Nuestras buenas intenciones (¡Feliz Año!)

Las buenas intenciones2013 acaba prácticamente igual que acabó su antecesor en el cargo: con promesas de prosperidad, buenos deseos y amenazas de subidas tarifarias. Nada a lo que no estemos perfectamente acostumbrados. Lo malo es que lo primero que se cumple es la subida de tarifas, que nos deja los primeros días del año con el alma tan congelada como el sueldo… el que tenga la fortuna de tenerlo.

La prosperidad ya sabemos que es una calle que no figura en muchos callejeros, así que tocará seguir caminando en su busca, a ver si aparece detrás de la próxima esquina. Y a los buenos deseos les pasa lo mismo que a las buenas intenciones, que tienen obsolescencia programada, o sea, en cuanto las formulas comienzan a desgastarse a velocidad de vértigo y cuando se acaba la batería, las metemos en el cajón y nos olvidamos de ellos.

Por eso hemos puesto en marcha un servicio recordatorio permanente de recarga de baterías. Hay gente que cree que es posible cambiar las cosas. Que piensa que se puede luchar contra los abusos y las injusticias y que la clave para hacerlo es unir voluntades, sumar energías.

Por eso, nuestra mejor intención para el próximo año es intentar que no olvides tus mejores deseos, seguir señalando las injusticias y recordarte que es necesario poner los medios para que, entre todos, podamos evitarlas.

Caminando juntos se llega más lejos 

Sincronía, una Sola Humanidad

‘Aquel no era yo’. Mucho más que un corto

Kaney es un niño soldado bajo las órdenes de un sátrapa sanguinario, un general africano imaginario que lo único que tiene de ficción es su nombre. Un día se cruzan en su camino Paula y Juanjo, dos cooperantes españoles que pretenden rescatar a los niños soldados que viven atrapados en una espiral de violencia y terror, una espiral en la que también ellos se verán atrapados y arrastrados a lo largo de los 24 minutos largos que dura ‘Aquel no era yo’, un intenso corto escrito y dirigido por Esteban Crespo y producido por Producciones Africanauan S.L.

La película recibió el Premio Goya 2013 al mejor cortometraje de ficción y ha sido preseleccionada por la Academia de Hollywood para optar a los Oscar del año que viene. Pero ‘Aquel no era yo’ es mucho más que una película, es una aldabonazo en las consciencias de quienes la vemos desde el sillón, es una llamada de atención sobre la brutal realidad que viven más de 300.000 niños y niñas en todo el mundo, condenados a servir como carne de cañón en más de 20 conflictos internacionales.

Esos menores que son raptados y obligados a matar, a torturar o a servir como esclavos sexuales despertaron también la conciencia de todo el equipo de la la película y llevaron al actor Gustavo Salmerón a poner en marcha una campaña de recogida de firmas para solicitar que las armas españolas no vayan a parar a manos de niños soldado.

Esa campaña ha sido recogido y relanzada ahora por Sincronía para exigir al Congreso de los Diputados que se reforme la legislación sobre exportación de armas y se evite que material bélico fabricado en nuestros país sea vendido a países en los que pueda ser desviado a organizaciones criminales que utilicen a niños soldado. Una iniciativa que puede evitar que seamos, en mayor o menor medida, cómplices de esta atrocidad.

Manuel López Poy, responsable de campañas de sincronia.org

Firma y difunde la campaña

http://www.sincronia.org/camp/ninos-soldado/

SON VÍCTIMAS, NO VERDUGOS

Niños soldado 4Muchos han matado a sus vecinos, han disparado contra sus paisanos, se han ensañado brutalmente con sus enemigos. Pero son inocentes. Son más de 300.000 en todo el mundo y la mayoría tienen entre 10 y 17 años. Son los llamados “niños soldados”, una de las más vergonzosas lacras de nuestro planeta, que si de algo está sobrado es, precisamente, de lacras.

Los hemos visto en las imágenes de las guerras africanas, de los conflictos de América Latina, de la propaganda de los terroristas islamistas. Están en todas las guerras y son usados como carne de cañón, como combatientes adoctrinados, drogados y obligados a cometer todo tipo de crímenes y salvajadas. Sirven para apretar un gatillo, limpiar una zona minada o como esclavas sexuales, en el caso de la mayoría de las niñas.

Organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch no se cansan de denunciar esta atrocidad que se produce en más de veinte países y zonas de conflicto. Periodistas como Gervasio Sánchez, activistas como Chema Caballero, actores como Gustavo Salmerón, directores de cine como Esteban Crespo o Kim Nguyen o escritores como Bolya Balenga insisten en sacudir nuestras consciencias.

Pero, desdichadamente, todo esto sirve de poco. Nuestros estómagos se revuelven, pero nuestros cerebros se niegan a reconocer una cruda realidad: todos somos cómplices de esta situación. Nuestros países fabrican las armas que manejan y las minas que les mutilan, nuestros magnates compran los diamantes que enriquecen a los señores de la guerra y nuestras entidades financieras alimentan la miseria que nutre la violencia.

Pero podemos hacer algo más que indignarnos. Debemos hacer algo más que lamentarnos. Para empezar, los ciudadanos españoles podemos exigir a nuestros representantes políticos que cambien la ley que controla la exportación de armas y evitar que se vendan a países que las desvíen a guerrillas, organizaciones paramilitares y mafias que utilizan a niños soldado.

Cierto que lo mejor sería no exportar armas, pero quizá sea pecar de utópicos, así que empecemos por exigir lo inmediatamente posible: ni un arma española en manos de niños soldado

Manuel L. Poy, responsable de campañas de sincronia.org

Únete y apoya esta campaña     http://www.sincronia.org/camp/ninos-soldado/

Foto de Miki Ávila, material cedido por Producciones Africanauan, del corto “Aquel no era yo”

La niñita que estaba dibujando a Dios

La que sigue es una de nuestras anécdotas favoritas. Habla de lo increíblemente creativos que son los niños y la cuenta Ken Robinson, doctor en Educación por la Universidad de Londres y el preconizador de un nuevo sistema educativo que enseñe a innovar.

Una maestra de escuela estaba con el grupo de niños de 6 años en la clase de dibujo. En el fondo del aula se sentaba una niña que tenía mucha facilidad para distraerse. En la hora de dibujo, sin embargo, estaba prestando toda su atención. Durante más de 20 minutos, la niña había estado dibujando sobre el papel, completamente absorta. A la maestra, la situación le parecía fascinante. Al final, se le acercó y le preguntó qué estaba dibujando. Sin siquiera mirarla, la niña dijo: “Estoy haciendo el retrato de Dios.” Sorprendida, la maestra comentó: “Pero nadie sabe cómo es Dios”. La niña replico: “En cinco minutos lo sabrán.”

Lo que Robinson enfatiza con esta anécdota es que todos los niños creen ciegamente en su propio talento y la razón es que no tienen ningún miedo a equivocarse. Sin embargo, nuestro sistema educativo les va enseñando poco a poco que equivocarse está mal y que deben avergonzarse.

“Si no estás preparado para equivocarte, nunca acertarás, sólo copiarás” -dice Robinson- “Pero todos somos superdotados en algo. Se trata de descubrir en qué. Esa debería ser la principal función de la educación.”

El vídeo que os mostramos a continuación es el proyecto Dessine Toi (Dibújate), que la realizadora francesa  Gilles Porte realizó en 2010 con un grupo de niños pequeños.

Foolard donará el 21% de las ventas de su última colección al proyecto de Sincronía y la Fundación Ana Bella de mujeres supervivientes de malos tratos

FOOLARDFoolard es una marca de pañuelos y fulares que apuesta por diseños creativos y colecciones limitadas, para que todo el mundo -mujeres, hombres y niños- encuentren “su” modelo. Y las dos empresarias que están detrás de la firma, Annabel y Cristina, se preocupan de que Foolard sea también una marca vinculada a la solidaridad y la atención a los demás.

Por eso, han organizado para el próximo miércoles 12 de diciembre un acto de presentación de su última colección -Feel Together- y destinarán el 21% de la recaudación al proyecto que Sincronía impulsa junto con la Fundación Ana Bella: La creación de un taller de confección que dará trabajo a diez mujeres supervivientes de malos tratos.

Te damos todos los datos del Afterwork, por si quieres y puedes ir:

Día: Jueves 12 de diciembre, a partir de las 19.00

Lugar: Juan Sebastián Bar. C/ Comte Borrell, 296. Barcelona

Y la dirección de su tienda online: http://foolard.com/es/ 

Y también te damos las gracias anticipadas por si decides participar en esta iniciativa.

Aquí tienes el enlace al proyecto de Sincronía:  http://www.sincronia.org/proyecto/mujeres-supervivientes-de-maltratos-necesitan-6-435-euros-para-montar-un-taller-de-confeccion/

El último informe PISA avala la urgencia de un pacto de Estado en Educación

Ultimo informe PISALos estudiantes españoles siguen por debajo de la media de la OCDE.  A pesar de la ligera recuperación que algunos analistas sobrados de optimismo creen vislumbrar en el último informe PISA, relativo al año 2012, lo cierto es que seguimos a la cola de los países considerados desarrollados en materia educativa.

Concretamente estamos en el puesto 25 del total de 34 países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. En este estudio han participado 25.313 alumnos españoles de 15 años, que son los que están a punto de acabar su período de enseñanza obligatoria, y resulta que nuestros estudiantes están muy flojos en matemáticas, lectura y ciencias, aunque resulta que pasan más en clase. Los autores de este informe afirman que esta situación podría mejorar si se les diese a los centros educativos más autonomía a la hora de desarrollar y evaluar los contenidos educativos. Lo malo es que nuestro profesorado está mucho más ocupado en tratar de entender y aplicar cada poco tiempo una nueva ley educativa que, por cierto, ha sido hecha básicamente sin contar con su opinión.

En la misma línea, PISA propone también que los directores y los profesores se involucren más en la gestión de los colegios. A lo mejor los que han elaborado el estudio no se han enterado de que desde hace cuatro años la preocupación fundamental de directores y profesores es precisamente gestionar unos centros educativos cada vez más escasos de presupuesto y personal, por no hablar de su propia remuneración.

Y esto nos lleva a la siguiente y quizá más preocupante conclusión del informe, la que señala que la equidad en los resultados educativos ha empeorado, es decir, que los alumnos con mayor nivel económico han superado a los de nivel más bajo en 34 puntos en Matemáticas, una diferencia de seis puntos superior al observado en el informe PISA de hace diez años. Dicho en plata, aumenta la desigualdad en la educación de los niños según la renta de sus padres.

No hace falta ser un experto en pedagogía para ver que por este camino no vamos nada bien. Los resultados de este nuevo informe PISA, unidos a la falta de apoyo social y parlamentario de la última ley de educación, la LOMCE, aprobada la semana pasada, avalan la urgente necesidad de que los partidos políticos españoles alcancen un gran consenso en materia educativa que garantice un sistema eficaz y perdurable en el tiempo.

Manuel L. Poy, Responsable de Campañas

http://www.sincronia.org/camp/pacto-por-la-educacion/