Adiós a Lolo Rico: la periodista trasngresora que iluminó el mundo infantil con una bola de cristal y que fue víctima de la censura y la intransigencia

lolo-ricoMaría Dolores Rico Oliver nació en Madrid en 1935, un año antes de que este país se desangrase en una bestial guerra civil que lo sumió en cuatro décadas de oscurantismo moral y cultural, contra el que aquella niña, a la que todos acabarían conociendo con el apodo masculinizado de Lolo, luchó durante toda su vida. Comenzó su carrera profesional escribiendo cuentos infantiles y entró a trabajar en Radio Nacional de España y Televisión Española, donde se convertiría en un mito de la cultura popular gracias a su programa estrella La Bola de Cristal, una referencia para millones de espectadores, tanto niños como a adultos, de los años 80 y que, a pesar de su fama y audiencia, siempre estuvo en el punto de mira de la censura que acabó eliminándolo después de solo cuatro años en antena.

En los años 70, cuando la dictadura franquista daba sus últimos estertores, Lolo comenzó a iluminar la programación de la única televisión del país, trabajando como guionista en programas que abandonaban la ñoñeria y el adoctrinamiento para comenzara a tratarlos con sujetos inteligentes que algún día, con suerte, serían los ciudadanos protagonistas del cambio político y social español. Antes de que los niños nacidos a finales de los 60 tuviesen la fortuna de asomarse a la modernidad irreverente de La Bola de Cristal, hubo generaciones de españolitos que pudieron intuir que había algo más allá de la cantinela repetitiva de tabla de multiplicar o los pecados capitales recitados de memoria gracias a programas como La casa del reloj (1971-1974), Un globo, dos globos, tres globos (1974-1979) o La cometa blanca (1981-1983).

Además de encarnar en la Bola de Cristal la parte más creativa, transgresora, libertaria y moderna que tuvo la mediaticamente exagerada “Movida” de los años 80, Lolo Rico fue desde siempre una escritora que defendió cosas que parecen elementales pero nunca lo han sido, como la reivindicación de la educación pública sobre la privada (uno de los motivos de censura que llevó al final del programa), el desarrollo de los juegos infantiles frente a la ficción televisiva, el impulso de la imaginación frente al mero papel de espectadores de los niños, la libertad sexual frente a los estereotipos tradicionales o la insumisión intelectual frente al dirigismo de las modas. En una de sus últimas entrevistas reivindicaba la libertad creativa como el principal referente para crear un programa infantil: “Lo que tiene que tener un programa para niños es inteligencia, humor y conocimientos. La cultura no tiene por qué ser algo aburrido, ni lo entretenido tiene que ser banal e insustancial”.

Nuestro agradecido homaneja. Sincronía, una sola Humanidad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s