“El mercado, los medios y el marketing tan solo ven en nuestros hijos consumidores potenciales y los tratan como tales, enviando mensajes irresponsables, empujándoles a consumir todo y más.”

Alberto Pellai y Barbara Tamborini - copiaBarbara Tamborini es psicopedagoga y autora de varios libros sobre la edad evolutiva. Alberto Pellai es médico y psicoterapeuta de la edad evolutiva y autor de numerosos bestsellers para padres, educadores y jóvenes. Ambos han aportado su experiencia conjunta para escribir La edad del tsunami. Cómo sobrevivir a un hijo preadolescente, un libro publicado por Ediciones Paidós, en el que dan las pistas para entender a una nueva generación de preadolescentes, nativos digitales, con unas experiencias vitales que no se parecen en nada a las de sus padres.

¿Cómo nace el proyecto de La edad del tsunami?
Somos padres de cuatro hijos, y cuando nuestro primogénito pasó a preadolescente, vimos entrar en casa un verdadero tsunami. Nos entrenó para manejar bien esta fase de la vida y lo que aprendimos con él lo pusimos en práctica con nuestros otros hijos. Actualmente Pietro, el tercero de ellos, está en plena preadolescencia. Y el próximo año le tocará a la última nacida, Caterina, que está a punto de cumplir 10 años.

¿Qué os proponéis transmitir con este libro?
Aunque ambos tenemos competencia profesional en el campo psicoeducativo, hemos palpado lo exigente que es ser padres cuando un niño ingresa a la preadolescencia. Y también nos hemos dado cuenta de esto como profesionales: nunca como en los últimos cinco años, los psicoterapeutas nos confrontamos con padres de preadolescentes que piden ayuda porque han descubierto que sus hijos entraron prematuramente en el territorio de los comportamientos de riesgo: tabaco, alcohol, sexualidad precoz y promiscua. Por no mencionar el riesgo asociado con la vida online de los preadolescentes, que quizás representa hoy la mayor emergencia educativa para quienes experimentan esta fase de crecimiento: pornografía en línea (que es una epidemia entre los más pequeños de la que los padres tienen que ser conscientes), sexting (contracción de sex y texting), juegos de azar, captación en línea, sexualización temprana. Con este libro queremos ayudar a aquellos que viven o trabajan junto a un preadolescente, a que reflexionen sobre su rol, sus responsabilidades y funciones educativas, y deseamos proporcionar consejos prácticos y concretos para manejar más fácilmente la relación educativa con quienes están pasando por la era del tsunami.

“En el mundo global todo preadolescente pasa más tiempo frente a una pantalla y en línea que en la escuela.”

¿Está dirigido exclusivamente a los padres o es útil también para maestros y profesionales en contacto con jóvenes?
En Italia, el libro ha tenido un gran éxito, con 50.000 copias vendidas y 12 reimpresiones, y esto es porque fue apreciado no solo por los padres de preadolescentes, sino por todas las personas que tienen un rol educativo con aquellos que están en esta etapa de su crecimiento. En particular, el libro ha sido ampliamente leído por profesores de la secundaria y educadores deportivos, boy scouts y aquellos que llevan a cabo una actividad educativa extracurricular con preadolescentes.

portada_la-edad-del-tsunami_alberto-pellai_201803271543Decís que la paciencia no es suficiente, ¿cuáles son las claves esenciales para entender a un preadolescente?
En nuestro libro hemos dado gran importancia a lo que las neurociencias han descubierto en los últimos 20 años con respecto al funcionamiento mental durante la preadolescencia. En el libro, por lo tanto, frente a un niño en crisis o particularmente desafiante, proponemos a los padres que entren en su mente e intenten imaginar lo que está sucediendo en el mundo de sus emociones y sus pensamientos. Pero proporcionamos herramientas para hacerlo de una manera científica, no de manera improvisada. Saber lo que le está sucediendo a un niño es la mejor manera de responder de manera concreta y apropiada a sus necesidades reales.

¿Da la sociedad a los adolescentes la importancia que merecen o los trata como alguien que atraviesa una fase disparatada?
No estamos preparados para los desafíos evolutivos y educativos que caracterizan a la preadolescencia, que de todas las fases del ciclo evolutivo ha sido siempre la más descuidada, misteriosa y menos estudiada. Basta con entrar en las librerías para darse cuenta. Hay muchísimos libros sobre la primera y la segunda infancia y muchísimos libros sobre la adolescencia. Sin embargo, no hay casi nada acerca de la preadolescencia, que es una edad con características muy específicas, que requieren una atención educativa muy diferente de la dirigida a niños o adolescentes.

¿Vivimos una época de sobreprotección de la infancia y la adolescencia?
Hoy la sobreprotección es un riesgo frecuente. Tememos tanto al mundo exterior que tendemos a mantener a nuestros hijos en casa el mayor tiempo posible, limitando sus experiencias sociales y de autonomía. ¿Habéis notado que los preadolescentes ya no montan en bicicleta, mientras que todos tienen un Smartphone? La bicicleta ya no se usa porque los padres tememos que se lastimen, que tengan accidentes. En cambio, nos sentimos cómodos cuando nuestros niños preadolescentes pasan la tarde en la seguridad de su habitación, jugando a videojuegos o navegando en la red con Smartphones, tabletas y computadoras. Entonces, se lanzan a la vida online, donde no hay reglas, donde no hay supervisión adulta, y donde los riesgos para su vida emocional y su desarrollo social son infinitos.

¿Existe una brecha que separa a los adolescentes, nacidos en plena era digital, de sus progenitores?
Los niños saben bien cómo manejar las nuevas tecnologías desde un punto de vista práctico y funcional. Saben cómo activar y administrar todas las funciones técnicas, pero no pueden prever los efectos desde una óptica emocional y comportamental, y, por consecuencia, durante la preadolescencia tenemos muchos problemas asociados a los comportamientos de riesgo de la vida online de los más pequeños. Los juegos de azar, el sexting, la pornografía, la captación en línea: son todos problemas que los padres de hoy en día nunca han vivido durante su vida adolescente, y que deben conocer para proteger el crecimiento de sus hijos nativos digitales. Hemos tratado estos temas en el libro anterior a La era del tsunami, titulado Tutto troppo presto [Todo demasiado pronto] que tuvo un gran éxito en Italia y que se ha convertido en un manual de referencia para los padres que están criando niños nativos digitales y no conocen los riesgos a los que están expuestos.

La edad evolutiva es un área muy vulnerable del ciclo vital y los adultos debemos repensar nuestro proyecto educativo

¿En qué medida la tecnología influye en los preadolescente?
La vida en línea de nuestros niños preadolescentes es cada vez más intensa y penetrante, e invade toda su vida real. Para muchos niños, no existen límites cualitativos y cuantitativos con respecto a lo que hacen con sus propias tecnologías: la cantidad de horas pasadas cada día en los videojuegos, la navegación recurrente en webs para adultos, a veces incluso usando dinero para apostar (aunque están prohibidos para los menores, los juegos de azar online son fácilmente accesibles y carecen de restricciones especiales). Es como si el adulto descubriera que frente al poder atractivo y aditivo de la tecnología, su autoridad y su función pueden hacer poco o nada. La web se impone con todo su poder y deja a los adultos de referencia en segundo plano. Solo la escuela lucha todavía para definir reglas, límites y fronteras que considera fundamentales para salvaguardar el crecimiento.

¿Hasta qué punto los medios de comunicación y la industria del ocio juvenil son importantes para la población adolescente? ¿Cómo influyen?
En el mundo global, todo preadolescente pasa más tiempo frente a una pantalla y en línea que en la escuela. Niños y adolescentes se someten a enormes procesos de condicionamiento social, que tienen lugar en una especie de plan de estudios paralelo (el de los medios de comunicación, de hecho) que respalda el currículo escolar y la acción educativa de la familia. A partir de este currículo paralelo, manejado exclusivamente por el mercado y los medios, los jóvenes extraen elementos importantes para construir su propia identidad, sus propios modelos de salud, bienestar, comportamiento social, representación del mundo del trabajo, del consumo y de la sociedad en general. Para ayudar a aquellos que están creciendo, frente a la potencia dominante que los medios de comunicación y del marketing estratégico de las multinacionales tienen en la vida de nuestros hijos, es fundamental adquirir un pensamiento crítico y una nueva conciencia a través de nuestra capacidad de filtración y decodificación de aquello que se transmite desde la pantalla o que se presenta en las miles de páginas web, aplicaciones y redes sociales que los preadolescentes frecuentan regularmente.

¿Podríamos decir que la sociedad occidental está pasando por una fase de crisis de valores éticos en relación a la juventud, o la situación ha sido similar en todas las generaciones?
Como escribió Zygmunt Bauman, vivimos en una sociedad líquida que ha perdido referencias y valores. El liberalismo económico sobre el cual se fundó la economía de mercado a escala global, no ha tenido interés alguno en proteger a los menores, salvaguardando solo el beneficio económico. Esta es la razón por la que hoy la edad evolutiva representa un área particularmente vulnerable del ciclo vital, y nosotros, como adultos, debemos repensar nuestro proyecto educativo con el fin de proporcionar el apoyo y la ayuda al crecimiento que nuestros hijos necesitan hoy de forma extraordinaria.

¿Cuán importante es el trabajo de la escuela y de los profesores?
Desde esta perspectiva, la escuela es el mejor y más importante aliado de la familia en el proyecto educativo dirigido a los preadolescentes. Los padres y maestros son los únicos, en esta sociedad dominada por los intereses del mercado, que ven a los menores como sujetos en formación que necesitan atención y responsabilidad educativa. El mercado, los medios y el marketing tan solo ven en nuestros hijos consumidores potenciales y los tratan como tales, enviando mensajes irresponsables que los empujan a consumir todo y más. Piense en cómo el alcohol se ha convertido en una emergencia entre los más jóvenes y cómo la misma cultura dominante ha “limpiado” el cannabis, definiéndolo como un producto “ligero y sin consecuencias” para nuestra salud. Por el contrario, las neurociencias han resaltado los riesgos específicos que estas sustancias tienen sobre el desarrollo neurobiológico de los más jóvenes.

Sincronia, una sola Humanidad

 

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