendrían que tener más libertad para probar cosas nuevas en sus aulas

¿Hasta qué punto es importante lograr un consenso educativo? ¿Es posible ese
consenso?
Creo que lo más importante es lograr la confianza en el docente. No puede ser que todos
los maestros y educadores dependan de lo que les diga el gobierno de turno para desempeñar su trabajo. Considero que los docentes tendrían que tener más libertad para probar cosas nuevas en su aula, elegir cómo dar las clases y también tener un poco más de manga ancha en los temarios a impartir. Estamos todos de acuerdo en que hay ciertos contenidos mínimos que todo niño debe adquirir: leer, sumar, restar, escribir… pero a partir de ahí el maestro debería poder tener más implicación en la selección de los contenidos a impartir. Creo que tanto él como sus alumnos disfrutarían mucho más de las clases.

¿Qué papel deben asumir los educadores en un nuevo sistema educativo adaptado a la
sociedad digital del siglo XXI?
Depende de la etapa educativa en la que nos encontremos. En Educación Infantil y
Primaria, insistiría mucho en la educación en un uso responsable y no abusivo. La
tecnología es una herramienta fabulosa tanto para la enseñanza como para nuestro día
a día, pero es eso, una herramienta. Debemos enseñar a los niños a utilizarlas de una
forma responsable y segura. Cuando los niños son un poco mayores, insistiría mucho en el tema de la privacidad, de la seguridad. Prevenir casos de acoso, de exposición de nuestra privacidad, y por supuesto, del cyber-bullying. Por otro lado, también es importante enseñar a los niños a filtrar todos los contenidos que ven en Internet. A buscar fuentes fiables, a contrastar información y a
desarrollar su pensamiento crítico.

¿El entorno social: medios de comunicación, industria del ocio infantil y juvenil, etc., es
importante en el proceso educativo? ¿Están esos sectores a la altura de las necesidades
de educativas de nuestra sociedad?
Hoy en día tenemos muchísima oferta en estos sectores. Más de la que podemos abarcar
y utilizar. Una vez más, lo más importante es que nosotros sepamos elegir. Filtrar y
seleccionar aquello que merece la pena, que resulta útil para cubrir nuestras necesidades, que está alineado con nuestros objetivos y valores y dejar a un lado lo que no lo está. Una vez más, sale a relucir la importancia de educar al educador. Considero que la oferta es suficiente y que hay muchísimo material que está a la altura. Tan solo hay que buscarlo y saber distinguirlo de todo lo demás.

Sincronía, una sola Humanidad. Por un Pacto Social y de Estado en Educación.

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