Sebas Llorente: “Si quieres algo debes ir a buscarlo, no puedes quedarte sentado en el sofá esperando a que venga a por ti”

 

Sebas Lorente 2 - copiaEn 1983 Sebas Llorente Sufrió un accidente de coche que le dejó parapléjico. Se licenció en Derecho, pero 20 años después del accidente retomó el golf, deporte que había practicado siendo niño, y en el año 2010 se proclamó campeón de Europa de Golf en silla de ruedas y en 2011, formando parte del equipo nacional español, consiguió el subcampeonato de Europa de Golf Adaptado por equipos (Nations Cup). Ahora se dedica a comunicar y transmitir en charlas y conferencias lo que a él le ha servido para intentar mejorar como persona y seguir adelante.

¿Qué te motivó a sumergirte en el proyecto de escribir 8 días levantándome de #BuenHumor y cuál era tu objetivo al hacerlo?
La idea fue surgiendo un poco sobre la marcha. Empecé escribiendo artículos en mi blog, y los compartía en mi página de Facebook. Pensaba que casi nadie los leería, pero cada vez tenía más lectores que me animaban a seguir escribiendo. Con esos artículos muchas veces tenía la impresión de que me quedaba a mitad de camino, que tenía mucho más que contar, y así empecé a escribir algunas historias que conocía bien y que, al menos a mí, me “llegaban” y me invitaban a reflexionar sobre varios temas. Escribir un libro era una quimera, no pensaba que tuviera el nivel suficiente; pero, si a la gente le gustaba lo que escribía… A partir de ahí, surgió la idea de escribir el libro y luego todo vino muy rodado. Tuve mucha suerte.

¿Por qué ese título?
Cada día cuelgo un tuit en el que digo cuántos días de vida tengo (contados desde que nací) e incorporo alguna reflexión que se me ocurre en ese momento. Cada uno de los capítulos del libro comienza con alguno de estos tuits que he publicado, escogido por la relación entre la reflexión del tuit en cuestión y el tema que se aborda en ese capítulo. El libro contiene 8 capítulos, por lo que en él aparecen 8 tuits que he publicado en otros tantos días, en los que, a buen seguro, me he levantado de buen humor.

¿Qué diferencia tu libro de otros que tratan el tema del desarrollo personal?
Normalmente estos libros están escritos por coaches, psicólogos y personas con alguna formación en dicha materia. Ese no es mi caso. Nada de lo que cuento ha salido de ningún libro, curso o estudios. Hablo de la vida desde mi propia experiencia, de personas de las que he aprendido infinidad de cosas; cuento historias que me han pasado o que conozco de primera mano. No hay nada artificial ni, como digo yo, “de laboratorio” en el libro. Mi opinión no tiene mayor autoridad que la de cualquier lector, pues obedece simplemente a la forma que tengo de ver las cosas.

Sufriste un grave accidente en 1983 y hasta 20 años después no retomas la práctica del deporte, del golf ¿Que ocurre en esas dos décadas?
¡Casi nada! Jajajaja. Acabo la carrera de Derecho, dedico siete años más a mi formación preparando oposiciones de Abogado del Estado, me caso, tengo dos hijos, trabajo como abogado…

En algún momento creíste que todo estaba perdido para siempre? ¿Cómo afrontas la superación de la paraplejia?
No, nunca. Cuando tuve el accidente no me hundí en ningún momento. Me centré en todo lo que tenía por delante, olvidándome de lo que quedaba atrás. Lo que ya no podría hacer no me hacía perder ni un minuto, y sólo me interesaba lo que sí podía hacer.

¿De qué sirve el lamento? ¿Crees en la suerte o eso es algo que cada uno se labra a diario?
La suerte se reparte entre todas las personas bastante por igual. Lo que ocurre es que una misma situación o circunstancia es agradecida por unos y casi despreciada por otros; unos se considerarán afortunados por recibirla, mientras que otros, recibiéndola igual, se sentirán desafortunados porque eso no les interesa y lo que ansían son otras situaciones o circunstancias distintas. Piensa en la salud y en el dinero, por ejemplo.

El lamento no conduce a ningún lado y, sin embargo, nos pasamos la vida quejándonos por todo.

Hay un refrán que dice que “es más fácil predicar que dar trigo”. ¿La superación de una tragedia personal está al alcance de todo el mundo o hay que estar hecho de una pasta especial?
Está al alcance de absolutamente todo el mundo… que quiera superarla. Si quieres algo debes ir a buscarlo, no puedes quedarte sentado en el sofá de tu casa esperando a que venga a por ti. Conozco infinidad de casos de personas que han superado adversidades tremendas (mucho peores que la mía) y sólo algunos pocos de personas que se han hundido con ellas. Como decía Bertrand Russell, “la mejor prueba de que algo puede hacerse es que antes alguien ya lo hizo”.

8_días_levantándome_de_buen_humor¿Tu libro es un manual de consejos, los que se suele llamar “autoayuda”, o es una reflexión personal sobre las circunstancias y los imperativos vitales?
Es una mezcla de las dos cosas. La ayuda siempre acaba saliendo de uno mismo. Las herramientas necesarias para arreglar el motor las tiene cada uno; yo, como mucho, puedo indicarle dónde las tiene, porque no las encuentra, las tiene como escondidas. Pero las herramientas serán siempre suyas. En el libro doy consejos como los que puede dar cualquier otra persona, pero basados en lo que yo he vivido y en lo que yo he conocido. Y también incluyo, claro, mis reflexiones personales sobre los temas que trato.

 

¿Existen los problemas pequeños y los problemas insalvables, o eso depende solamente de la óptica y la voluntad de cada uno?
Por supuesto que existen problemas insalvables, pero son muy excepcionales. Otra cosa es que los veamos como insalvables a priori; pero luego nos acabamos dando cuenta, en la inmensa mayoría de los casos, que no era tan fiero el toro como lo pintábamos.

¿Cuáles son las claves esenciales para comenzar a crecer como ser humano?
Para mí, el reconocimiento de aquello en lo que fallamos, la voluntad real, verdadera (no el mero propósito o intención) de cambiar y mejorar, y tomar la decisión de hacerlo y empezar de alguna manera.

La suerte se reparte entre todas las personas bastante por igual. Lo que ocurre es que una misma situación o circunstancia es agradecida por unos y casi despreciada por otros.

Tienes dos hijos, ¿Les hablas a ellos de lo que explicas en el libro o dejas que la vida les vaya moldeando?
Las dos cosas. A su edad no es fácil coincidir con las ideas de tus padres. Yo no lo hacía. Intento educarlos con arreglo a los principios y valores que mi mujer y yo consideramos mejores; pero sin atosigarlos, sin imposiciones. El ejemplo es la mejor enseñanza. Como todos, cometerán sus propios errores y esperemos que, cuando lo hagan, al menos aprendan de ellos.

¿De verdad todos podemos despertarnos felices?
Yo creo que sí. Tenemos todo para ser felices, lo que pasa es que, a menudo, no lo valoramos. Queremos más, lo que no tenemos, lo que hemos perdido, lo que tiene el vecino… Si nos olvidamos de todo ello y nos centramos en disfrutar de todo lo que tenemos, no podemos llegar sino a la conclusión de que somos unos privilegiados, incluso con todos nuestros problemas a cuestas. El lamento no conduce a ningún lado y, sin embargo, nos pasamos la vida quejándonos por todo. Yo creo que no tenemos siquiera el derecho a quejarnos; no nos atreveríamos a hacerlo si nos pusiéramos en la piel del verdaderamente desfavorecido. Se nos caería la cara al suelo de vergüenza.

¿Te sientes satisfecho con el resultado de este libro?
Estoy encantado, como viviendo un sueño. Ha tenido una acogida extraordinaria, mucho mayor de la que yo me podía esperar. La gente me escribe muchos mensajes diciéndome que el libro les ha resultado de gran ayuda. Y, para mí, no hay nada más bonito que ayudar, ni mejor recompensa que haber ayudado.

Sincronía, una sola Humanidad

En defensa de la libertad de prensa

0001818002«Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión»  Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

Hoy se celebra en todo el mundo el Día Internacional de la Libertad de Prensa con unos datos preocupantes. 23 periodistas, cuatro internautas y dos colaboradores han sido asesinados en lo que va de año; además, 176 periodistas, 126 internautas y 15 colaboradores han sido encarcelados por intentar ejercer su oficio e informar libremente, según Reporteros Sin Fronteras. En la clasificación por países que esta organización hace sobre el ejercicio de la libertad de prensa, España figura en el puesto 31 de 180 países, una clasificación que encabeza Noruega y cierra Corea del Norte.

Para este año la UNESCO ha elegido como lema «Los frenos y contrapesos al poder: medios de comunicación, justicia y estado de derecho». La reivindicación oficial de la jornada se centra en cuestiones de los medios y en la transparencia del proceso político, la independencia y la alfabetización mediática del poder judicial, y la responsabilidad de las instituciones estatales frente al público.

Desde Sincronía, una sola Humanidad, hacemos nuestra la frase del periodista y magnate de la prensa Joseph Pulitzer: “Una prensa cínica, mercenaria y demagógica producirá un pueblo cínico, mercenario y demagógico”.