Los superhéroes hacen bullying… y lo combaten.

Superheroez BullyingSpiderman le explica a un niño que en el colegio sus compañeros se burlaban de él por su aspecto de empollón y Thor se burla de la poca fuerza humana de Ironman y Los superhéroes también hacen bullying… y lo combaten. La editorial Marvel ha lanzado al mercado un cómic que narra tres historias que muestran distintas formas de bullying y cómo enfrentarse a ellas.

El cómic se titula Los vengadores: acoso nunca más, y por el desfila el famoso grupo de superhéroes integrado por Ironman, Thor, la Viuda Negra y Ojo de Halcón que, como si fueran niños de colegio, se hacen la vida más difícil unos a otros y se echan en cara los presuntos defectos y debilidades de una forma cruel y miserable. Otro de los protagonistas es Spiderman que le cuenta a un niño que sufre acoso como logró superar las burlas y la marginación a la que fue sometido su alter ego Peter Parker en sus días de instituto y le enseña a evitar convertir la agresión en una respuesta.

Por último, el equipo de superhéroes alienígenas los Guardianes de la Galaxia, se enfrentan al caso de un niño víctima de bullying que es abandonado incluso por su mejor amiga, que no quiere verse atrapada en la soledad y marginación que rodean al acosado. El lanzamiento de este cómic coincide con la celebración de la fecha del 2 de mayo como día internacional contra el acoso escolar y es una herramienta perfecta para ayudar a combatir un problema que sufre uno de cada cinco niños en nuestras aulas.

Los vengadores: acoso nunca más ha sido editado en España por la editorial Panini y nosotros lo recomendamos dentro de nuestra Campaña por un Pacto de Estado en Educación.

Sincronía, una sola Humanidad

Rosa Jové: “Debería haber una asignatura llamada Descubriendo mi don”

ROSA-JOVELa escuela debe ser el entorno en el que el niño investigue y aprenda, donde el error no sea penalizado.  La ley de educación debería cambiarse porque ha quedado obsoleta y para mejorarse, no porque en el gobierno haya un partido de derechas o de izquierdas. Entrevista con la psicopedagoga y psicóloga infantil Rosa Jové.

Explicado a un lego en la materia ¿en qué consiste la educación emocional?

Hay tantas definiciones como autores. En general la podríamos definir como aquella educación que permite comprender nuestras emociones y canalizarlas de forma positiva. También entraría dentro de la educación emocional el aprendizaje de la empatía, la asertividad, la motivación… En general se trata de tomar conciencia de uno mismo y aprender a autorregularse para obtener un bienestar personal y de los que nos rodean.

¿Nuestro actual sistema educativo contempla la educación emocional?

El sistema educativo deja una puerta abierta a que se trabaje en las escuelas la educación emocional, pero de una forma muy ambigua. Por ejemplo en el articulo nº 1 del preámbulo se dice que: “En la esfera individual, la educación supone facilitar el desarrollo personal y la integración social.” Es por eso que en algunas escuelas ya se están aplicando programas para que sus alumnos trabajen la educación emocional, pero en otras no, porque el redactado es muy ambiguo en el terreno emocional. Mi respuesta a la pregunta sería que sí, que el sistema educativo la contempla, pero para llevarla a término de una forma efectiva debería concretar las medidas para que se hiciera efectiva en todos los centros escolares.

¿Son conscientes los padres de la importancia de la educación emocional? En términos generales, ¿están preparados para gestionarla?

La sociedad en general y los padres en particular, están cada vez más concienciados de lo importante que es que un individuo tenga una buena educación emocional para tener éxito en la vida y para desarrollarse mejor como persona. Pero nos topamos con dos problemas: por un lado no todos los padres creen en la importancia de la educación emocional, y piensan que tener un espacio dentro de la escuela para trabajar ese punto es como mínimo “una pérdida de tiempo” y en segundo lugar como ellos no han recibido educación para enseñar eso a sus hijos, aunque crean en su importancia, se encuentran con el hándicap de no saber cómo hacerlo. Hay padres que investigan, aprenden y llevan a término una educación emocional maravillosa en sus hogares y con sus hijos. Desgraciadamente no es la mayoría.

Castigos, horarios, deberes… ¿tienen sentido en el concepto educativo del siglo XXI?

Hay un consenso en la actualidad, fruto de las últimas investigaciones en psicología y en educación, de que se debería educar sin castigar. Como ejemplo citar que nuestro código penal prohíbe explícitamente el castigo físico en su artículo 154, y que el consejo de Europa en su publicación sobre “abolición del castigo físico infligido a niños y niñas” dice que: “El castigo físico se puede definir como toda medida adoptada para castigar a un niño que, si se dirigiera a un adulto, constituiría una agresión ilegal”. Hay personas que creen que el castigo físico no se debe utilizar, pero que el castigo No-físico si se puede. Bien, el castigo no-físico entra dentro del maltrato psicológico. En el concepto educativo del siglo XXI los castigos no tienen sentido ni cabida.

Seguir leyendo la entrevista en la web de Sincronía, una sola Humanidad

 

Los adolescentes no consideran violencia de género la coacción sexual o el control intimidatorio y agresivo de sus parejas

MACHISMO adolescenteLa mayoría de las adolescentes víctimas de  violencia de género no se reconocen como tales. Ese es el resultado más llamativo de un estudio realizado por la  Consellería de Educación de la Comunidad Valenciana y refrendado por Juan Ignacio Paz, uno de los responsables de un programa pionero de la Junta de Andalucía sobre la atención a víctimas adolescentes de violencia de género.

Las chicas piensan que la violencia de género no es de su generación, tienen una idea muy imprecisa y asociada a la violencia extrema, por lo que la mayoría no creen que la imposición agresiva del control de su móvil, sus movimientos y relaciones sociales, los celos patológicos y ciertas dosis de violencia como empujones e incluso bofetadas, sean expresiones de violencia de género, sino que son interpretados como gestos amorosos, quizá desmesurados, pero muestras de un cariño verdadero y romántico.

En las adolescentes, la violencia y el maltrato machista tiene como escenario principal las redes sociales, y se camuflan como expresiones amorosas que tienen normalizadas. Los celos, el control de la pareja, las recriminaciones e incluso una buena dosis de maltrato psicológico, son vistos por muchos de nuestros jóvenes, como muestras de un verdadero e intenso amor, un error trágico que propician en buena medida los medios de comunicación, con programas del estilo de Mujeres Hombres y Viceversa, Gran Hermano o Sálvame, por poner solo los ejemplos más llamativos y conocidos.

Nuestros jóvenes están reproduciendo conductas machistas heredadas de un pasado que deberíamos haber superado, pero estado muy lejos de hacer. Ocho de cada diez adolescentes  conocen actos de violencia en parejas de su edad, según una investigación del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud. Situaciones intimidatorias como imponer amistades, insistir en mantener relaciones sexuales e incluso insultar, son habituales.

La buena noticia es que los expertos consideran que en el caso de las adolescentes, la eliminación de este tipo de conductas, tanto en chicos como en chicas, es muy superior a la de los adultos y siete de cada diez superan en problema para siempre tras las terapias adecuadas. Ahora es necesario que en los colegios e institutos se trabaje seriamente sobre este tema – y se incluya en los debates para crear un nuevo sistema educativo – y que todos, especialmente los medios de comunicación y las agencias publicitarias, asuman su cuota de responsabilidad social.

Sincronía, una sola Humanidad
Conoce nuestra campaña por un Pacto de Estado en Educación.

MI HERMANO PERSIGUE DINOSAURIOS. La historia de Gio, un niño con un cromosoma de más

hermano-persigue-dinosaurios_EDIIMA20170413_0364_1“Tienes cinco años, dos hermanas y deseas con todas tus fuerzas un hermanito para jugar a cosas de chicos. Un día tus padres te anuncian que tendrás a ese hermano y que será especial. Especial para ti significa «superhéroe». Tras su nacimiento, poco a poco entiendes que sí, que es distinto a los demás, pero que lo de los superpoderes no acaba de ser verdad. Al final descubres las palabras «síndrome de Down»., y tu entusiasmo se transforma en rechazo”. Así de directa y contundente es la presentación del libro Mi hermano persigue dinosaurios,  una historia íntima y conmovedora sobre el síndrome de down y la asunción de la diversidad.

Giacomo tiene un hermano, Gio, que también es su mejor amigo y tiene síndrome de Down. Desde el primer día su relación pasó por distintas etapas que el protagonista narra en primera persona: el alejamiento a causa de la rabia, la vergüenza ajena y el hastío; el arrepentimiento y la vergüenza propia por su anterior actitud y la victoria de la comprensión y el amor sobre los prejuicios.

La obra de Giacomo Mazzariol es un acercamiento sin falsas condescendencias ni prejuicios, narrado con maestría, sencillez y toneladas de sano sentido del humor, que el autor resume con una frase contundente: “El síndrome de down me ha enseñado que todos estamos necesitados de ayuda”.

Mi hermano persigue dinosaurios ha sido editado por Nube de Tinta

Sincronía, una sola Humanidad

“Nuestra casa en el árbol”. Una novela manifiesto contra la educación estandarizada

Nuestra casa en el arbolMichael, Richard y María son tres niños normales con una inteligencia extraordinaria que a través de sus vivencias, narradas por Ana, su madre, una mujer inquieta y creativa, desarrollan un alegato contra el corsé que supone la enseñanza tradicional y estandarizada para el desarrollo educativo y personal. Ana y sus hijos son superdotados y en las páginas de Nuestra casa en el árbol, cuentan como lograron desarrollar toda su creatividad y explotar todo su potencial educativo, completamente fuera del sistema.

La historia comienza cuando Ana, la madre narradora, enviuda y  decide que la vida de sus hijos en la ciudad y el sistema educativo, no es la adecuada para ellos. Las excesivas actividades extraescolares, los problemas educativos, los infinitos deberes repetitivos y la dislexia galopante de su hijo mayor son demasiado para ella. No tiene tiempo para vivir del modo que el sistema le impone y a la vez estar con sus niños. Partiendo de la idea de que ella es la mejor «profesora de extraescolar» para ellos, decide romper con todo. Vende todo lo que la ata  en su ciudad, Madrid, y se marcha  al sur de Inglaterra, donde su marido le dejó en herencia un hostal.

Se trata de un libro escrito con formato de ficción pero enraizado profundamente en la experiencia personal de la autora, Lea Vélez, y sus hijos, que son los verdaderos protagonistas de esta historia absolutamente real diálogo a diálogo, que defiende el respeto a la inteligencia de los niños como contraposición a la educación estandarizada.

Nuestra casa en el árbol ha sido editada por Destino en 2017

Sincronía, una sola Humanidad

Conoce nuestra campaña por un Pacto de Estado en Educación

¿Por qué los grandes medios ignoran la mayor redada contra la pederastia de los últimos meses?

Contra pederastiaLa detención de más de un centenar de delincuentes sexuales y el descubrimiento de cerca de medio millón de archivos con miles de menores víctimas de abusos en una misma operación, ha pasado prácticamente desapercibida para los grandes medios de comunicación.

La Operación Pilumnus, conocida el pasado 312 de marzo, se saldó con la identificación de diez de las víctimas, la incautación de más de 450.000 archivos con pornografía infantil explícita, 102 personas detenidas en 38 localidades españolas diferentes y 92 registros en domicilios. En la operación participaron 136 agentes de la policía judicial de la Guardia Civil especializados, pertenecientes a los equipos de mujer y menor, EMUMES, procedentes de 36 unidades distintas, apoyados por otros 200 agentes no especializados.

Sin embargo, a pesar de la espectacularidad de las cifras y del número de personas afectadas, la noticia apenas despertó el interés de los grandes medios de comunicación españoles. En los archivos incautados se localizaron escenas de violencia sexual y crueldad extremas contra menores, desde bebés hasta niños y niñas de 14 años. Pero esas cifras no lograron captar la atención de la mayoría de los periodistas, como refleja el triste dato de que solo dos cadenas de televisión, TVE1 y Tele 5, emitieron la noticia en los informativos nocturnos y muy escuetamente, dedicándole mucho menos espacio que al la promoción de películas y series propias.

La ausencia de colaboración de los medios en la difusión de los casos de pederastia, o su tratamiento en forma de espectáculo morboso, son un lastre en la lucha contra una lacra, la del abuso sexual a menores, que afecta a uno de cada cinco niños en nuestro país. Los medios de comunicación tienen una importante responsabilidad en la visualización y prevención de este grave problema y la están incumpliendo. Quizá a llegado la hora de pedirles cuentas por ello.

Sincronía, una sola Humanidad
Protejamos a nuestros niños del abuso sexual