El desolador panorama de la infancia en cifras.

niño 2El panorama de la infancia en el mundo en general y en nuestro país en particular, resulta  muy preocupante, cuando no desolador. En España hay casi tres millones de menores de 18 años que están en riesgo de exclusión, según el centro de estudios  Eurostat. Según las cifras de Cruz Roja, hay 3.600 y niñas niños desamparados que han llegado solos a nuestro país huyendo de la muerte y la miseria, uno de cada diez menores sufre acoso escolar y uno de cada cinco menores sufre abusos sexuales, pero sólo se conoce el dos por ciento de los casos.

Para hacerse una idea rápida del desolador panorama a nivel internacional, basta con una aproximación a tres grandes datos: en todo el mundo hay más de 50 millones de menores refugiados, 8 millones son esclavos y 350.000 están obligados a ser niños soldado. A la vista de este escueto análisis, la primera conclusión es que somos una sociedad fracasada, incapaz de respetarse a si misma y cuidar de su propio futuro.

Sincronía, una sola Humanidad

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Elogio a la tolerancia

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Georg Christoph Lichtenberg (1742-1799), fue un profesor de física y eminente científico alemán, que ha pasado a la posteridad por la innumerable cantidad de apuntes, aforismos e ideas, que dejó anotadas en sus cuadernos y que hacen referencia la mayoría de lo temas esenciales en la filosofía, la política y el conocimiento. Nosotros le rendimos este pequeño homenaje con motivo del Día Internacional de la Tolerancia, un virtud que Lichtenberg poseía en grado notorio. La minusvalía física que sufría y su propensión a padecer enfermedades probablemente hicieron de él una persona extremadamente curiosa y observadora.

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Contra la violencia machista, contundencia de conceptos: si causan terror, son terroristas.

14169C2FEEl espantoso asesinato de una niña de dos años a manos de su propio padre ha hecho saltar esta semana todas las alarmas de la indignación mediática. Incapaces de asumir ese horror lo etiquetamos de locura, de demencia aislada fruto de una perversa y desgraciadamente psicópata… y probablemente haya mucho de verdad en ello, pero trás ese horror puntual hay un brutal y profunda quiebra social.

Raro es el día que las noticias no recogen un nuevo caso de abuso, maltrato, violación o agresión machista, homófaba o de violencia de género, que viene a ser todo uno. Basta echar un vistazo a los periódicos un día cualquiera, pongamos el sábado 11 de noviembre, para vislumbrar las dimensiones de esta lacra mundial: mientras todos destacan el juicio contra los cinco miembros del grupo autodenominado La Manada, acusados de la supuesta violación de una joven madrileña en 2016 en Pamplona, durante las fiestas de San Fermín, una encuesta elaborada por el Ayuntamiento de Malaga, revelaba que casi la mitad de los encuestados, el 47,2 por ciento, no intervendría si presenciase que su amigo está maltratando a su pareja, la ONU denuncia violaciones colectivas sistemáticas de militares birmanos a mujeres rohingyas, todo en medio del clamor provocado por el caso de abusos sexuales y acoso del productor ejecutivo de Hollywood y depredador sexual, Harvey Weinstein, que ha desatado una oleada de denuncias sobre abusos sexuales en el mundo del cine y la cultura.

Mientras las noticias sobre acosos y abuso sigan formando parte del rosario de noticias sensacionalistas al que estamos acostumbrados y todos, con nuestros representantes políticos a la cabeza, no hagamos frente común a este terror cotidiano, seguimos naufragando en una sangrienta violación del derecho más elemental: el derecho a la vida y la integridad personal. El feminicidio tiene raíces profundas y asoma en cada gesto de machismo consentido. Contra la violencia machista, contundencia de conceptos: si causan terror, son terroristas.

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“Solo se habla de los niños cuando hay casos de maltrato o de fallecimiento”

20843963_2170849282941019_9148122131064684544_nOlvido Macias es periodista y escritora, vinculada a Onda Cero y con un largo curriculum que va desde Antena Radio al Miami Herald, pasando por la Cadena SER, Antena 3 TV o Diario de las Américas, entre otros. Su último libro es Hogares compartidos, sobre las familias de acogida. Como profesional de la comunicación considera que hay pocas noticias o secciones que recojan “ese maravilloso y complicado mundo” de la infancia. 

 

¿Qué pretendías contar con el libro Hogares compartidos?
Conocer la realidad de unos niños que para la mayoría de nosotros es desconocida. Son menores tutelados por la Administración y que pasan su vida en residencias o en familias de acogida. Precisamente, por el interés de un grupo de este tipo de familias surgió el libro. El Director de la Familia y el Menor de la Comunidad de Madrid, Alberto San Juan, me habló de unos padres que estaban muy interesados en contar su experiencia y así nació Hogares Compartidos. Se trata de vidas de niños que han sufrido graves problemas en sus familias de origen, hasta el punto de serles retirada la potestad . En otros casos, mantienen reuniones periódicas con sus padres y oscilan entre dos realidades muy distintas: la de sus progenitores y la de su familia de acogida. Desgraciadamente, solo se habla de esta figura cuando entran en conflicto ambas familias y entonces, salta la noticia. Por eso, mucha gente tiene miedo a acoger “porque le quitan al niño”. Hay que tener claro que este no es el camino fácil a la adopción aunque a la larga se pueda dar.

¿Las familias de acogida son una solución eficaz para los niños en riesgo de exclusión social?
Depende. Hay situaciones en las que ese riesgo de exclusión puede ser enmendado con atención a la familia de origen, pero si fallan esas medidas de apoyo entonces, si, la familia de acogida es la mejor solución por encima de la tutelada en centros. Hay una frase muy gráfica de un gran experto en psicología evolutiva, Urie Bronfenbrenner que dice que “ todo niño necesita que alguien esté loco por él”. Es decir, que le quiera, que se preocupe por él, que le pregunte qué tal en el cole, que sea su referencia. En los centros de menores, es verdad, que los niños tienen cubiertas sus necesidades físicas y son bien atendidos por el personal, pero los trabajadores tienen turnos, son muchos niños. Recuerdo que una de las chicas cuyo testimonio está en el libro, ya mayor de edad, cuenta que se enfadó mucho cuando se enteró que los cuidadores de su residencia cobraban por atenderla.

¿Qué menores son susceptibles de poder ser acogidos? ¿Cuáles son los casos más comunes?
En principio me gustaría explicar que hay tres tipos de acogida: de urgencia, temporal y permanente. Estas dos últimas suelen solaparse. La primera la forman unos padres “zapadores”, que están en primera línea, a los que suena el teléfono en cualquier momento para avisarles de que llega un bebé a casa. Estos pequeños suelen estar como máximo seis meses y después o regresan con su familia de origen o pasan a adopción, pero será hijo de otra pareja. Las otras dos acogidas son el grueso de esta figura y la forman niños de todas las edades. Por lo tanto, todos pueden ser acogidos salvo que su conducta sea extremadamente grave. Los casos más comunes de niños acogidos son los de entre seis y quince años aproximadamente.

¿Hablamos siempre de niños españoles, o se incluye acogida de menores refugiados?
Hay niños españoles, pero también niños, hijos de inmigrantes generalmente con situación irregular en nuestro país. Menores refugiados si por ello se entiende a los hijos de asilados, no. Bien es verdad, que desde hace unos años, los pequeños proceden de familias extranjeras desestructuradas. De hecho, hay un importante número de niños foráneos cuya situación es la de “apátrida” y que afortunadamente, se empieza a solucionar. Se trata de chicos, sobre todo rumanos, cuyo país de origen no reconoce a España como su tutor , pero tampoco hace nada para resolver su situación. Estos niños en acogida no pueden realizar cosas tan usuales como federarse nacionalmente para realizar un deporte, para ir de excursión con el colegio o para tener una cartilla sanitaria. Como digo, afortunadamente se empieza a ver la luz en este camino. La Comunidad de Madrid ha logrado hace un mes, dar luz verde para que nueve niños logren la nacionalidad española. Un ejemplo que deben seguir las demás autonomías porque el tiempo de los niños no es el de la Administración y la niñez se va en un soplo. Necesitan soluciones a corto plazo.

portada_hogares_compartidos_webSe buscan familias para más de 13.000 niños ¿Cuál son los principales problemas que entraña la figura de la familia de acogida?
El principal problema y para el que se preparan es concienciarse de que la acogida es temporal aunque su entrega a los niños es total, “ son seres excepcionales”. Luego surgen dificultades derivadas del cambio de técnicos que llevan la historia del niño, la necesidad de especialistas para los obstáculos que van surgiendo: psicólogos, logopedas, etc. Son gastos que asume la propia familia y que deberían cubrir totalmente, todas las autonomías. La diferencia entre las ayudas entre comunidades es tremenda y la compensación económica por cuidar a estos pequeños es mínima: una media de 300 euros al mes. El último problema al que deben enfrentarse los padres de acogida es “ el luto” por el niño. Es decir, el desgarro que produce el que un menor deje el hogar para regresar con su familia de origen o ser dado en adopción. Hay que estar muy preparado para afrontar ese momento.

¿Cuáles son los requisitos básicos que debe cumplir una familia que quiera acoger a menores?
Superar un cursillo de formación y un estudio psico-social para lograr el certificado de idoneidad que dan las comunidades autónomas, el mismo requisito que las familias que desean adoptar. Ese certificado tiene en consideración los ingresos familiares, la estabilidad, etc.

¿Porqué hay un conocimiento tan escaso sobre este tema de la acogida?
Porque es una figura nueva. Hasta no hace muchos años, todos los niños con familias desestructuradas pasaban a las residencias tuteladas, una especie de orfanato donde los niños se criaban como podían. Creo recordar que fue a finales de los años ochenta del siglo pasado cuando comenzó a ponerse en marcha la acogida familiar. La necesidad de más infraestructuras para atender a los niños fuera de los centros y el hecho de que las parejas pensaran, que los menores acogidos no serían nunca sus hijos de verdad, le han dado mala fama. Los estudios científicos más recientes que demuestran que la crianza de un niño debe ser en familia ha hecho mucho bien también por esta figura.

Recoger 27 testimonios de familias de acogida es un trabajo arduo ¿cuáles fueron las partes más difíciles de este proyecto de Hogares Compartidos?
La verdad es que ha sido difícil, vamos como una oposición. Yo partía de la base de que este mundo era desconocido para mí y quería explicarlo de forma didáctica. Es un mundo complejo por eso, decidí dividir los capítulos según el tipo de familia y el tiempo que llevaban acogiendo: familia extensa, que es la biológica, generalmente abuelas viudas y familias ajenas, el resto: primerizas, muy veteranas y por último, el testimonio de jóvenes que pasaron por centros o por familias . Lo más difícil ha sido compartir con esas personas, con esos jóvenes, sentimientos y recuerdos, unos felices, pero la mayoría duros, muy duros y servir de espejo, dejar traslucir con veracidad esas intensas emociones.

Tu anterior libro, Vidas Unidas, trataba sobre la adopción… ¿de donde te viene este especial interés por el mundo de la infancia?
Debe ser porque soy madre adoptiva de dos de mis cuatro hijos. Vidas Unidas fue un compromiso personal para conocer cómo iban evolucionando nuestros niños de adopción, sobre todo internacional porque España es muy nueva en esta materia. Recogía el testimonio de padres con chicos de diferentes edades y con dificultades y alegrías diferentes también. Fue muy gratificante. En el caso de Hogares Compartidos el compromiso es más activo, apoyo sin resquicios la acogida familiar, su fomento y en esa batalla estamos. Estas familias deben trabajar unidas para hacer presión ante la Administración que muchas veces se relaja porque los niños están bien atendidos. A finales de mes, en Madrid, hay un importante congreso de la Asociación Estatal de Familias Numerosas, ASEAF, donde se darán cita padres, expertos y autoridades, esa es la clave: el debate y también, hacer “los deberes”, claro.

Como profesional de la comunicación, ¿crees que la atención que se presta a la infancia es la adecuada en nuestros medios?
Generalmente no. Solo se habla de los niños cuando hay casos de maltrato o de fallecimiento. Hay pocas noticias o secciones que recojan ese maravilloso y complicado mundo.

¿Consideras que la actual programación infantil televisiva sirva adecuadamente a la transmisión de modelos sociales a los niños?
No es fácil responder a esta pregunta. Hay algunos programas didácticos, pero no tanto por ejemplo, como Barrio Sésamo, una enciclopedia de vida. A mí me disgusta mucho que los niños vean series como los Simpsons o Bob Esponja que son para adultos aunque sean dibujos animados. De ahí se pasa a series excesivamente cursis para niñas o bastante agresivas para niños. La verdad, la infancia importa poco a la televisión.

Esta entrevista se publicó originalmente en la página sincronia.org

 

 

Ramón Esono Ebalé. Encarcelado en la peor prisión de Guinea por atreverse a hacer un cómic

Ramón Esono Ebalé - copiaRamón Esono Ebalé es un artista de Guinea Ecuatorial, que está detenido en Black Beach, una de las peores cárceles del mundo por el “delito” de haber escrito y dibujado un tebeo en el que caricaturiza al dictador de su país, Teodoro Obiang. Esono fue detenido a mediados de septiembre en Malabo, la capital del país, cuando salía de un restaurante en compañía de varios ciudadanos españoles. Había regresado a Guinea para renovar el pasaporte, ya que actualmente reside en El Salvador.

La obra que le ha llevado a prisión es La Pesadilla de Obi, que se publicó por primera vez en inglés en 2014 y un año después en español. Fue editada con la financiación de la ONG norteamericana EGJustice. basada en Estados Unidos y es una denuncia de los abusos del régimen de Obiang y su régimen represivo sostenido con elecciones lecciones fraudulentas y un feroz control de la disidencia.

Obi´s_Nightmare - copiaEn una vuelta de tuerca nada sutil, Esono cuenta la historia de un personaje claramente inspirado en el dictador, el presidente de un país que un día se despierta convertido en un ciudadano normal que sufre en propia carne la represión de su propio régimen. Esono es un artista de reconocimiento internacional, con una intensa relación con España, donde ha expuesto y trabajado con asiduidad, y ha sufrido toda la vida la censura y la persecución del regimen de Malabo.

Las autoridades de Guinea le acusan ahora de falsificación y blanqueo de dinero, algo que tanto el dibujante como su familia niegan absolutamente. Aún no existe una acusación formal y Esono seguirá encarcelado mientras se investiga su caso, algo que se puede prolongar indefinidamente. Exijamos a nuestros representantes diplomáticos en Malabo que garanticen la asistencia letrada y la garantía de los derechos humanos de Ramón Esono.

Sincronía, una sola Humanidad.

Enlace a la campaña en apoyo de Ramón Esono

Hogares compartidos. Un acercamiento personalizado a las familias de acogida

Hogares compartidosLas familias de acogida son una pieza tan fundamental como desconocida de nuestro engranaje social. Este desconocimiento contribuye a que muchos niños de familias desestructuradas o con graves problemas de marginación se vean atrapados en una espiral de miseria y desatención que, en el mejor de los casos, acaba dependiendo de las instituciones públicas, sin un hogar verdadero. Esta es la llamada de atención que subyace en Hogares compartidos, el nuevo libro de la periodista Olvido Macías, que ya se adentró en otro aspecto de la problemática infantil, la adopción, con el libro Vidas Unidas.

El acogimiento en familia ajena sólo merece la atención de los medios cuando surge un conflicto grave entre familia biológica y de acogida. Sin embargo, tal y como se recoge en la nota informativa de la editorial: “La figura de acogida va mucho más allá. Está formada por personas generosas que cuidan niños que, la mayoría de las veces, regresarán con sus padres o serán dados en adopción. Mientras tanto, llenan esos vacíos de amor, de miedos e inseguridades con mucha entrega y cariño. De todo esto trata Hogares compartidos, de familias que cuentan su día a día por sacar adelante a estos pequeños y de niños“quiéreme”que luchan por salir adelante”.

El libro está excelentemente narrado y se estructura mediante 27 historias reales de familias que reivindican esta particular forma de ser padres y que reclaman una mayor atención y sensibilidad por parte de nuestra sociedad. Demostrando una gran capacidad periodística, la autora recoge los testimonios de todas las partes implicadas en el proceso,salvo el de las familias biológicas. Los nombres de los menores y sus historias han sufrido algunas modificaciones, por respeto a su intimidad, igual que el nombre de algunos padres de acogida por su propio y expreso deseo.

Hogares compartidos ha sido publicado por Editorial LID en 2017 y es una recomendación de Sincronía, una sola Humanidad.

Enlace a la editorial

Horace Mann, homenaje a un pionero en la defensa de la enseñanza pública y universal

Horace MannHorace Mann (1796-1859) fue un importante educador estadounidense. Su labor de en favor de la construcción de escuelas públicas, argumentando que la educación pública universal era la mejor manera de convertir a la niñez rebelde de la nación en ciudadanos, fue clave para la modernización de su país. Horace era hijo de un granjero con poco dinero y escasa educación, que se empeñó en dar a sus hijos la mejor educación posible. A partir de los diez años de edad y hasta los veinte, tuvo una escolarización no más de seis semanas anuales, ​pero se convirtió en un asiduo de la biblioteca de la ciudad. El historiador Ellwood Patterson Cubberley aseguró que: “Nadie hizo más que él para establecer en la mente del pueblo estadounidense la concepción de que la educación debe ser universal y no sectaria, libre, y que sus objetivos deben ser la eficiencia social, la virtud cívica, y el carácter, en vez de mero aprendizaje o el avance de los fines sectarios”.

Nuestro homenaje desde Sincronía, una sola Humanidad, dentro de nuestra campaña Por un Pacto de Estado en Educación.