“Historia de la violencia contra las mujeres”, un viaje a las raíces del machismo para intentar superarlo

9788437624815La erradicación de la violencia contra las mujeres se ha convertido en uno de los principales retos del cambio social en el siglo XXI en todo el mundo. Siglos de violencia, tanto física, como psicológica e intelectual han creado un sistema en el que el hombre es el protagonista de historia y relega a la mujer a un papel de compañera comparsa, dedicada a la procreación y conservación de la especie. Ante esta verdad innegable, el historiador Antonio Gil Ambrona propone acercarse al pasado y conocer las raíces y los detalles de esa violencia, para combatirla y enviarla al rincón de la historia, eliminándola para lograr una sociedad igualitaria en el siglo XXI.

Los malos tratos físicos y los asesinatos de mujeres a manos de sus parejas o ex compañeros sentimentales han sido a lo largo de la historia los eslabones más duros  de la cadena de postración a la que fueron sometidas las mujeres. La obra Historia de la violencia contra las mujeres analiza un período histórico que abarca desde los antecedentes de la dominación romana de la Península ibérica hasta la sociedad española del siglo XXI. Tal y como expone el autor, la violencia ejercida por los hombres contra las mujeres ha encontrado siempre justificaciones y ha chocado con resistencias diversas que han ido cambiando y readaptándose en cada momento en función de las circunstancias políticas, económicas, sociales, religiosas y culturales, pero que no han desaparecido ni se han prácticamente atenuado.

Mujeres de todo tipo y condición han sufrido las consecuencias de un sistema patriarcal y misógino, al que en ocasiones desafiaron, casi siempre con consecuencias duras y a veces trágicas, pero que a la larga han servido para conseguir avances fundamentales en su lucha por la igualdad. Toda esa evolución histórica sido rastreada en leyes y tratados jurídicos, en procesos criminales o de divorcio, o en obras literarias, correspondencia y escritos autobiográficos. El objetivo de esta obra es desgranar las causas de la violencia contra las mujeres en la historia de España, centrándose especialmente en los conflictos matrimoniales o afectivos, y definir qué parte de responsabilidad han tenido y siguen teniendo los ámbitos de poder y la sociedad en general en esos hechos, sin perder de vista cómo han vivido las mujeres esas situaciones y qué reacciones y rebeldías han generado.

Historia de la violencia contra las mujeres fue editada por Editorial Cátedra en 2008 y es una recomendación de Sincronía , una sola Humanidad. Tolerancia cero con el machismo.

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Día Mundial de la Propiedad Intelectual, una reivindicación del papel de las mujeres en los cambios culturales que han movido el mundo

2018_04_10_Banner_IPDayLa campaña del Día Mundial de la Propiedad Intelectual de este año celebra y rinde homenaje al talento, el ingenio, la curiosidad y el valor de las mujeres que impulsan el cambio en nuestro mundo. Cada día más, las aportaciones de las mujeres de todo el planeta resultan más significativas y alentadoras, y son las artífices del cambio en nuestro mundo. Las mujeres están reinterpretando la cultura y poniendo a prueba los límites de la expresión artística y creativa

Hoy, son más numerosas que nunca las mujeres que asumen funciones de liderazgo y hacen oír sus voces en los ámbitos de la ciencia, la tecnología, los negocios y las artes, rompiendo una cadencia de siglos en la que la contribución de las mujeres a los grandes avances de la humanidad ha sido minusvalorada y silenciada en la mayoría de las ocasiones.

Figuras como la de Ende, la primera pintora de la historia que iluminó códices en el siglo X, Hildegarda de Bingen, una monja benedictina que fue pionera en el campo de la música, Rosa María Gálvez, la mejor dramaturga del XVIII o Maruja Mallo, una de las grandes surrealistas desterrada de los libros de historia, son ejemplos palmarios de este olvido histórico que hay que arrinconar y eliminar para siempre.

Sincronía, una sola Humanidad

Los acosadores te hacen creer que no tienes valor, que eres inferior, y esa idea se incrusta en la mente de una manera horrible

FotoAinaraAinara Conesa se estrenó como escritora en 2017, a los 32 años, con “Yo también sufrí acoso escolar”, un libro de autoayuda destinado a las víctimas de acoso en el que cuenta su propia historia de bullying vivida en el colegio. Publicada por UNO Editorial. la obra pretende proporcionar a los menores acosados, la ayuda que la autora no pudo encontrar en su día.

 

 

¿Qué buscabas exactamente cuando comenzaste a escribir Yo también sufrí acoso escolar?
Yo sufrí acoso escolar entre los ocho y los dieciséis años. Después me cambié de colegio y pararon las agresiones, pero mi personalidad y mi autoestima quedaron tan dañadas que en el nuevo colegio seguía actuando de la misma manera insegura y desconfiada, aislándome de la gente. Al paso del tiempo no sólo no mejoró mi autoestima, sino que cada vez se iba agravando porque me afectaba en todos los ámbitos de la vida, desde las relaciones sociales y sentimentales, hasta las profesionales. A raíz de todos los problemas que se me originaban a causa de las secuelas del acoso, empecé a leer libros de autoayuda, sobre acoso escolar, autoestima y miedo. En parte me ayudaron a comprender preguntas que durante años rondaban por mi mente y nunca obtenían respuesta. Sin embargo no encontraba en ellos la guía para superar el gran trauma que me había ocasionado el acoso escolar. Fue por este motivo por el que años después me surgió la idea de escribir un libro contando mi historia, un libro de autoayuda para personas que hubieran sufrido acoso escolar y no lograran superar esas secuelas que quedan en la personalidad. Escribí el libro que me hubiera gustado encontrar a mí.

¿Ha sido una experiencia dura revivir esa etapa de tu vida?
Ha habido momentos muy duros en los que no he podido contener las lágrimas. Sin embargo ha sido necesario revivirlo para ver las cosas desde otra perspectiva más amplia, poniéndome en el lugar tanto del acosador, como de los testigos, de mis padres y del colegio. Esto me ha hecho reflexionar, y darme cuenta de que tenía que perdonar las acciones de éstos, y dejar marchar un rencor, que lo único que hacía era causarme dolor a mi misma. Escribir el libro ha tenido un efecto terapéutico para mí. No sólo he logrado eliminar el rencor, sino que además he desbloqueado barreras emocionales que yo no comprendía, exteriorizando de una forma sana las emociones que me dejaron huella, y que muchas veces son las causantes de los bloqueos y los trastornos del presente. Por otro lado me ha hecho recordar a personas que fueron importantes para mí a lo largo de mi vida, a valorar detalles que en su día no supe apreciar, y sobre todo a sentirme agradecida por haber formado parte de mi vida, haya sido para bien o para mal, porque de todas las experiencias se pueden sacar cosas positivas y aprender mucho de ellas.

¿Las secuelas del acoso escolar dejan huella permanente o hay alguna forma de superarlo totalmente?
Dejan una huella profunda muy difícil de superar. Una vez finalizado el acoso no solo queda el mal recuerdo, sino que la personalidad queda totalmente destrozada; baja autoestima, miedo, inseguridad, culpa, depresiones constantes e incluso pueden generarse trastornos de tipo social. Cuanto más tiempo dura la etapa del acoso, más difícil será superarlo, ya que hemos estado más tiempo interiorizando estas emociones. Sin embargo, si se trabaja de forma constante cada parte dañada de nuestra personalidad se puede lograr superar este trauma, pero es un proceso lento que hay que trabajarlo diariamente.

¿En que medida ha marcado tu vida haber sido víctima de acoso escolar?
Me afectó en todos los ámbitos de la vida, desde las relaciones sociales y sentimentales hasta las profesionales. Sufrir acoso escolar durante tanto tiempo afecta mayormente a la autoestima. Durante todo el tiempo que dura el acoso, los acosadores te hacen creer que no tienes valor, que eres diferente, un ser inferior a los demás. Y esta idea se incrusta en nuestra mente de una manera tan horrible, que después cuesta mucho cambiarla y tenemos que aprender a querernos a nosotros mismos. La autoestima baja que arrastramos nos afecta a cada segundo. Nos cuesta entablar conversaciones, hasta el punto de simplemente preguntar a un desconocido por la dirección de una calle, o contestar a una llamada telefónica. Estas acciones para cualquier persona no suponen ningún problema, pero para quienes hemos sufrido acoso escolar pueden llegar a ser situaciones de extrema ansiedad. En las relaciones de pareja, la baja autoestima nos hace personas inseguras, dependientes y celosas, creyendo que nuestra pareja se dará cuenta de lo poco que valemos y nos cambiará por alguien mejor en cualquier momento. En los empleos también nos afecta la baja autoestima, tanto en la actividad que realizamos, como en las relaciones con los compañeros o superiores, que pueden llegar a aprovecharse de nuestra incapacidad para decir no, para cargarnos de trabajo o mandarnos tareas de menor prestigio. Todas estas dificultades a las que nos enfrentamos a diario, “nos confirman” las creencias erróneas que nos inculcaron en el colegio, cayendo en constantes depresiones y con importantes problemas en el control de las emociones, entrando así en un bucle del que cada vez es más difícil salir.

Portada-final Ainara¿Tu libro es una denuncia de la situación o pretende ser una herramienta para ayudar a eliminar el bullying?
Ninguna de las dos. Esta orientado a personas que sufrieron acoso escolar en la niñez o adolescencia y ahora en la edad adulta siguen cargando con las secuelas y quieren superarlo pero no saben cómo hacerlo. Este libro es una guía para ayudarles a superar cada parte dañada, una motivación para no rendirse y dar un vuelco a sus vidas para dejar al fin este trauma en el pasado y deje de ser un impedimento para ser felices en la vida. Por otro lado también puede ayudar a personas que no hayan sufrido acoso escolar a entender lo que esto supone y a detectar los signos y comportamientos de quienes sí lo sufren o lo han sufrido y así poder ayudarles.

¿Qué es lo peor para una víctima de bullying: la agresión en si misma, el aislamiento, …?
Todo es horrible, pero en mi opinión lo peor es el sentimiento de no ser aceptado, de no ser querido, ni valorado, y por lo tanto la soledad que sentimos. Sentimos que sobramos en el mundo por no encajar en ninguna parte, y que si nos quitásemos del medio, a nadie le importaría, nadie nos echaría en falta. Ese pensamiento es lo más doloroso.

Cuando se empezó a hablar de bullying era frecuente escuchar expresiones como: eso siempre ha sucedido, son cosas de chavales… ¿Esa visión ha supuesto un problema y un retraso a la hora de afrontar el acoso escolar?
Esa parte fue muy dura, ya que cuando sufrimos acoso escolar, somos niños, y no tenemos la capacidad para entender lo que esta sucediendo y por qué, por lo que es un gran sufrimiento psicológico. Y si a esto le sumamos, que las personas en las que confiamos, las personas que deberían protegernos y cuidarnos no le dan importancia a algo que nos hace sufrir tanto, nos crea más confusión aún y nos vemos completamente solos en este infierno.

¿Nuestra sociedad es consciente del verdadero problema que supone el bullying?
Hace unos pocos años para nada. No se oía hablar del bullying en ningún sitio, por lo tanto al ser un tema invisible, no era algo que le preocupase a la sociedad. Ahora en la actualidad esta saliendo a la luz, y se están destapando muchos casos de acoso, por lo que se le esta empezando a dar más importancia, pero realmente quien no lo sufre no es del todo consciente de lo que sufre un niño o una niña que son acosados, y menos las secuelas que arrastra durante años o incluso la vida entera.

¿Qué influencia tienen en el acoso escolar algunos modelos sociales transmitidos por los medios de comunicación: violencia, competitividad a ultranza, etc.?
En mi opinión tienen mucha influencia. No es la causa de que exista acoso escolar, porque antes se veía menos violencia en la televisión, videojuegos etc… y el acoso escolar ha existido siempre. Pero sí es verdad que el hecho de que estemos acostumbrados a ver violencia en los medios de comunicación, hace que lo veamos como algo “normal”. Y puede pasar que haya niños que no distingan entre el bien y el mal, e imiten comportamientos que ve en estos medios.

¿Temas como el del acoso escolar deberían formar parte del debate para renovar nuestra educación?
Completamente. Yo creo es muy necesario renovar nuestra educación. No sólo educar a los niños en este asunto, sino también a padres y profesores. Hace falta concienciar a todos de la gravedad de lo que supone ser víctima de acoso escolar, saber diferenciar lo que es “cosa de críos” y lo que no. Mejorar la comunicación padres/hijos en cuanto a lo que ocurre en el colegio, poner medidas en los colegios por parte de los profesores al menor de indicio de acoso, la comunicación entre el colegio y los padres, la forma de actuar de los niños ante un caso de acoso, ya sea de la víctima, como de los testigos. Hay mucho trabajo que hacer, pero todos deben poner de su parte, sino es muy difícil que funcione.

¿Qué habría que cambiar en nuestros colegios para eliminar el acoso escolar?
Habría que cambiar tantas cosas… Realmente yo no sabría cómo eliminar el acoso escolar, pero viéndolo desde mi perspectiva (desde la perspectiva de la víctima), hay varios puntos importantes que deberían cambiar. Si alguien esta siendo acosado en clase, ya sea acoso físico o psíquico, el profesor o profesora debería de poner en marcha varias pautas, incluso si son simples burlas. “Castigar” al acosador, ya sea enviándole al director o directora o al orientador del colegio, para que reciba una charla educativa sobre el respeto, o incluso para descubrir el origen de su mal comportamiento e informar a los padres de lo sucedido, y de las consecuencias si siguen los malos comportamientos, así como ofrecerles orientación para corregir la conducta del hijo o hija. En cuanto a la víctima, ofrecerle ayuda para fomentar su autoestima, así como informar y orientar a los padres de ésta de la situación para que puedan apoyarle. Por otro lado también deberían de dar charlas al resto de la clase, a los testigos, ya sean activos o pasivos, para que éstos no apoyen al acosador y defiendan a la víctima.

¿Y fuera de los colegios?
Como hemos comentado antes la sociedad tiene influencia en el fenómeno del acoso escolar, pero no es la causante de que esto ocurra. La principal fuente viene del entorno familiar, tanto de la del acosador, como la de la víctima. Si el entorno es malo, afecta en el desarrollo de los niños, y les crea carencias o inseguridades. Los padres deben dar seguridad y confianza a los hijos, creando una buena comunicación entre ellos desde pequeños, para que éstos al menor problema sepan que pueden contar con ellos. Por el lado del acosador es más complicado, ya que generalmente vienen de familias desestructuradas, con falta de normas, carencias afectivas, problemas de alcohol o drogas en su entorno más cercano, o incluso maltrato físico o psíquico. Por eso es tan importante que crezcan en un entorno sano, porque de lo contrario descargan su rabia en otros que considera más débiles.

Es una entrevista de Sincronía, una sola Humanidad

 

Neuroeducación. Solo se puede aprender aquello que se ama

9788420675336Lo que somos, pensamos, sentimos, aprendemos y expresamos en nuestra conducta y lenguaje es expresión del funcionamiento de nuestro cerebro en interacción constante con el resto de los órganos del cuerpo, y de este con todo lo que le rodea, desde lo físico y lo químico, a lo familiar, lo social y la cultura en que se vive. Francisco Mora, doctor en Medicina y Neurociencia de la Universidad Complutense de Madrid, desarrolla ese concepto en los 22 capítulos que constituyen este libro que habla de la importancia de la emoción y la empatía, de la curiosidad, de los mecanismos de la atención, del propio proceso cerebral del aprendizaje y consolidación de la memoria, de los ritmos circadianos y de tantos otros ingredientes que influyen para innovar y mejorar la enseñanza.

Mora es un destacado referente en neuroeducación que apuesta por cambiar las metodologías pero pide cautela ante la aplicación de la neurociencia a la educación. Defiende que la educación puede transformarse para hacer el aprendizaje más efectivo, reduciendo, por ejemplo, la duración de las clases a menos de 50 minutos para que los alumnos mantengan la atención. Defiende que lo más importante es despertar en los alumnos la curiosidad, ayudarles detectar lo diferente en la monotonía diaria y despertar las emociones sirven para almacenar y recordar de una forma más efectiva.

Francisco Mora mantiene que en el proceso de cambio en la forma de enseñar uno de los aspectos claves es la formación de los maestros y sostiene que el magisterio debería ser una de las profesiones más respetas, cuidadas y exigentes, ya que, según sus propias palabras: “Un niño en manos del maestro es como un bloque de mármol en el que clase a clase hay que modelar a pequeño golpe de palabra y emoción y sacar una figura que sea la base de un ser humano sólido y honesto.”

Neuroeducación. Solo se puede aprender aquello que se amaha sido reeditado por Alianza Editorial en numerosas ocasiones, la última junio de 2017, y es un consejo de Sincronía, una sola Humanidad, dentro de su Campaña por un pacto de Estado en Educación.

Pacto Educativo: seguimos mirando al pasado cuando deberíamos estar imaginando la educación del futuro

Escuela franquista (antigua) - copiaDespués de quince meses de trabajos, debates y tiras y aflojas, la subcomisión del Congreso para el Pacto Educativo se encuentra en punto muerto, y nunca mejor empleada la expresión, porque en estos momentos el pacto huele a cadáver político. La instrumentalización de la educación para defender una determinada ideología política, económica, nacionalista o religiosa sigue estando en la raíz de todos los males de nuestro sistema educativo y no parece que vaya a cambiar la situación, especialmente si tenemos en cuenta la escasa cultura de diálogo existente en nuestro país.

Debates como el generado por la intención del Ministerio de Educación, tras un acuerdo con el de Defensa, de incluir en el curriculum escolar el aprendizaje de la cultura de defensa y los valores de las Fuerzas Armadas españolas en las aulas, con temas como el conocimiento de los himnos de los tres ejércitos, el aprendizaje del pasodoble militar La Banderita, o la inclusión del concepto de la inmigración irregular como una posible amenaza para la seguridad nacional, no solo han desatado una tormenta política, sino que demuestran lo alejado que está el debate educativo de la realidad del siglo XXI.

Mientras la comunidad educativa mundial busca formulas para adecuar el anquilosado sistema educativo, anclado en el siglo XIX, a la revolución tecnológica del conocimiento, se insiste en una idea de escuela moldeadora de actitudes más que formadora de ciudadanos capaces de enfrentarse a los retos del nuevo milenio. Mientras los expertos internacionales hablar de buscar soluciones educativas para retos que todavía desconocemos, seguimos mirando hacia atrás, hacia el pasado, incapaces de aplicar nuevos conceptos que están revolucionando desde la raíz la forma de aprender.

Sirva como botón de muestra uno de estos conceptos: la neurociencia, una palabra que ni siquiera se ha asomado al debate político sobre el imprescindible pacto educativo. Según publicaba recientemente en el diario El País el profesor de genética en la Universidad de Barcelona, David Bueno, la neurociencia ofrece claves que modificarán nuestra forma de enseñar y aprender, llegando a afirmar literalmente conceptos tan educativamente revolucionarios como éste: “No se es más listo, ni menos listo, ni más creativo, ni menos creativo. Lo que importa para el cerebro son las conexiones que hacen estas neuronas entre ellas. Tenemos alrededor de unos doscientos billones con “B”, o sea, doscientos millones de millones de conexiones en el cerebro y cualquier cosa que aprendemos altera algunas de estas. Por lo tanto, aprender es cambiar nuestro cerebro.”

Siguiendo con este argumentario, hacía referencia Bueno al error que supone la eliminación de asignaturas creativas o humanísticas, consideradas inútiles en aras de un equivocado concepto de la practicidad del aprendizaje: “La música es una gimnasia cerebral. Es de las pocas actividades que activan todo el cerebro simultáneamente. Más que resolver una multiplicación. Debería haber música en todos los niveles. No solo escuchar música, sino tocar música. Un instrumento o lo que sea. Y lo mismo con la plástica. Tanto la música como la plástica apelan directamente a las emociones de la persona. Y las emociones, ya irá saliendo después, son cruciales para aprender cualquier cosa. Por lo tanto, debería ser al revés, montar el currículum en base a esto y añadir luego el resto.”

Y solo por incorporar un ejemplo más de notables ausencias de conceptos vitales en el debate educativo, anotamos la referencia de David Bueno sobre la importancia de las competencias en el aprendizaje: “El cerebro es dinámico, no es estático. Está constantemente en flujo, pasando información de un sitio a otro. Esta información puede ser conocimientos, conceptos… Pero, sobre todo, son actitudes y aptitudes. Son las competencias. Saber una cosa porque sí al cerebro no le importa lo más mínimo. Por lo tanto, tiende a no retenerlo o a no retenerlo bien. Lo que le interesa es qué hacer con ese conocimiento. Eso forma parte de competencias o de procedimientos. Aprender uno sin el otro, no sirve absolutamente para nada.”

Podría parecer que son conceptos demasiado concretos o incluso demasiado elevados para un debate que está enfangado todavía en la polémica sobre si se debe o no enseñar religión en las aulas, si los niños y las niñas deben estudiar separados o si la enseñanza de la filosofía es menos importante que la del patriotismo. Pero la preeminencia de esas polémicas en el ojo del huracán del pacto educativo demuestra que estamos a punto de perder el tren del futuro de la educación, que es exactamente lo mismo que perder el tren de nuestro futuro. Y lo peor es que la Educación sigue sin aparecer como una de las principales preocupaciones de los españoles en las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas. Si no nos incorporamos al siglo XXI nos convertiremos en una sociedad fracasada durante décadas.

Sincronía, una sola Humanidad. Por un verdadero Pacto de Estado en Educación

 

Nuestro homenaje a un cómico genial y un pensador inteligente

Charles-Chaplin“Aprende como si fueras a vivir toda la vida, y vive como si fueras a morir mañana”

Charles Spencer Chaplin, que vino al mundo el 16 de abril de 1889, fue un actor cómico, compositor, productor, director y escritor británico conocido universalmente como un símbolo del humor y uno de los mayores genios del cine. Su fama se cimentó gracias a su personaje de “Charlot”, que le prporcionó múltiples reconocimientos artísticos. Recibió en 1928 y en 1972 el Oscar Honorífico y fue candidato al Premio Nobel de la Paz en 1948. Chaplin cuenta con una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood desde 1970 y fue distinguido con la Orden del Imperio Británico en 1975.

Sincronía, una sola Humanidad