Terror en la escuela: aumenta el bullying

acoso-escolarLas denuncias por acoso escolar se han triplicado durante el último año. Ya no valen excusas. Ya no se puede ocultar el problema con aquella maldita y vieja frase “son cosas de críos”, con ese razonamiento cómplice de que “¿quien no tuvo que soportar alguna broma pesada en el colegio?”. Porque no se trata de bromas pesadas, de la supuesta crueldad que tienen todos los niños. Las palizas, las humillaciones, los insultos, son una pesadilla para miles de niños para los que el colegio se ha convertido en un lugar de tortura física y psicológica. Y eso por no hablar de los suicidios como el de Arancha, una adolescente discapacitada que antes de arrojarse por el hueco de las escaleras dejó un mensaje que nos salpica a todos de vergüenza y oprobio: “Estoy cansada de vivir”. Carla, Jokin y Aránzazu también dejaron notas. Fueron los casos que saltaron a las páginas de los periódicos. Pero queda en la sombra mucho sufrimiento insoportable que nunca conoceremos.

Uno de cada cuatro niños sufre algún tipo de bullying, mientras que las inspecciones educativas sólo detectan el 0,05 % de los casos. Son niños muertos de miedo, niños enfermos, niños acosados por la ansiedad, niños marcados, quizá para siempre, por la injusticia y la violencia. Desde la Asociación No al Acoso, tienen una explicación sociológica para este incremento de la alarma por los casos de bullying y, a pesar de lo grave que es el dato, no es intrínsecamente negativa: «Este año hemos registrado un importante incremento en el número de denuncias. Se está denunciando más porque los niños y las familias están empezando a hablar, han perdido la vergüenza».

Es urgente actuar para acabar con la brutalidad, con los comportamientos indeseables de los niños y la complicidad cobarde de algunos profesores y directores de centros escolares que en algunos casos, afortunadamente cada vez menos, actúan con tibieza con la pretendida excusa de de no perjudicar al centro, de no culpabilizar a todos los niños, de no crear un ambiente todavía más hostil y vengativo en torno a los escolares acosados. y Hay que actuar con los padres, con los de los niños maltratados para que denuncien y con los de los niños maltratadores para que no defiendan y justifiquen comportamientos que con el tiempo pueden adquirir un matiz delictivo, cuando no criminal.

La escuela no puede ser un semillero de maltratadores, de racistas, de homófobos, de abusadores. La escuela es todo lo contrario y si no lo es, la responsabilidad recae en toda la sociedad, que no quiere detectar las señales de alerta, que no sabe colocar en un lugar de prioridad uno de los problemas más graves que tenemos: la mala calidad de nuestro sistema educativo. Expertos, educadores, sociólogos, psicólogos y pedagogos tienen el diagnóstico y señalan las soluciones. Es la hora de exigir con firmeza que los políticos y los responsables administrativos olviden sus mezquinos intereses partidistas y se sienten a dialogar para alcanzar, de una vez y para siempre, un verdadero Pacto de Estado en Educación. Es hora de pasar de las declaraciones electoralistas a los hechos y las soluciones concretas, aunque para eso haya que dejar de lado unos cuantos prejuicios y unos cuantos egoísmos. Por nuestra parte, seguiremos insistiendo.

Sincronía, una sola Humanidad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s