El odio a los pobres. La peor noticia de la Real Academia Española en el año que acaba

indigents_426-canoso-con-perro-1 - copiaAporofobia: Del griego άπορος (á-poros), sin recursos, indigente, pobre; y φόβος, (fobos), miedo, Fobia a las personas pobres o desfavorecidas. Así define desde diciembre de 2017 la Real Academia Española de la Lengua una de las lacras más vergonzantes que padece nuestra sociedad. En un país con más de 30.000 personas viviendo en la calle, los actos de rechazo y las agresiones a mendigos y sin techo están aumentando significativamente, hasta el punto de generar un estado de alarma social que ha obligado a la RAE a incluir en el diccionario la palabra acuñada por la filósofa española Adela Cortina en los años 90 define el temor o rechazo hacia los más desfavorecidos.

La cosa comenzó con una campaña lanzada en las redes sociales durante el verano. Los ciudadanos reclamaban a la Academia que aceptase el uso de la palabra para hacer visible el rechazo hacia las personas que sufren la pobreza y tras una breve polémica, entre novedades tecnológicas como audiolibro, comidas de origen exótico como hummus, o conceptos filosóficos como posverdad, el diccionario ha introducido o recalificado para darle un nuevo sentido, términos como acoso escolar, machismo, sexo débil, que se tipifica como despectivo, sexo fuerte, que es eliminado, o babosear, que ya no sera “obsequiar a una mujer con exceso”.

En total fueron 3.345 las modificaciones, entre nuevos artículos, acepciones, matizaciones en sus definiciones y supresiones de vocablos, que sufrió el diccionario de la Real Academia de la Lengua. Unas suponen reconocimientos de un avance social (como las que se refieren al sexismo y al machismo), otras son un mero y a veces tardío reconocimiento de una denominación popular o una innovación técnica o una nueva moda, pero la más triste y vergonzosa para nuestra sociedad es la novedad de reconocer que padecemos una perversión cotidiana y común que se llama aporofobia y que significa odiar al prójimo por su miseria y mala fortuna.

No es precisamente una buena noticia para concluir un año difícil, pero a nosotros nos proporciona todavía más motivos para seguir sin rendirnos, sin tirar la toalla, en esa larga y dura carrera de tratar de construir cada día un mundo un poco mejor. Los pequeños gestos ayudan a conseguirlo y por eso nos gustaría seguir contando contigo en la lucha contra el odio, el machismo, la injusticia y el abuso en general.

Sincronía, una sola Humanidad

Mucha suerte y feliz 2018

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“Necesitamos una educación para toda la vida, con el desarrollo de habilidades y competencias como eje y el soporte continuo de la tecnología”

btyPablo Díaz es autor del libro Hacia una nueva escuela y a sus 29 años acumula ocho de experiencia en el sistema educativo como maestro de Educación Primaria y formador del Programa CCL Leadership Essentials de Posgrado CEU. Desde sus comienzos en el magisterio se ha interesado en el cambio de paradigma viene prefigurándose en la educación.

¿Cuál es el mensaje fundamental de su libro Hacia una nueva escuela. El futuro de la educación está en nuestras manos?

Como su propio título reza, en este primer libro hablo de la nueva escuela que está en ciernes. Consciente de que es una realidad solo a medias y que todavía quedan muchos compañeros por convencer de la necesidad del cambio. En mi opinión, nos encontramos en un impasse que dura ya demasiado. Es por ello, que las voces de todos aquellos que estamos convencidos, deben oírse alto y claro. El libro es fruto de la reflexión sobre la realidad concreta del aula. No es un tratado sobre innovación ni una serie de recetas con las que se aseguren resultados milagrosos. Las líneas que lo componen van trazando una fotografía en movimiento de lo que ocurre cada día en nuestras clases, del sistema al que deben enfrentarse nuestros alumnos. En la obra ofrezco una serie de nociones sobre memoria, motivación, neurodidáctica, lenguaje, TIC’s, los roles del maestro y el alumno… Que invitan a una reflexión más profunda y sosegada. Destacaría el capítulo sobre la Pasión (que puede ser leído en este link) y Matar a la vaca que puede leerse en una versión reducida que publiqué en la revista Educación 3.0.

¿Cuál será la influencia de la revolución tecnológica de las llamadas TIC en nuestras escuelas?

La innovación en nuestras aulas debe pasar, necesariamente, por reflexionar sobre tres variables: Metodología, Espacios y Tecnología. Esta última es la que mayor impacto puede tener pues las ventajas que ofrece son casi infinitas. Estas son algunas de ellas:
– Apoyo del aprendizaje tradicional. Internet se ha convertido, gracias a la generosidad de muchísimos profesionales, en un gran democratizador de la educación, pues cualquier profesor, sea cual sea su estilo, puede encontrar recursos online para apoyar la enseñanza tanto dentro como fuera del aula, gracias a lo que otros compañeros han elaborado y compartido en la red.
– Aportan herramientas para construir el conocimiento. Estamos en un proceso de cambio en el que el proceso de enseñanza-aprendizaje está cambiando su eje, poco a poco vamos pasando de un modelo de transmisión unidireccional de conocimientos a otro en el que es el propio alumno el que va construyendo el conocimiento a partir de experiencias genuinas de aprendizaje y en este aspecto las TIC’s juegan un gran papel.
– Ayudan a la motivación tanto de los alumnos que van bien como de aquellos que tienen cualquier tipo de dificultad de aprendizaje pues es mucho más sencillo adaptarle el ritmo de trabajo y encontrar materiales de apoyo.
– Desarrollan habilidades y competencias tan necesarias en la educación de hoy en día. El uso de herramientas digitales y las opciones que nos brindan, hacen más natural el trabajo de las competencias clave.
– Contribuyen al aprendizaje autónomo y continuado puesto que el alumno va tomando el control de su propio proceso de aprendizaje, accede a bancos de recursos y, además, puede hacerlo en cualquier momento del día y desde cualquier lugar.
– Mejoran y propician el trabajo en grupo. Son numerosas las aplicaciones que permiten coordinar el trabajo en equipo y las plataformas de trabajo colaborativo.

Es cierto que corremos el riesgo de que esta explosión tecnológica nos ciegue y nos lancemos a incorporar al aula la primera TIC que llegue a nuestras manos. Esto sería un grave error. La tecnología, como cualquier otra herramienta, debe servir para un fin metodológico y si no es así, puede que tenga otros espacios de utilización, pero no el aula. Se puede caer también en la sobrevaloración de la tecnología. Es una herramienta impresionante pero no es ni mucho menos la panacea de la educación. Al final, las tecnologías específicas, como las modas, pasan y llegan otras, lo que perdura es la habilidad que haya aprendido el alumno al utilizarla. Por ello es importantísimo que la incorporación de las TIC’s haya sido precedida de un estudio de la misma y el desarrollo de un plan.

Por otro lado, estas mismas tecnologías, con sus innumerables bondades, también traen consigo muchos otros inconvenientes. Cada vez más, vemos alumnos para los que la paciencia es tan corta como la velocidad de su banda ancha. Están acostumbrados a la inmediatez, muy poco a la reflexión pausada y demasiado a los textos formato tweet (texto breve, básicamente un eslogan). Son niños poco acostumbrados a tener momentos en los que aburrirse y bien sabemos lo importantes que son estos tiempos en los que la imaginación, la relación con los iguales y la creatividad se ponen en marcha.
No obstante, aquí tenemos uno de los aspectos que podemos y debemos trabajar en el aula para conseguir el desarrollo integral de nuestros alumnos.

¿Estamos preparados para los cambios vertiginosos que supone la robótica?

A día de hoy, falta un largo recorrido a nivel de formación del profesorado, medios técnicos y adapatabilidad del sistema para estar en disposición de que la robótica aterrice de forma general en la escuela. Los cambios, una vez decididos a que tengan lugar, deben ser bien hechos, bien pensados y de largo recorrido. No obstante, el futuro tecnológico de nuestra sociedad pasa, necesariamente, por el desarrollo de la robótica así que, ¿por qué no introducirla en las aulas?

Las primeras generaciones de nativos digitales se están incorporando a nuestros colegios ¿Estamos preparados de verdad para transmitirles los conocimientos necesarios?

Caminamos hacia un proceso de aprendizaje mucho más rico que el que dejamos atrás. Un nuevo marco en el que no caben complejos ni cátedras. Se debate en muchos foros sobre si es preferible la “enseñanza tradicional” o la “innovación educativa”, pero yo creo que esa es una discusión estéril. A mi parecer, la clave está en entender cómo ha evolucionado la sociedad y cómo ésta cambia a un ritmo cada vez más rápido. Sería difícil vaticinar las características de la sociedad en la que los alumnos que actualmente cursan primaria desarrollarán su etapa adulta, pero sí sabemos que en ella la tecnología jugará un papel decisivo. Es por tanto absolutamente necesario plantearnos qué estrategias, habilidades y competencias necesitan nuestros alumnos en este mundo cambiante.
No es que la enseñanza de antes no sirva, sino que no prepara a los alumnos para desenvolverse en esta nueva sociedad. Metodologías como Flipped classroom, ABP, aprendizaje cooperativo, peering learning, cuentan con la tecnología como formidable facilitador del aprendizaje para llevar a cabo un modelo de enseñanza en el que, sin olvidar la transmisión de contenidos, se potencien en el alumno competencias y habilidades para superar los retos a los que, sin duda, se enfrentará. Sin menospreciar los conocimientos – el saber no ocupa lugar y expande nuestro espíritu -, el verdadero reto se encuentra en las competencias y la interconexión.

Desde su experiencia personal, ¿cuáles son los principales problemas de la educación en nuestro país?

Son múltipleds y diversos. A saber, y por citar los más importantes:
– Encorsetamiento (horarios y asignaturas), ¿qué sentido tiene dosificar el conocimiento en cápsulas? La vida no se da en fascículos sino en un complejísimo entramado en el que igual necesitas nociones matemáticas que competencia lingüística o conocimientos científicos para resolver un problema de forma inmediata.
– Excesiva dependencia del libro de texto, y en este punto más que en ningún otro, la culpa se dirige exclusivamente al profesor, aquí no valen excusas con el sistema. El libro de texto aporta una tranquilidad y una serie de facilidades difíciles de rechazar pero, a la vez, no pocas limitaciones.
– Sistema de evaluación obsoleto y elitista, que establece una línea divisoria entre el éxito y el fracaso a través de una calificación numérica irrisoria.
– Escasa valoración del profesorado, desde el punto de vista social pero también institucional.
– Pobre formación profesional, los programas educativos de las escuelas de magisterio y formación del profesorado están lejos de la vanguardia educativa.
– Estrechez de miras a nivel político, poco más que decir a este respecto pues poco podemos hacer.

¿Tenemos un sistema educativo capaz de enfrentarse con éxito a los retos que plantea la sociedad del siglo XXI?

Es lo mismo que preguntar si vivimos en una sociedad capaz de enfrentarse a los retos del siglo XXI. No es el sistema sino los individuos quienes marcan la diferencia entre el éxito y el fracaso ante un reto de tales envergaduras. El sistema en sí es un constructo artificial y no pocas veces cargado de prosopopeya con el cual muchos de nosotros buscamos inconscientemente reducir nuestra responsabilidad otorgándola a un supuesto ente ante el cual nos encontramos indefensos.
Los engranajes institucionales y legales de la educación se sostienen por la subordinación (y en algunos casos pasividad) de los que formamos parte de él; en cuanto una mayoría suficiente deja de llevarse por la inercia colectiva y logra empoderarse en un proceso de reflexión e innovación, dicho sistema no tiene más remedio que cambiar de rumbo – así ha sucedido a lo largo de la historia -. Quizá suena algo revolucionario pero es que, en realidad, es precisamente en lo que consiste: en la revolución educativa del último siglo. Una revolución que no se lleva a cabo en las calles sino en el interior de cada uno de los profesionales que formamos parte del sistema educativo. Cada vez que un profesor se sitúa frente a su clase y decide sentarse y abrir el libro por la siguiente página o favorecer un aprendizaje significativo, se libra una batalla en esta silenciosa guerra.
Yo afinaría algo la pregunta: ¿tenemos profesores capaces de enfrentarse con éxito a los retos que plantea la sociedad del siglo XXI? Esta perspectiva abre un nuevo horizonte y un nuevo enfoque de acción. Esa es la dirección en la que va “Hacia una nueva escuela”.

¿Hacia qué modelo educativo debemos ir?

Los pasos hace tiempo que vienen marcados y tenemos suficientes estudios que demuestran su viabilidad – y que, recientemente están siendo confirmados por la neurociencia -. Taxonomía de Bloom, Ciclo de Kolb, Flipped classroom, Aprendizaje y servicios, STEAM… Un cambio de paradigma que transforma el papel del educante y del educando. Así pues, ¿hacia qué modelo educativo debemos ir?: hacia una educación para toda la vida (long life learning), integral, integradora y abierta, con el desarrollo de habilidades y competencias como eje y con el soporte continuo de la tecnología.

¿Hasta qué punto es importante lograr un consenso educativo? ¿Es posible ese consenso?

Desgraciadamente vivimos en nuestro país una realidad política muy particular, fruto de un histórico por todos conocidos, que condiciona y limita enormemente las posibilidades de alcanzar un pacto por la educación. Cada 4 años, nuestros preciados políticos enarbolan la bandera de un utópico pacto político que acabe por una vez con la inestabilidad de profesores y alumnos y nos saque de los primeros puestos en fracaso y abandono escolar. Así y todo, no he escuchado ni una sola propuesta en relación al verdadero debate que se está produciendo a nivel pedagógico y metodológico.
Afortunadamente tenemos el Marco Común Europeo que presiona y obliga a nuestros dirigentes. Así y todo, creo que el verdadero cambio tendrá un recorrido ascendente (del profesorado a la legislación) y no al contrario. ¿Es posible es consenso? Es difícil, muy difícil. Pero no puede servirnos como excusa, debemos seguir empujando hacia una nueva escuela.

¿Qué líneas generales debería abarcar un debate social sobre el futuro sistema educativo?

El papel de las familias, el rol, reconocimiento y formación del profesorado, la reestructuración global (clases, ratio, áreas, objetivos, horario, espacios…) y un eplanteamiento total del currículum

¿Qué papel deben asumir los educadores en un nuevo sistema educativo adaptado a la sociedad digital del siglo XXI?

En este nuevo marco metodológico, las TIC’s juegan un papel importantísimo, pero es el profesor quien debe estudiar la viabilidad, operatividad e idoneidad de cualquier elemento que se incorpore al aula. El rol tradicional del profesor era el de transmisor unidireccional de contenidos, mientras que el alumno era un receptor que tras memorizar convenientemente dichos conocimientos, los reproducía en un examen de texto. Cabe preguntarnos si en este nuevo paradigma, este proceso sigue resultando viable. Dadas las características psicológicas, sociales y de configuración del pensamiento de los niños y jóvenes de este siglo y los avances en el conocimiento del cerebro, de cómo se aprende, ¿podemos seguir manteniendo un modelo que viene de la industrialización? Yo creo que no.

La escuela debe preparar al alumno para afrontar sus retos vitales en condiciones y la sociedad actual requiere un nuevo modelo de enseñanza y, por lo tanto, un nuevo rol de profesor y alumno. Así pues, el profesor debe pasar a ser un guía que conduce al alumno hacia el aprendizaje. Esto no desmerece la figura del maestro, muy al contrario, hace que su papel sea más decisivo pues debe planificar experiencias de aprendizaje motivadoras que contribuyan a desarrollar en el alumno nuevas habilidades y competencias. Por su parte, el alumno deja de ser un sujeto pasivo para tomar las riendas del proceso y pasar a ser agente activo de su propio aprendizaje.
Cabría añadir también que el propio flujo de conocimiento ha cambiado radicalmente. Hasta hace no tanto, el profesor era el poseedor exclusivo de un conocimiento custodiado en los libros de texto. El alumno debía, por tanto, pasar necesariamente por él si quería acceder a dicho saber. Hoy en dia ese conocimiento se encuentra a un solo clic de distancia en el bolsillo de cualquier estudiante. Es necesario, no obstante, dar herramientas para buscar, seleccionar, contrastar y filtrar la vasta cantidad de información existente en la red.

¿Cuál debe ser el papel de los padres en el proceso educativo?

Crucial. De hecho, los maestros no llevamos a cabo sino una legación de la patria potestad de los padres en cuanto a la educación de sus hijos se refiere. Existe una especie de aversión por parte tanto de los profesores como de los propios padres, a que estos últimos se entrometan demasiado en los asuntos escolares. La realidad que vivimos en la escuela, cada día, es que la mayoría de padres se conforma con recibir trimestralmente un registro numérico del éxito que va alcanzando su hijo y que esta situación resulta cómoda para un profesorado que no tiene que estar justificándose continuamente.
En este sentido tenemos muchísimo que aprender de la Etapa de Infantil. En los primeros años de escolaridad, los padres suelen estar muy pendientes de la evolución de sus hijos y, además, los profesores se esfuerzan porque haya una participación muy intensa de las familias (cuentos viajeros, mascotas de clase, talleres familiares, día del abuelo, visitas al aula…). Es un cole mucho más abierto y accesible.
A medida que los alumnos avanzan en su escolaridad, sin embargo, esta recíproca colaboración va disminuyendo y enturbiándose hasta llegar un momento en que padres y profesores se miran con recelo los unos a los otros. Esta realidad contribuye a agrandar la brecha escuela-casa que perciben los propios alumnos. Experiencias como las de Richard Gerver (Crear hoy la escuela del mañana: la educación y el futuro de nuestros hijos. Ediciones SM. 2012), nos demuestran el inmenso potencial que encierra la relación familia escuela.

¿El cambio educativo exige al mismo tiempo un cambio de modelos sociales, especialmente en lo que se refiere a medios de comunicación e industria del ocio juvenil?

Por supuesto, tenemos mucho que aprender de otros países (la mayoría en realidad) en los cuales el cine viene en versión original, por ejemplo. Y aunque no sería harina de este costal, sí está relacionado con un modelo social y los medios de comunicación la realidad de horarios en este país. Que el Prime time comience en nuestro país alrededor de las 23.00h no es precisamente el mejor aliado para una actividad intelectual durante la mañana.

Sincronía, una sola Humanidad. Por el diálogo social que propicie un gran Pacto de Estado en Educación

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En este país cada año tiramos a la basura casi ocho millones de toneladas de alimentos

BasuraEl consumo de alimentos en las fechas navideñas aumenta casi en un 25 por ciento y casi la mitad de esos alimentos acaban en nuestro cubo de la basura, lo que durante estas fechas leva al límite la gran paradoja de nuestra cadena alimentaria: mientras una buena parte de la población local y mundial no pueden acceder a una alimentación básica adecuada, desechamos toneladas de alimentos perfectamente consumibles.

Entre un 30% y un 50% de los comestibles que compramos acaban en la basura, y de ellos, un 80%, son desechados en los hogares, tal cual se han comprado, sin llegar a ser cocinados. Solo el 20% de los desperdicios alimenticios proviene de productos ya procesados que han sobrado en nuestras meses. La mitad de los que tiramos, son productos básicos de consumo casi inmediato, como frutas, verduras y pan fresco.

Los desechos de nuestro sistema alimenticio equivalen a 25,5 millones de kilos de comida desperdiciados a la semana, lo que supone un problema ético, social y económico de proporciones desorbitadas. Mientras en los hogares españoles hay menores con déficit alimenticio y problema de malnutrición, nos permitimos el lujo de tirar a la basura toneladas de comida de primera calidad.

Las empresas de distribución de alimentos y su despiadado sistema de ventas, basado en ofertas innecesarias y hábitos estéticos, propician este despropósito, pero los principales responsables somos nosotros, los consumidores incapaces de adoptar habitos alimenticios responsables y actitudes lógicas y solidarias. Organizar la compra y planificar adecuadamente nuestra alimentación puede mejorar la calidad de vida de muchas personas, empezando por nosotros mismos.

Sincronía, una sola Humanidad

Relatos infantiles por la igualdad y contra la violencia de género. Un homenaje a la profesora Araceli Morales, víctima del machismo

Concurso Araceli MoralesLa igualdad y la violencia machista vista con ojos infantiles, es el fondo de este libro que ha sido realiazdo por los alumnos de una escuela granadina y que sirve al mismo tiempo como homenaje a una profesora v´citima de la violencia de género.

El Concurso escolar literario y de dibujo, Araceli Morales, celebró su tercera edición con el objetivo de concienciar y sensibilizar a los más pequeños sobre la igualdad y en contra de la violencia de género, en un homenaje e a la docente madrileña, que le da nombre y que falleció victima de la violencia machista. Con este proyecto, se trabaja la prevención de la violencia de género en toda la comunidad educativa, dando especial protagonismo al alumnado de las diferentes etapas educativas, según señaló la responsable de Igualdad del ayuntamiento, Susana Feixas

Los trabajos del concurso, realizados por los alumnos del CEIP Reina Fabiola, de Motril. han sido recopilados en un libro digital que recoge los relatos premiados en las tres ediciones de la convocatoria. El libro, maquetado e ilustrado por Noelia Garrido Giménez, está ilustrado demás con dibujos realizados por los propios alumnos y alumnas del centro. El PDF de la obra podéis descargarlo aquí.

Sincronía, una sola Humanidad. Por una escuela del siglo XXI. Por un Pacto de Estado en Educación.

Enlace al PDF del libro

https://blogsaverroes.juntadeandalucia.es/reinafabiola/files/2017/12/Recopilatorio-Concurso-Araceli-Morales.pdf

 

Xavier Aragay: “Desde la administración no pueden dictar un cambio educativo”

Xavier Aragay ColorLa educación está en crisis porque está obsoleta. Esa es la afirmación de Xavier Aragay, autor del libro Reimaginando la educación. 21 claves para transformar la escuela y experto internacional especializado en el cambio educativo. Creador del modelo educativo de Jesuïtes Educació Horitzo2020 y fundador de Reimagine Education Lab. Aragay considera que la educación es tan compleja que requiere de la voluntad de todas las partes para poder hacer un cambio absolutamente radical, que supone un gran cambio de paradigma, y sostiene la tesis de que debemos ir a un sistema en el que el alumno aprenda haciendo, descubriendo, aumentando su curiosidad y su creatividad.

¿Qué mensaje ha querido transmitir en su libro Reimaginando la educación?

Pues básicamente planteo que hay muchos libros que hablan de que la educación debe cambiar y de lo que hay que hacer dentro del aula para cambiarla, pero no había ninguno que hablara de lo que hay que decirle a los profesores, a los directivos, a los responsables a las madres y a los padres que quieren realmente cambiar la educación, como hacerlo y como preparase ellos personalmente par este cambio.

¿Cuales son las líneas esenciales de la renovación pedagógica que propone?

Básicamente yo lo que veo es que un modelo educativo que se diseñó en el siglo XIX que, simplificando mucho, consiste básicamente en que un profesor que tiene la sabiduría y el conocimiento debe de trasmitirla oralmente a un alumno que tiene que estar callado y quieto, tomando nota para aprender, ha entrado en una crisis tan profunda que ya no va a poder subsistir. De hecho, esto hoy ya no funciona, lo que pasa que por la inercia, por la necesidad de tener a los niños y las niñas en la escuela, esta situación se está prolongando. Pero este sistema está en absoluta crisis. Nació a mediados del XIX, lo hemos alargado hasta final del siglo XX, hemos podido llegar a todas capas de la sociedad, hemos logrado la escolarización total, que en España llegó a mediados de los años 70, pero este sistema está en crisis absoluta y debemos cambiarlo. Debemos ir a un sistema en el que el alumno aprenda haciendo, descubriendo, aumentando su curiosidad, su creatividad, capacidad de trabajar con los otros, porque sino la educación no tiene sentido, tal y como la tenemos organizada.

¿El sistema, tal y como lo conocemos, es capaz de enfrentarse con éxito a los nuevos retos que plantea la sociedad tecnológica del siglo XXI?

No, no lo es, y no solamente porque haya unas nuevas tecnologías, es porque el conocimiento no lo podemos aprender masivamente escuchando, como se ha hecho hasta ahora. Las nuevas generaciones han de buscar el conocimiento, descubrir el conocimiento, estructurar el conocimiento, relacionar el conocimiento, equivocarse, trabajar individualmente, trabajar en equipo y aprender de otra forma. Esto es fundamental porque en el mundo en el que ellos van a vivir, o mejor, en el que ya están viviendo, es absolutamente distinto al que vivimos los adultos de hoy.

¿Esto supondría renovar no sólo el sistema, sino incluso la concepción de la propia escuela?

Sí, eso es lo que yo explico en el libro y con lo que intento ayudar a los directores de las escuelas para poder enfrentarse a un cambio de este tipo. Ya no se trata solamente de innovar o de incorporar las TIC, que como inicio esta bien. Se trata de ir a un modelo de escuela completamente distinto. Hemos de cambiarla desde un punto de vista organizacional, cultural y desde el punto de vista de las relaciones que las personas tienen dentro de la escuela. La escuela hoy es más necesaria que nunca, pero no la escuela que conocemos, sino una escuela que debemos construir de nuevo. Debemos reimaginar totalmente la escuela.

Hay un concepto casi recurrente que dice que los niños del futuro tendrán que enfrentarse a retos y responder a problemas que hoy ni siquiera somos capaces de imaginar. ¿Esto en que se puede plasmar en la práctica?

Yo estoy de acuerdo con esta frase y eso ya lo estamos viendo. No hay ningún problema en la humanidad hoy que no sea interdisciplinar. Pongo un ejemplo: el calentamiento de la Tierra es interdisciplinar, no es un problema geográfico o biológico, o de bioquímica. Es un problema que atañe a muy diversas disciplinas . Lo mismo ocurre con el envejecimiento de la población y la caida de la natalidad, que es un problema muy complejo que la sociedad debe de afrontar desde muchos puntos de vista. ¿Entonces porqué insistimos en explicar asignaturas aisladas en la secundaria, con alumnos que se encontrarán en una clase con las matemáticas y en otra con la historia? La apuesta por la interdisplinaridad , por la creatividad, por buscar alternativas a problemas que ya no se pueden resolver solamente con una sola disciplina, esa es la situación en la que estamos. Por lo tanto, nuestros alumnos deben de aprender de otra forma, deben prepararse para poder afrontar estos retos.

¿Eso no suena un poco utópico si pensamos que el debate educativo está insistiendo todavía entre escuela pública o concertada, si bilingüismo o trilingüismo… no implica más un debate social más profundo? ¿Quién tendría que llevar adelante este debate de renovación?

En pleno siglo XXI, si alguien piensa que la educación va a cambiar porque un ministro tenga una idea o incluso porque haya un gran pacto político sobre educación, se equivoca muchísimo. La educación sólo cambiará porque desde abajo, desde la base, desde los actores de la comunidad educativa, se quiera hacer un cambio. ¿quienes son estos actores? Pues los maestros, los alumnos, los padres, las madres, el entorno social, es decir, es la comunidad educativa la que desde abajo, en una profunda reflexión, debe de querer cambiar y debe incluso hacer el cambio y presionar por el cambio. Ninguna ley puede cambiar la educación. La educación es tan compleja que requiera de la voluntad de todas las partes para poder hacer un cambio que es un gran cambio de paradigma.

¿Cual es entonces el papel de los políticos en este cambio educativo?

Digamos que el cambio se hace desde abajo y lo que le pedimos a la administración política es que nos lo dejen hacer. Desde la administración no pueden dictar un cambio, porque yo cuando estoy en mi aula al final cierro la puerta y hago lo que tengo que hacer, lo que pienso, lo que deseo. Lo que debemos hacer es desburocratizar la administración educativa, darle autonomía a los centros, permitir a los equipos hacer cambios, equivocarse si hace falta y crear una ola de innovación y cambio que permita que descubramos nuevos territorios por los que debe transitar la educación. A la administración, a un pacto político le pedimos que no se inventen ninguna idea nueva que les parezca genial, porque eso va a ser terribles, sino que nos permitan realmente, desde la autonomía de los centros, innovar, crear y avanzar de un sistema rígido a un sistema experimental.

¿El cambio educativo exige al mismo tiempo un cambio de modelos sociales, especialmente en lo que se refiere a medios de comunicación e industria del ocio juvenil?

De hecho hoy educa todo. Educan los medios de comunicación, educa la televisión, educa Internet, educamos todos. Por lo tanto, debemos todos ser conscientes de que la educación no es un problema sólo de los maestros, sino de todos, y el cambio en educación debe venir no solamente en la escuela, sino también en la universidad. No son sólo los 15 años que tenemos a los alumnos en el sistema educativo, sino que los cuatro o cinco que tenemos en la universidad también deben de cambiar. Es verdad que es la agenda social , al agenda educativa la preocupación del conjunto de la sociedad, la que debe de ir introduciendo esta ilusión por el cambio, esta voluntad de cambio.

Otra cosa que habrá que renovar profundamente es la educación de los propios educadores..

Sí, entre otras, Creo que la universidad debe cambiar bastante integralmente y evidentemente la formación de los graduados universitarios maestros, incluso del máster para acceder a ser profesor en la secundaria debe de cambiar profundamente porque está anclado aún en criterios de principios del siglo XX. Tiene que cambiar porque la educación debe de ser colaborativa, colectiva, debe descubrir, crear y compartir, y en cambio aún estamos centrados en disciplinas separadas de libros de texto, en “debes de aprender esto y reproducir esto en un examen. Esto es de lo que hablo en el libro y la invitación que yo hago: reimaginar profundamente la educación que está en crisis porque está obsoleta.

Sincronía, una sola Humanidad. Campaña por un dialogo social que produzca un Pacto de Estado en Educación

El maltrato a los ancianos: una trágica realidad ignorada

AncianosMás de 2.200 personas mayores de 65 años fueron víctimas de violencia, maltrato y agresiones en los seis primeros meses de este año, según la respuesta dada por el gobierno a una pregunta parlamentaria realizada por dos diputados socialistas. Este triste dato revela que el maltrato a las personas mayores es un problema importante, tanto de salud pública como de respeto a la dignidad de las personas y a los derechos humanos, que sin embargo permanece prácticamente oculto a ojos de la sociedad española.

Según fuentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil, los principales delitos cometidos contra las personas mayores fueron los robos con violencia, hurtos y malos tratos en el ámbito familiar. Esta situación supone un claro peligro de abandono de personas mayores, víctimas de la soledad y la desatención, que se agrava dado su ignorancia y su indefensión frente al maltrato personal y familiar. Sólo se notifica uno de cada 24 casos de maltrato a personas mayores, porque ignoran cómo deben denunciar, temen las consecuencias que esa denuncia y en muchos casos incluso desconocen que están siendo víctimas de abuso o maltrato.

Los distintos centros de Servicios Sociales registran más de 4.000 denuncias anuales de maltrato físico a personas mayores por parte de sus parientes, pero las distintas entidades que trabajan con personas de la tercera edad advierten que esta cifra podría ser hasta veinte veces mayor. Esto supone un grave problema en un país en el que más de la sexta parte de la población ha superado la edad de jubilación y que en los próximos veinte años podría suponer más de la cuarta parte, como consecuencia del progresivo envejecimiento de la población.

La Organización Mundial de la Salud cifra en más de 225.000 los ancianos víctimas de agresiones violentas en la última década, tanto en el ´ñambito familiar como en el de la delincuencia común, y se advierte que los delitos que no llegan a ser denunciados podrían superar los 220.000. Se trata de un grave problema de salud y respeto a los derechos humanos que rara vez asoma a las páginas de los diarios y las pantallas de los informativos y que supone una vergonzante lacra social que debe ser eliminada si no queremos convertirnos en una sociedad fracasada

Sincronía, una sola Humanidad

 

70 Aniversario de la declaración Universal de los Derechos Humanos

idea-20616-color_biggerTodos los seres humanos nacen libres e iguales… y quizá ese instante de su nacimiento sea el único momento en el que lo son. Hoy se conmemora la Declaración Universal de los derechos Humanos por parte de la ONU, en una jornada que hay muy poco que celebrar, ya que los 30 artículos que deberían garantizar la equidad, la justicia y la dignidad humana son incumplidos a diario, en mayor o menor medida, en todos los países del mundo.

El Día de los Derechos Humanos se celebra cada 10 de diciembre, coincidiendo con la fecha en que la Asamblea General adoptó la Declaración Universal de Derechos Humanos, en 1948, y su defensa sigue siendo una prioridad en cualquier punto del planeta, porque, como decía Eleanor Roosevelt: «¿Dónde empiezan los derechos humanos universales? En pequeños lugares, cerca de casa; en lugares tan próximos y tan pequeños que no aparecen en ningún mapa. […] Si esos derechos no significan nada en estos lugares, tampoco significan nada en ninguna otra parte. Sin una acción ciudadana coordinada para defenderlos en nuestro entorno, nuestra voluntad de progreso en el resto del mundo será en vano».

Sincronía, una sola Humanidad