Xavier Aragay: “Desde la administración no pueden dictar un cambio educativo”

Xavier Aragay ColorLa educación está en crisis porque está obsoleta. Esa es la afirmación de Xavier Aragay, autor del libro Reimaginando la educación. 21 claves para transformar la escuela y experto internacional especializado en el cambio educativo. Creador del modelo educativo de Jesuïtes Educació Horitzo2020 y fundador de Reimagine Education Lab. Aragay considera que la educación es tan compleja que requiere de la voluntad de todas las partes para poder hacer un cambio absolutamente radical, que supone un gran cambio de paradigma, y sostiene la tesis de que debemos ir a un sistema en el que el alumno aprenda haciendo, descubriendo, aumentando su curiosidad y su creatividad.

¿Qué mensaje ha querido transmitir en su libro Reimaginando la educación?

Pues básicamente planteo que hay muchos libros que hablan de que la educación debe cambiar y de lo que hay que hacer dentro del aula para cambiarla, pero no había ninguno que hablara de lo que hay que decirle a los profesores, a los directivos, a los responsables a las madres y a los padres que quieren realmente cambiar la educación, como hacerlo y como preparase ellos personalmente par este cambio.

¿Cuales son las líneas esenciales de la renovación pedagógica que propone?

Básicamente yo lo que veo es que un modelo educativo que se diseñó en el siglo XIX que, simplificando mucho, consiste básicamente en que un profesor que tiene la sabiduría y el conocimiento debe de trasmitirla oralmente a un alumno que tiene que estar callado y quieto, tomando nota para aprender, ha entrado en una crisis tan profunda que ya no va a poder subsistir. De hecho, esto hoy ya no funciona, lo que pasa que por la inercia, por la necesidad de tener a los niños y las niñas en la escuela, esta situación se está prolongando. Pero este sistema está en absoluta crisis. Nació a mediados del XIX, lo hemos alargado hasta final del siglo XX, hemos podido llegar a todas capas de la sociedad, hemos logrado la escolarización total, que en España llegó a mediados de los años 70, pero este sistema está en crisis absoluta y debemos cambiarlo. Debemos ir a un sistema en el que el alumno aprenda haciendo, descubriendo, aumentando su curiosidad, su creatividad, capacidad de trabajar con los otros, porque sino la educación no tiene sentido, tal y como la tenemos organizada.

¿El sistema, tal y como lo conocemos, es capaz de enfrentarse con éxito a los nuevos retos que plantea la sociedad tecnológica del siglo XXI?

No, no lo es, y no solamente porque haya unas nuevas tecnologías, es porque el conocimiento no lo podemos aprender masivamente escuchando, como se ha hecho hasta ahora. Las nuevas generaciones han de buscar el conocimiento, descubrir el conocimiento, estructurar el conocimiento, relacionar el conocimiento, equivocarse, trabajar individualmente, trabajar en equipo y aprender de otra forma. Esto es fundamental porque en el mundo en el que ellos van a vivir, o mejor, en el que ya están viviendo, es absolutamente distinto al que vivimos los adultos de hoy.

¿Esto supondría renovar no sólo el sistema, sino incluso la concepción de la propia escuela?

Sí, eso es lo que yo explico en el libro y con lo que intento ayudar a los directores de las escuelas para poder enfrentarse a un cambio de este tipo. Ya no se trata solamente de innovar o de incorporar las TIC, que como inicio esta bien. Se trata de ir a un modelo de escuela completamente distinto. Hemos de cambiarla desde un punto de vista organizacional, cultural y desde el punto de vista de las relaciones que las personas tienen dentro de la escuela. La escuela hoy es más necesaria que nunca, pero no la escuela que conocemos, sino una escuela que debemos construir de nuevo. Debemos reimaginar totalmente la escuela.

Hay un concepto casi recurrente que dice que los niños del futuro tendrán que enfrentarse a retos y responder a problemas que hoy ni siquiera somos capaces de imaginar. ¿Esto en que se puede plasmar en la práctica?

Yo estoy de acuerdo con esta frase y eso ya lo estamos viendo. No hay ningún problema en la humanidad hoy que no sea interdisciplinar. Pongo un ejemplo: el calentamiento de la Tierra es interdisciplinar, no es un problema geográfico o biológico, o de bioquímica. Es un problema que atañe a muy diversas disciplinas . Lo mismo ocurre con el envejecimiento de la población y la caida de la natalidad, que es un problema muy complejo que la sociedad debe de afrontar desde muchos puntos de vista. ¿Entonces porqué insistimos en explicar asignaturas aisladas en la secundaria, con alumnos que se encontrarán en una clase con las matemáticas y en otra con la historia? La apuesta por la interdisplinaridad , por la creatividad, por buscar alternativas a problemas que ya no se pueden resolver solamente con una sola disciplina, esa es la situación en la que estamos. Por lo tanto, nuestros alumnos deben de aprender de otra forma, deben prepararse para poder afrontar estos retos.

¿Eso no suena un poco utópico si pensamos que el debate educativo está insistiendo todavía entre escuela pública o concertada, si bilingüismo o trilingüismo… no implica más un debate social más profundo? ¿Quién tendría que llevar adelante este debate de renovación?

En pleno siglo XXI, si alguien piensa que la educación va a cambiar porque un ministro tenga una idea o incluso porque haya un gran pacto político sobre educación, se equivoca muchísimo. La educación sólo cambiará porque desde abajo, desde la base, desde los actores de la comunidad educativa, se quiera hacer un cambio. ¿quienes son estos actores? Pues los maestros, los alumnos, los padres, las madres, el entorno social, es decir, es la comunidad educativa la que desde abajo, en una profunda reflexión, debe de querer cambiar y debe incluso hacer el cambio y presionar por el cambio. Ninguna ley puede cambiar la educación. La educación es tan compleja que requiera de la voluntad de todas las partes para poder hacer un cambio que es un gran cambio de paradigma.

¿Cual es entonces el papel de los políticos en este cambio educativo?

Digamos que el cambio se hace desde abajo y lo que le pedimos a la administración política es que nos lo dejen hacer. Desde la administración no pueden dictar un cambio, porque yo cuando estoy en mi aula al final cierro la puerta y hago lo que tengo que hacer, lo que pienso, lo que deseo. Lo que debemos hacer es desburocratizar la administración educativa, darle autonomía a los centros, permitir a los equipos hacer cambios, equivocarse si hace falta y crear una ola de innovación y cambio que permita que descubramos nuevos territorios por los que debe transitar la educación. A la administración, a un pacto político le pedimos que no se inventen ninguna idea nueva que les parezca genial, porque eso va a ser terribles, sino que nos permitan realmente, desde la autonomía de los centros, innovar, crear y avanzar de un sistema rígido a un sistema experimental.

¿El cambio educativo exige al mismo tiempo un cambio de modelos sociales, especialmente en lo que se refiere a medios de comunicación e industria del ocio juvenil?

De hecho hoy educa todo. Educan los medios de comunicación, educa la televisión, educa Internet, educamos todos. Por lo tanto, debemos todos ser conscientes de que la educación no es un problema sólo de los maestros, sino de todos, y el cambio en educación debe venir no solamente en la escuela, sino también en la universidad. No son sólo los 15 años que tenemos a los alumnos en el sistema educativo, sino que los cuatro o cinco que tenemos en la universidad también deben de cambiar. Es verdad que es la agenda social , al agenda educativa la preocupación del conjunto de la sociedad, la que debe de ir introduciendo esta ilusión por el cambio, esta voluntad de cambio.

Otra cosa que habrá que renovar profundamente es la educación de los propios educadores..

Sí, entre otras, Creo que la universidad debe cambiar bastante integralmente y evidentemente la formación de los graduados universitarios maestros, incluso del máster para acceder a ser profesor en la secundaria debe de cambiar profundamente porque está anclado aún en criterios de principios del siglo XX. Tiene que cambiar porque la educación debe de ser colaborativa, colectiva, debe descubrir, crear y compartir, y en cambio aún estamos centrados en disciplinas separadas de libros de texto, en “debes de aprender esto y reproducir esto en un examen. Esto es de lo que hablo en el libro y la invitación que yo hago: reimaginar profundamente la educación que está en crisis porque está obsoleta.

Sincronía, una sola Humanidad. Campaña por un dialogo social que produzca un Pacto de Estado en Educación

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